El dramático relato de un sobreviviente del hongo negro: "Me despertaba llorando del dolor"
Sábado 26 de
Junio 2021
Jaime Díaz de León tuvo coronavirus y poco tiempo después empezó con dolores de cabeza y pérdida parcial de la visión; fue operado de un aneurisma y le extirparon el ojo izquierdo
Jaime Díaz de León, de 48 años, fue diagnosticado con mucormicosis rinocerebral, la infección más conocida como “hongo negro”, después de haber superado el coronavirus. El hombre residente en Chihuahua, México, comenzó a manifestar signos de la enfermedad en octubre de 2020 y recién en febrero de este año los médicos pudieron darle una respuesta certera sobre sus dolencias. Tras haber recibido el alta, se convirtió en el primer sobreviviente del que se tenga conocimiento en ese país.
"No podía respirar, la voz se me estaba quedando, caminaba 100 metros y me cansaba totalmente", relató a El País. Luego de recuperarse del Covid-19, padeció una pérdida parcial de su visión y dolores agudos de cabeza que lo llevaron a consultar con oftalmólogos y neurocirujanos, ya que los médicos clínicos le habían dicho que la causa de sus problemas era la presión alta.
“Era un dolor de cabeza insoportable, me despertaba en la madrugada llorando del dolor y mi hija tenía que inyectarme para poder dormir, comer y pasar el día. Así pasé casi un mes”, recordó.
Después de haber ingresado al hospital perdió la visión del ojo izquierdo, un signo que los doctores asociaron a la enfermedad micótica y decidieron proceder de inmediato. Durante su internación, le suministraron esteroides y requirió oxigenación constante por dos semanas.
En su primer contacto con el paciente, los profesionales observaron que una sinusitis severa estaba destruyéndole la órbita del ojo e invadiendo la base del cráneo; además, le detectaron un aneurisma cerebral. “Aunque en ese momento no existía una confirmación patológica de que se trataba de un hongo, sabíamos que era una infección agresiva y era urgente operarlo”, dijo el neurocirujano Luis Ordoñez Solorio.
En la cirugía, a Díaz de León debieron extirparle el ojo izquierdo para salvarle la vida. De acuerdo con el testimonio de los médicos, el avance del hongo fue menos agresivo y el paciente logró sobrevivir porque no padecía de enfermedades preexistentes.
“Tengo 48 años y nunca antes me había pasado nada. No soy diabético, no soy hipertenso, no he usado nada de drogas”, expresó Jaime. “Son ocasiones de la vida que pasan y mi palabra es la actitud y no estarse lamentando, hay que salir adelante, no hay de otra”, concluyó.
Qué es el “hongo negro” y cómo se relaciona con el coronavirus
El “hongo negro” es una enfermedad de distribución mundial que se asocia a los pacientes que atraviesan un cuadro grave de coronavirus y tienen el sistema inmunológico debilitado. “Penetra en los vasos sanguíneos y puede ocasionar necrosis o muerte de tejido, afectando los senos paranasales, la región orbital y hasta al cerebro”, explicó a la agencia CyTA la bioquímica y doctora en Medicina Roxana Gabriela Vitale, investigadora del CONICET.
“Es importante que se tome conocimiento sobre la coinfección fúngica en pacientes con Covid-19 y se focalice si existe o no una comorbilidad previa. Se debe estar atento ante la aparición de cualquier síntoma, aun cuando el paciente haya sido dado de alta después de haber estado internado por largo tiempo y haber recibido terapia con corticoides”, enfatizó Vitale.
Elena Obieta, infectóloga y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), advirtió a LA NACION que es un hongo que se conoce hace tiempo y tiene un alto nivel de mortalidad en pacientes inmunodeprimidos por enfermedades oncológicas, VIH, diabetes o que han sido tratados con corticoides durante un tiempo prolongado por atravesar un cuadro grave de coronavirus. “Ingresa en el organismo a partir de la inhalación de esporas de un hongo que puede estar en el suelo, en la materia fecal de los animales, en la fruta en mal estado, etcétera. Si no tenés problemas de salud la inhalación de estas esporas no te hacen daño, pero hemos visto que en pacientes con las defensas bajas el Mucor hace un desastre”.
"No podía respirar, la voz se me estaba quedando, caminaba 100 metros y me cansaba totalmente", relató a El País. Luego de recuperarse del Covid-19, padeció una pérdida parcial de su visión y dolores agudos de cabeza que lo llevaron a consultar con oftalmólogos y neurocirujanos, ya que los médicos clínicos le habían dicho que la causa de sus problemas era la presión alta.
“Era un dolor de cabeza insoportable, me despertaba en la madrugada llorando del dolor y mi hija tenía que inyectarme para poder dormir, comer y pasar el día. Así pasé casi un mes”, recordó.
Después de haber ingresado al hospital perdió la visión del ojo izquierdo, un signo que los doctores asociaron a la enfermedad micótica y decidieron proceder de inmediato. Durante su internación, le suministraron esteroides y requirió oxigenación constante por dos semanas.
En su primer contacto con el paciente, los profesionales observaron que una sinusitis severa estaba destruyéndole la órbita del ojo e invadiendo la base del cráneo; además, le detectaron un aneurisma cerebral. “Aunque en ese momento no existía una confirmación patológica de que se trataba de un hongo, sabíamos que era una infección agresiva y era urgente operarlo”, dijo el neurocirujano Luis Ordoñez Solorio.
En la cirugía, a Díaz de León debieron extirparle el ojo izquierdo para salvarle la vida. De acuerdo con el testimonio de los médicos, el avance del hongo fue menos agresivo y el paciente logró sobrevivir porque no padecía de enfermedades preexistentes.
“Tengo 48 años y nunca antes me había pasado nada. No soy diabético, no soy hipertenso, no he usado nada de drogas”, expresó Jaime. “Son ocasiones de la vida que pasan y mi palabra es la actitud y no estarse lamentando, hay que salir adelante, no hay de otra”, concluyó.
Qué es el “hongo negro” y cómo se relaciona con el coronavirus
El “hongo negro” es una enfermedad de distribución mundial que se asocia a los pacientes que atraviesan un cuadro grave de coronavirus y tienen el sistema inmunológico debilitado. “Penetra en los vasos sanguíneos y puede ocasionar necrosis o muerte de tejido, afectando los senos paranasales, la región orbital y hasta al cerebro”, explicó a la agencia CyTA la bioquímica y doctora en Medicina Roxana Gabriela Vitale, investigadora del CONICET.
“Es importante que se tome conocimiento sobre la coinfección fúngica en pacientes con Covid-19 y se focalice si existe o no una comorbilidad previa. Se debe estar atento ante la aparición de cualquier síntoma, aun cuando el paciente haya sido dado de alta después de haber estado internado por largo tiempo y haber recibido terapia con corticoides”, enfatizó Vitale.
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Con información de
LA NACIÓN
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