En Rincón, La Llorona impone la cuarentena
Jueves 16 de
Abril 2020
Un llanto espectral, desgarrador, como de mujer, dicen los testigos que se multiplican por estas horas, a la velocidad que permiten las redes sociales, la imaginación, las tradiciones orales y hasta el sentido del humor. En Rincón ya hay memes sobre La Llorona y hay gente dispuesta realmente a darle caza.
El miedo de los rinconeros se corporiza en La Llorona, que hoy tanto puede ser acusada de romper la cuarentena, como de imponerla.
El recurrente asustador esa sería su modesta falta- cuenta con la complicidad de todos los perros del pueblo, que ante el primer llanto se suman, en una jauría de aullidos lobunos pero domésticos. La red social perruna no necesita señal de wifi.
En la zona del eucaliptal donde se corrían las cuadreras, en el barrio La Loma donde mataron a fulano, en La Acería cerca de la fábrica a donde trabajaba muchísima gente, sobre el terraplén para el lado de la Toma Vieja, por donde estaba la vía... Todos los testimonios giran en torno al Cementerio.
Algunos rinconeros, incluso, le ponen su nombre y apellido a los relatos. Por estas horas, en “San José del Rincón Web” suma piques y comentarios el testimonio en primera persona del quinchero El Indio, sobre la noche del lunes 13.
Abundan los videos caseros en los que las manos del asustado tiemblan demasiado (imposible saber si quien llora no lo hace entre risas a metros del cazafantasmas) y también quienes han tomado al asunto en serio, y ya miran de reojo su escopeta.
Por lo pronto, La Llorona parece dividir aguas entre rinconeros de cuna y los nuevos vecinos, otrora ocasionales veraneantes, que tanto se han sumado en las últimas décadas.
Acaso de éstos provengan acertados comentarios sobre “Lx Lloronx”, porque si hay alguien que tiene derecho a la autopercepción de su género es Ella, de quien siempre se ha dicho que es un hombre disfrazadoà o algo peor. Tanto en términos sobrenaturales, como carnales.
Los contornos sexuales de un largo vestido estropeado, el presunto sátiro que habita al personaje, la seducción de los cabellos largos y negros. Todo suma sobre las calles de arena. En la zona asfaltada los rumores llegan lejanos.
“Es la época, no hay que asustarse”, dice un experto que pertenece a la élite de las familias que pueden recorrer su árbol genealógico sin ir más que hasta La Guardia o el Leyes, y que por lo tanto tiene derecho a explicarles las cosas a los recién llegados. Lo expresa en un grupo de WhatsApp de vecinos creado hace años, en el barrio La Acería, ante la inseguridad.
Tanto atribuye cierta estacionalidad al fenómeno, a las primeras noches frías, al Sol apenas tibio del otoño, a las soledades grises de las cenizas dormidas que dejó el verano, como a la recurrencia de los llantos que hacen crujirle el pecho de los más corajudos en tiempos de crisis.
La Llorona era más temida años atrás, en la paz de los cementerios de la segunda mitad de los 70, y siempre ante cada inundación hizo de las suyas. En esas épocas aparece.
El miedo de los rinconeros se corporiza en La Llorona, que hoy tanto puede ser acusada de romper la cuarentena, como de imponerla.
El recurrente asustador esa sería su modesta falta- cuenta con la complicidad de todos los perros del pueblo, que ante el primer llanto se suman, en una jauría de aullidos lobunos pero domésticos. La red social perruna no necesita señal de wifi.
En la zona del eucaliptal donde se corrían las cuadreras, en el barrio La Loma donde mataron a fulano, en La Acería cerca de la fábrica a donde trabajaba muchísima gente, sobre el terraplén para el lado de la Toma Vieja, por donde estaba la vía... Todos los testimonios giran en torno al Cementerio.
Algunos rinconeros, incluso, le ponen su nombre y apellido a los relatos. Por estas horas, en “San José del Rincón Web” suma piques y comentarios el testimonio en primera persona del quinchero El Indio, sobre la noche del lunes 13.
Abundan los videos caseros en los que las manos del asustado tiemblan demasiado (imposible saber si quien llora no lo hace entre risas a metros del cazafantasmas) y también quienes han tomado al asunto en serio, y ya miran de reojo su escopeta.
Por lo pronto, La Llorona parece dividir aguas entre rinconeros de cuna y los nuevos vecinos, otrora ocasionales veraneantes, que tanto se han sumado en las últimas décadas.
Acaso de éstos provengan acertados comentarios sobre “Lx Lloronx”, porque si hay alguien que tiene derecho a la autopercepción de su género es Ella, de quien siempre se ha dicho que es un hombre disfrazadoà o algo peor. Tanto en términos sobrenaturales, como carnales.
Los contornos sexuales de un largo vestido estropeado, el presunto sátiro que habita al personaje, la seducción de los cabellos largos y negros. Todo suma sobre las calles de arena. En la zona asfaltada los rumores llegan lejanos.
“Es la época, no hay que asustarse”, dice un experto que pertenece a la élite de las familias que pueden recorrer su árbol genealógico sin ir más que hasta La Guardia o el Leyes, y que por lo tanto tiene derecho a explicarles las cosas a los recién llegados. Lo expresa en un grupo de WhatsApp de vecinos creado hace años, en el barrio La Acería, ante la inseguridad.
Tanto atribuye cierta estacionalidad al fenómeno, a las primeras noches frías, al Sol apenas tibio del otoño, a las soledades grises de las cenizas dormidas que dejó el verano, como a la recurrencia de los llantos que hacen crujirle el pecho de los más corajudos en tiempos de crisis.
La Llorona era más temida años atrás, en la paz de los cementerios de la segunda mitad de los 70, y siempre ante cada inundación hizo de las suyas. En esas épocas aparece.
Con información de
El Litoral

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com
LO MÁS VISTO
El Gobierno declaran en crisis a cinco obras sociales: cuáles son las afectadas
La Superintendencia de Servicios de Salud intimó a las entidades a presentar en 15 días un programa de regularización tras detectar incumplimientos contables, financieros y prestacionales.
Distintos puntos de la ciudad capital amanecieron con carteles anónimos que mencionan al intendente de Santa Fe y hacen referencia al SEOM.
La medida fue aprobada por la Cámara de Diputados, donde se abrogó la Ley 1341, que regula los Estados de excepción
Seis de cada diez están en contra de las reformas aplicadas en distintos distritos, como Provincia y Ciudad. Apoyo al celular en el aula y desacuerdo con el proyecto oficial de los Consejos de Padres en las escuelas.

