El impactante dato de la realidad económica: casi cuatro de cada diez chicos no pueden comprarse ropa
Miércoles 19 de
Agosto 2026

El último informe muestra que la falta de acceso a la ropa no es solo un problema de recurso, sino también afecta el bienestar, identidad, seguridad e integración social del niño.
El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) presentó un informe que analiza la evolución de la pobreza infantil entre 2018 y 2026 y el rol de las transferencias monetarias en la protección de las infancias. El último estudio dado a conocer refleja un dato preocupante y es que casi cuatro de cada diez chicos no pueden comprarse ropa.
El informe dado a conocer en los últimos días muestra que la falta de acceso a la ropa no es solo un problema de recurso, sino también afecta el bienestar, identidad, seguridad e integración social del niño. La pobreza infantil alcanzó su máximo histórico en 2024 (70,4%) y, si bien descendió, en 2026 aún afecta a más de 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes (42,5%), mientras que la indigencia afecta a 1 de cada 10 (9,5%).
Ante esta problemática, la agencia Noticias Argentinas conversó con Ianina Tuñón, coordinadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA y autora del informe, quien dio detalles del documento y de la problemática detrás de una cifra alarmante.
El último estudio dado a conocer refleja un dato preocupante y es que casi cuatro de cada diez chicos no pueden comprarse ropa. Foto: Agencia NA (ODSA-UCA)
En el informe se toman dos fuentes de datos, una es la encuesta permanente a hogares del INDEC, con la cual medimos la pobreza monetaria y la indigencia, y el impacto que tienen las transferencias de ingresos, la asignación universal por hijo y la tarjeta alimentar, en la indigencia.
En este sentido, se revela que, si bien la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar (TA) logran contener las situaciones más extremas -sin ellas, la indigencia infantil pasaría del 9,5% al 16,4%-, su capacidad para sacar a los hogares de la pobreza es mucho más limitada: la tasa de pobreza infantil aumentaría del 42,5% al 47,8% si no existieran estos programas.
“Tomando indicadores de la encuesta de la deuda social argentina y procurando dar una mirada de pobreza multidimensional, consideramos otros aspectos que hacen a la vida de los niños y que son significativos para ellos. Uno de ellos es la vestimenta, en la cual se logró determinar que en 4 de cada 10 chicos sus padres advierten que no pueden comprarles ropa ni zapatos”, explicó.
En el escrito se detalla que la problemática no es solamente no tener la ropa adecuada para pasar el invierno, “sino también con no poder tener aquella vestimenta que es propia de un ciclo vital, de una edad, de un contexto determinado, y que hace la construcción de la identidad de los chicos, y que también les da seguridad y capacidad de poder integrarse a un grupo y no sentirse diferentes”.
El informe dado a conocer en los últimos días muestra que la falta de acceso a la ropa no es solo un problema de recurso, sino también afecta el bienestar, identidad, seguridad e integración social del niño. La pobreza infantil alcanzó su máximo histórico en 2024 (70,4%) y, si bien descendió, en 2026 aún afecta a más de 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes (42,5%), mientras que la indigencia afecta a 1 de cada 10 (9,5%).
Ante esta problemática, la agencia Noticias Argentinas conversó con Ianina Tuñón, coordinadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA y autora del informe, quien dio detalles del documento y de la problemática detrás de una cifra alarmante.
El último estudio dado a conocer refleja un dato preocupante y es que casi cuatro de cada diez chicos no pueden comprarse ropa. Foto: Agencia NA (ODSA-UCA)
En el informe se toman dos fuentes de datos, una es la encuesta permanente a hogares del INDEC, con la cual medimos la pobreza monetaria y la indigencia, y el impacto que tienen las transferencias de ingresos, la asignación universal por hijo y la tarjeta alimentar, en la indigencia.
En este sentido, se revela que, si bien la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar (TA) logran contener las situaciones más extremas -sin ellas, la indigencia infantil pasaría del 9,5% al 16,4%-, su capacidad para sacar a los hogares de la pobreza es mucho más limitada: la tasa de pobreza infantil aumentaría del 42,5% al 47,8% si no existieran estos programas.
“Tomando indicadores de la encuesta de la deuda social argentina y procurando dar una mirada de pobreza multidimensional, consideramos otros aspectos que hacen a la vida de los niños y que son significativos para ellos. Uno de ellos es la vestimenta, en la cual se logró determinar que en 4 de cada 10 chicos sus padres advierten que no pueden comprarles ropa ni zapatos”, explicó.
En el escrito se detalla que la problemática no es solamente no tener la ropa adecuada para pasar el invierno, “sino también con no poder tener aquella vestimenta que es propia de un ciclo vital, de una edad, de un contexto determinado, y que hace la construcción de la identidad de los chicos, y que también les da seguridad y capacidad de poder integrarse a un grupo y no sentirse diferentes”.
Con información de
Noticias Argentinas

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