En agosto, el PBI volvió a la baja y alertan que la recesión continuará en 2020
Por:
Mariano Cuparo Ortiz
Lunes 16 de
Septiembre 2019

Los primeros indicadores de actividad económica de agosto dejan entrever una nueva caída del PBI durante el mes pasado.
El año terminará con un desplome pronunciado. A su vez, esa dinámica condiciona al futuro de mediano plazo. Por eso, el efecto arrastre garantiza una nueva contracción en el 2020. Así, la economía pasó de un efecto serrucho, con años pares cayendo e impares electorales creciendo, a una seguidilla de tres años consecutivos a la baja.
Agosto tuvo una particularidad. La aceleración inflacionaria empeoró la caída del poder adquisitivo, lo que afectó a una demanda que ya venía deprimida. Ahí se dio una continuidad de un proceso que ya viene de largo. Pero además, esta vez, la inestabilidad cambiaria generó incertidumbres por el lado de la oferta. Es decir que, incluso con clientes aguardando por productos, algunas industrias sin precios de referencia tuvieron que pisar el freno.
Los primeros datos muestran la dinámica de agosto. Las importaciones desde Brasil, publicadas por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (MDIC) del país vecino, cayeron 48,7% interanual. Julio había arrojado un mes de mejora para ese indicador pero la devaluación post PASO generó un nuevo derrumbe. Los productos con mayores caídas fueron los automóviles de pasajeros, vehículos de cargas, tractores y autopartes.
El consumo minorista también volvió a desplomarse 18,6% interanual en agosto tras un julio de desaceleración en la baja. Similar resultado mostró el Índice Construya, que muestra el nivel de actividad de las empresas privadas de la construcción, y que pasó de una leve suba en julio a una caída intermensual desestacionalizada de 5,5%. Los despachos de cemento, que no tienen variación intermensual libre de efectos de estacionalidad, cayeron 5,9% contra el mismo mes del año pasado. También ahí el dato es que en julio se había registrado mejora interanual. La producción automotriz publicada por Adefa tampoco brinda dato intermensual desestacionalizado pero el interanual cayó 37,5%. Por último, la recaudación del IVA por parte de Afip mostró una caída real interanual de 6,7%.
El economista jefe de Ecolatina, Matías Rajnerman, dijo a BAE Negocios: "Agosto va a dar muy mal, no sólo por lo que venía pasando hasta julio con la economía real. Veníamos con problemas de demanda y en agosto se sumaron los de oferta, porque a la caída del poder adquisitivo se sumó que en agosto no había precios de referencia. No se sabía dónde iba a terminar el dólar y las empresas que podían retener un poco, retenían. Además en el tercer trimestre la cosecha gruesa pesa cada vez menos".
Hacia fin de año la caída será peor de lo esperada. El REM del BCRA, la encuesta que responden los consultores y bancos de la city, proyecta una contracción de 2,6%. Hasta hace un mes esperaban una de 1,5%. Desde la Fundación Germán Abdala (FGA) hace rato que proyectaban una de 3%. Consultado por este diario, el economista de FGA Juan Balasini explicó que la baja de la última mitad del 2019 complicará al número del 2020 por el efecto arrastre.
"Hoy diría que en un escenario optimista el arrastre para 2020 será de 2% negativo, por lo tanto va a ser difícil dejar la recesión atrás", dijo. Es decir que la diferencia entre el punto en el que iniciará la actividad el 1° de enero del año próximo y el promedio del PBI 2019 será de 2 puntos. Todo ese margen deberá mejorar la economía durante el 2020, punta a punta, si pretendiera empatar con los niveles promedio de este año. Una tarea titánica.
Por eso para el REM el año que viene cerrará con caída de 1,2%. Rajnerman concluyó: "Hacia el fin del kirchnerismo a las recuperaciones las lideraba el Estado. Esta vez el condicionamiento del FMI hará que no pueda haber política fiscal expansiva y la recesión será más larga. Claramente ya lo estamos viendo, con tres años de caída consecutiva".
