La Pampa
Le negaron atención médica a su beba y tuvo que caminar 10 kilómetros para hallar otro hospital
Jueves 13 de
Marzo 2014
Ocurrió en el paraje Relmo, en La Pampa. La mamá denunció que una enfermera se rehusó a atender a su bebita, que tenía fiebre y manchas rojas en la piel, "porque estaba fuera de su horario de trabajo". La mujer caminó hasta otro pueblo para hacerla ver.
"Yo no tengo horario de trabajo, estoy las 24 horas. Ellos están faltando a la verdad", se defendió la enfermera en diálogo con TN. La mujer, identificada como Mercedes Vega, explicó los habitantes del pueblo saben que si ella no está en la salita está en su domicilio y que siempre atiende a los pacientes cuando se lo piden.
Sin embargo, la mamá que denunció la falta de atención, sostuvo que se vio obligada a caminar por más de 10 kilómetros hasta llegar a la localidad de Cané, para que algún médico viera a su bebita de apenas 9 meses de edad. Liz Mercedes Pereyra, de 25 años, se acercó hasta el centro de salud de Relmo con su hija porque tenía fiebre y manchas rojas en la piel. Tras examinarla, Vega la mandó de vuelta a su casa porque, según le dijo, no tenía nada.
Horas después, la madre volvió a la salita porque la salud de la beba empeoró. Estaba brotada y con los ojos blancos. Allí, según denunció Pereyra, la enfermera le dijo que no podía atenderla porque "estaba fuera de su horario de trabajo".
Tal fue su desesperación y como su marido se encontraba trabajando, que Pereyra salió a buscar al único remisero del pueblo. El chofer no estaba en Relmo. Entonces, intentó ubicar al intendente para pedirle que la lleve con su auto a otro centro médico pero el resultado fue negativo porque no lo encontró.
Al final, la mujer optó por caminar por la ruta hasta Cané, donde un camionero la llevó hasta un centro de salud. La beba estaba grave y debió ser trasladada al Hospital de Pico, donde se recuperaba favorablemente.
Sin embargo, la mamá que denunció la falta de atención, sostuvo que se vio obligada a caminar por más de 10 kilómetros hasta llegar a la localidad de Cané, para que algún médico viera a su bebita de apenas 9 meses de edad. Liz Mercedes Pereyra, de 25 años, se acercó hasta el centro de salud de Relmo con su hija porque tenía fiebre y manchas rojas en la piel. Tras examinarla, Vega la mandó de vuelta a su casa porque, según le dijo, no tenía nada.
Horas después, la madre volvió a la salita porque la salud de la beba empeoró. Estaba brotada y con los ojos blancos. Allí, según denunció Pereyra, la enfermera le dijo que no podía atenderla porque "estaba fuera de su horario de trabajo".
Tal fue su desesperación y como su marido se encontraba trabajando, que Pereyra salió a buscar al único remisero del pueblo. El chofer no estaba en Relmo. Entonces, intentó ubicar al intendente para pedirle que la lleve con su auto a otro centro médico pero el resultado fue negativo porque no lo encontró.
Al final, la mujer optó por caminar por la ruta hasta Cané, donde un camionero la llevó hasta un centro de salud. La beba estaba grave y debió ser trasladada al Hospital de Pico, donde se recuperaba favorablemente.
Con información de
infobae

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