SANTA FE | CIUDAD
Usurpaciones a los tiros en barrio Centenario
Miércoles 24 de
Febrero 2016
Las apropiaciones corren por cuenta de la Banda del Campito, una patota que a fuerza de balazos y muerte infunde el terror en el vecindario.
Este martes por la mañana Brian Martinet (17) caminaba por Nicasio Oroño al 300, en la parte sur de barrio Centenario, cuando un grupo de tenebrosos lo atacó a balazos.
El adolescente intentó escapar a la carrera, pero en dicha circunstancia uno de los disparos lo impactó en la parte baja de la espalda.
Con la urgencia del caso el menor fue trasladado al hospital Cullen donde se le diagnosticó herida de arma de fuego en región lumbar.
Pero cuando las autoridades preguntaron el motivo del ataque, la respuesa que brindó el jovencito produjo escalofríos: “los que me tiraron son usurpadores que quieren quedarse con mi casa. Quieren que yo me vaya y mi madre también”.
Conviene recordar que esta miserable práctica es realizada por distintos grupos de mafiosos que desde hace tiempo siembran el terror en el barrio.
El año pasado fueron Los Cronos, luego vinieron los Culitos de goma. Ahora los vecinos señalan a la Banda del Campito, como los autores de semejantes atropellos.
Estos individuos llegaron hace unos meses al sector y se instalaron al fondo de un pasillo, que linda con la escuela Nstra Sra. de Itatí.
A partir de entonces los hechos delictivos tomaron un curso ascendente sin que hasta el momento nadie pueda ponerle fin.
Hablan las víctimas
Lo que sigue es el relato directo de algunas de las víctimas de esta situación.
“Desde que vino esta patota a vivir acá, esto se transformó en un infierno. Han matado a personas y nadie les hace nada”, comentó Luis.
“Roban a los colectivos, a los taxis, también hubo asaltos contra las maestras de la escuela, le roban a la gente en la calle. Nosotros hacemos denuncia en la comisaría, y no nos dan bolilla.
Acá ya hubo robo de casas. Hace poco a un muchacho lo obligaron a salir y quedó con sus tres hijitos en la calle. Le pusieron un ‘fierro’ en la cabeza. Estaba el Jona y su hermana. Mientras el Jona le apuntaba a la cabeza, le hacían firmar los papeles al pibe, como que le estaba vendiendo la casa.
Se hizo la denuncia pero nunca nadie vino a investigar.
Lo de mi sobrino ocurrió a las 9 de la mañana. El había ido a comprar bizcochos y cuando volvía le tiraron con una 9 mm. y con una carabina”.
* Julio: “A mí también me quisieron quitar la casa. Primero me agarraron a ladrillazos y botellazos. No puedo salir con mis chicos al patio porque los pueden lastimar. Esta gente antes estaba en la zona del terraplén, pero mataron a uno y los echaron. Les prendieron fuego el rancho y los sacaron. No son vecinos, son una ‘mugre’.
Tienen un pariente que es policía y les da protección.
Cada vez que me voy a trabajar tengo que dejar una guardia con mis amigos, porque estos rufianes se quieren meter”.
* María: yo perdí mi casa. Me la sacaron ellos, eso fue hace 15 días. Cuando quise entrar con mis chicos me sacaron a tiros de mi casa. Y la policía no hizo nada. Tuve que venir a refugiarme acá en lo de unos parientes.
No les importa nada. Si hay chicos, entran igual y te tiran con sus armas”, culminó.
Con información de
ellitoral

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