Agosto tuvo una particularidad. La aceleración inflacionaria empeoró la caída del poder adquisitivo, lo que afectó a una demanda que ya venía deprimida. Ahí se dio una continuidad de un proceso que ya viene de largo. Pero además, esta vez, la inestabilidad cambiaria generó incertidumbres por el lado de la oferta. Es decir que, incluso con clientes aguardando por productos, algunas industrias sin precios de referencia tuvieron que pisar el freno.
Los primeros datos muestran la dinámica de agosto. Las importaciones desde Brasil, publicadas por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (MDIC) del país vecino, cayeron 48,7% interanual. Julio había arrojado un mes de mejora para ese indicador pero la devaluación post PASO generó un nuevo derrumbe. Los productos con mayores caídas fueron los automóviles de pasajeros, vehículos de cargas, tractores y autopartes.
El consumo minorista también volvió a desplomarse 18,6% interanual en agosto tras un julio de desaceleración en la baja. Similar resultado mostró el Índice Construya, que muestra el nivel de actividad de las empresas privadas de la construcción, y que pasó de una leve suba en julio a una caída intermensual desestacionalizada de 5,5%. Los despachos de cemento, que no tienen variación intermensual libre de efectos de estacionalidad, cayeron 5,9% contra el mismo mes del año pasado. También ahí el dato es que en julio se había registrado mejora interanual. La producción automotriz publicada por Adefa tampoco brinda dato intermensual desestacionalizado pero el interanual cayó 37,5%. Por último, la recaudación del IVA por parte de Afip mostró una caída real interanual de 6,7%.
El economista jefe de Ecolatina, Matías Rajnerman, dijo a BAE Negocios: "Agosto va a dar muy mal, no sólo por lo que venía pasando hasta julio con la economía real. Veníamos con problemas de demanda y en agosto se sumaron los de oferta, porque a la caída del poder adquisitivo se sumó que en agosto no había precios de referencia. No se sabía dónde iba a terminar el dólar y las empresas que podían retener un poco, retenían. Además en el tercer trimestre la cosecha gruesa pesa cada vez menos".
Hacia fin de año la caída será peor de lo esperada. El REM del BCRA, la encuesta que responden los consultores y bancos de la city, proyecta una contracción de 2,6%. Hasta hace un mes esperaban una de 1,5%. Desde la Fundación Germán Abdala (FGA) hace rato que proyectaban una de 3%. Consultado por este diario, el economista de FGA Juan Balasini explicó que la baja de la última mitad del 2019 complicará al número del 2020 por el efecto arrastre.
"Hoy diría que en un escenario optimista el arrastre para 2020 será de 2% negativo, por lo tanto va a ser difícil dejar la recesión atrás", dijo. Es decir que la diferencia entre el punto en el que iniciará la actividad el 1° de enero del año próximo y el promedio del PBI 2019 será de 2 puntos. Todo ese margen deberá mejorar la economía durante el 2020, punta a punta, si pretendiera empatar con los niveles promedio de este año. Una tarea titánica.
Por eso para el REM el año que viene cerrará con caída de 1,2%. Rajnerman concluyó: "Hacia el fin del kirchnerismo a las recuperaciones las lideraba el Estado. Esta vez el condicionamiento del FMI hará que no pueda haber política fiscal expansiva y la recesión será más larga. Claramente ya lo estamos viendo, con tres años de caída consecutiva".
Con información de
BAE Negocios

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com
LO MÁS VISTO
El Gobierno declaran en crisis a cinco obras sociales: cuáles son las afectadas
La Superintendencia de Servicios de Salud intimó a las entidades a presentar en 15 días un programa de regularización tras detectar incumplimientos contables, financieros y prestacionales.
Distintos puntos de la ciudad capital amanecieron con carteles anónimos que mencionan al intendente de Santa Fe y hacen referencia al SEOM.
La medida fue aprobada por la Cámara de Diputados, donde se abrogó la Ley 1341, que regula los Estados de excepción
Seis de cada diez están en contra de las reformas aplicadas en distintos distritos, como Provincia y Ciudad. Apoyo al celular en el aula y desacuerdo con el proyecto oficial de los Consejos de Padres en las escuelas.

