Cuando un docente no puede poner un límite, el problema ya no es solo pedagógico

Por: Laura Lewin
Martes 04 de Agosto 2026

Hablamos de bienestar docente y de manejo del estrés. Pero un docente también se desgasta cuando hacer lo que corresponde lo deja solo. La autoridad pedagógica no depende de una persona: necesita el respaldo del equipo directivo y de las familias
Una docente me contó que le pidió a un alumno de segundo año que guardara el celular. Otro compañero la filmó. Esa misma noche el video ya circulaba en un grupo de padres. A la mañana siguiente la citaron en dirección. No citaron al alumno. La citaron a ella.
 
Le pregunté qué había aprendido de esa experiencia. Me respondió, sin dudar: “Que la próxima no digo nada“. Y ahí el problema ya no es pedagógico. Cada vez que hablamos de autoridad docente aparece el mismo fantasma: el del docente autoritario, el reto, la humillación.
 
Nadie quiere volver a esa escuela. Pero tampoco podemos caer en el otro extremo y creer que poner un límite es ejercer violencia. Un límite no es un castigo. Es un marco que permite que el aprendizaje ocurra.
 

El límite como forma de aprendizaje

 
Las investigaciones sobre desarrollo adolescente muestran que el cerebro todavía está madurando, especialmente la corteza prefrontal, responsable del autocontrol, la toma de decisiones y la anticipación de consecuencias. Es un proceso gradual, que sigue bien entrada la adultez temprana. Mientras tanto, los chicos necesitan adultos que ayuden a sostener esos límites.
 
El problema es que hoy muchos docentes no dejan pasar ciertas conductas porque no sepan qué hacer. Las dejan pasar porque aprendieron que intervenir tiene un costo. Les preocupa que aparezca un video editado en redes sociales. Que llegue un correo de una familia indignada. Que la institución, para evitar conflictos, les pida explicaciones a ellos antes que al alumno. Entonces eligen el silencio.
 
Y cuando un docente siente que callar es más seguro que intervenir, la autoridad deja de ser una herramienta pedagógica para convertirse en un riesgo personal. Y los chicos, mientras tanto, observan todo. Aprenden rápidamente quién sostiene un límite y quién retrocede. Descubren cuándo las reglas cambian según quién protesta más fuerte. Entienden que, si hacen suficiente ruido, quizás las consecuencias desaparezcan. Eso también educa. Para el lado contrario.
 

El límite es colectivo

 
Solemos pensar que este es un problema de algunos docentes que “no saben hacerse respetar”. Es una mirada injusta. Ningún docente sostiene un límite solo. Lo hace cuando sabe que detrás hay un equipo directivo que lo respalda, protocolos claros y familias que entienden que corregir una conducta no significa atacar a un hijo.
 
Y a las familias también nos toca una parte. Es natural querer proteger a nuestros hijos. Pero protegerlos no siempre significa defenderlos. A veces significa permitir que enfrenten las consecuencias de sus actos. Porque el límite que hoy cuestionamos en la escuela puede ser la herramienta que mañana les permita convivir, trabajar y construir vínculos sanos.
 
Hablamos mucho del bienestar docente. Organizamos talleres sobre manejo del estrés y regulación emocional, y todo suma. Pero un docente no se desgasta solamente por trabajar mucho. Se desgasta cuando siente que hacer lo correcto puede dejarlo solo.
 
Cuidar a los docentes también es respaldarlos cuando ponen un límite con respeto, criterio y sentido pedagógico. Porque en una escuela donde los adultos tienen miedo de decir “así no”, el que se queda solo no es el docente. Es el chico.
Con información de Infobae

NOTA22.COM


Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com

LO MÁS VISTO
Caen las perspectivas de crecimiento de la economía y el mercado descuenta una recesión técnica
Las consultoras que releva el Banco Central proyectan una baja del PBI en el tercer trimestre, sumando el segundo período en negativo.
Bajo la presión de sus aliados en Diputados, LLA cita a comisiones y acelera el debate para frenar la convocatoria de los bloques críticos; los opositores avisan que no bajarán la cita del 15
Sancionada por el Congreso en septiembre, la ley modificó los regímenes tributarios, la declaración simplificada de Ganancias y el trabajo rural, e incorpora reducciones de multas y nuevos criterios de fiscalización. Qué dice su reglamentación
El Poder Ejecutivo presentó un recurso contra el fallo que declaró inconstitucional el decreto y lo obligaba a entregar las partidas.

arrow_upward