Entre Ríos
Echaron para siempre de la fuerza a un policía que mató a una joven
Martes 23 de
Julio 2013

DIFÍCIL INVESTIGACIÓN. LA FAMILIA DE MARÍA DE LOS ÁNGELES Y SU ABOGADO PELEARON PARA QUE EL CASO NO QUEDE IMPUNE.
En setiembre de 2008, el policía Sebastián Gillig asesinó a María de los Ángeles Quiroga en Santa Elena, quien también era agente de la fuerza provincial. En febrero fue condenado a ocho años y medio de prisión, y recientemente la sentencia quedó firme. Por ello, el jefe de la Policía de Entre Ríos, Héctor Massuh, decretó la expulsión de la institución del asesino de la joven, quien no podrá nunca más portar un arma reglamentaria ni tampoco trabajar en ningún cargo público.
La medida fue dada a conocer mediante una notificación el 16, y significó el final de una larga lucha de parte de la familia de María de los Ángeles, que tuvo que esperar mucho tiempo para que se hiciera justicia. En la misma se informó la cesantía definitiva de Gillig de la Policía.
El hombre había sido condenado el 19 de febrero por la Sala 1 de la Cámara del Crimen de Paraná, a la pena de cárcel efectiva, en un juicio abreviado. Previamente hubo un largo y difícil proceso judicial, donde la familia con el abogado querellante Guillermo Vega tuvo que demostrar la falsedad de la versión del acusado de un hecho accidental, sino que se trató de un asesinato a sangre fría.
La joven le alquilaba una habitación al policía. Esa tarde regresaba en colectivo a Santa Elena, y cuando llegó a la casa se encontró con que el inquilino se había encerrado en la habitación con su novia, Analía Miño, con la música a todo volumen, y recibió las quejas de los vecinos. Ángeles le pidió y le insistió a Gillig que bajara el volumen. El hombre rechazó la solicitud disparando con su 9 milímetros, la bala atravesó la puerta de placa e impactó en la joven.
El policía armó una absurda coartada: dijo que cuando estiró el brazo para bajar el volumen, el arma se le cayó, y se percutó la bala que tenía en la recámara. Según la hipótesis de la querella, el asesino se tomó unos 25 minutos para calmar a su novia, quitarse la pólvora de las manos y luego llamar a la Policía. Fue un lapso de tiempo muy importante que se perdió, en el que Ángeles perdió mucha sangre, causa por la cual falleció poco después en el hospital San Martín de Paraná.
Finalmente, con una minuciosa investigación balística y luego una intensa instrucción empujada por la querella, que no desistió a los planteos de que fue un hecho azaroso, se llegó al juicio abreviado en el que Gillig reconoció su responsabilidad en el hecho, y aceptó cumplir ocho años y medio de prisión, que ya purga en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná.
Además, se remarcó que el acusado, pese a tener al momento del hecho solo 23 años, era un policía muy irresponsable y que tenía fojas de servicio recargadas con varios hechos, como la pérdida del arma reglamentaria y muchos días de arresto por incumplimientos e irregularidades. Al inicio de la causa, Gillig estuvo imputado y procesado junto a su novia, pero esta finalmente fue sobreseída.
Fin de una etapa
Respecto de la reciente decisión de apartar para siempre de la Policía al condenado, el abogado Vega dijo a UNO: “Con esta comunicación formal se cierra un círculo, la familia sabiendo que es totalmente irrecuperable la vida de su hija, aspiraba a que este hombre no siga haciendo daño a la sociedad”, por lo que destacó el resultado de una causa en la que trabajaron “muchísimo”, aseveró.
El querellante expresó también la queja respecto de la demora que tuvo la causa en llegar a su fin: “Este retardo atenta contra la idoneidad de la Justicia, hace que las familias no puedan sostener a los abogados, que la gente se olvide del caso; es tan grande el vértigo que hay con la cuestión policial que se terminan olvidando”.
El hombre había sido condenado el 19 de febrero por la Sala 1 de la Cámara del Crimen de Paraná, a la pena de cárcel efectiva, en un juicio abreviado. Previamente hubo un largo y difícil proceso judicial, donde la familia con el abogado querellante Guillermo Vega tuvo que demostrar la falsedad de la versión del acusado de un hecho accidental, sino que se trató de un asesinato a sangre fría.
La joven le alquilaba una habitación al policía. Esa tarde regresaba en colectivo a Santa Elena, y cuando llegó a la casa se encontró con que el inquilino se había encerrado en la habitación con su novia, Analía Miño, con la música a todo volumen, y recibió las quejas de los vecinos. Ángeles le pidió y le insistió a Gillig que bajara el volumen. El hombre rechazó la solicitud disparando con su 9 milímetros, la bala atravesó la puerta de placa e impactó en la joven.
El policía armó una absurda coartada: dijo que cuando estiró el brazo para bajar el volumen, el arma se le cayó, y se percutó la bala que tenía en la recámara. Según la hipótesis de la querella, el asesino se tomó unos 25 minutos para calmar a su novia, quitarse la pólvora de las manos y luego llamar a la Policía. Fue un lapso de tiempo muy importante que se perdió, en el que Ángeles perdió mucha sangre, causa por la cual falleció poco después en el hospital San Martín de Paraná.
Finalmente, con una minuciosa investigación balística y luego una intensa instrucción empujada por la querella, que no desistió a los planteos de que fue un hecho azaroso, se llegó al juicio abreviado en el que Gillig reconoció su responsabilidad en el hecho, y aceptó cumplir ocho años y medio de prisión, que ya purga en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná.
Además, se remarcó que el acusado, pese a tener al momento del hecho solo 23 años, era un policía muy irresponsable y que tenía fojas de servicio recargadas con varios hechos, como la pérdida del arma reglamentaria y muchos días de arresto por incumplimientos e irregularidades. Al inicio de la causa, Gillig estuvo imputado y procesado junto a su novia, pero esta finalmente fue sobreseída.
Fin de una etapa
Respecto de la reciente decisión de apartar para siempre de la Policía al condenado, el abogado Vega dijo a UNO: “Con esta comunicación formal se cierra un círculo, la familia sabiendo que es totalmente irrecuperable la vida de su hija, aspiraba a que este hombre no siga haciendo daño a la sociedad”, por lo que destacó el resultado de una causa en la que trabajaron “muchísimo”, aseveró.
El querellante expresó también la queja respecto de la demora que tuvo la causa en llegar a su fin: “Este retardo atenta contra la idoneidad de la Justicia, hace que las familias no puedan sostener a los abogados, que la gente se olvide del caso; es tan grande el vértigo que hay con la cuestión policial que se terminan olvidando”.

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com TV
Con Maxi Romero y Carlos Renna
LO MÁS VISTO
Garantías vacías: La omisión judicial de valorar la versión del imputado y su impacto en el debido proceso
Ocurre en algunos casos, que el tribunal en materia penal solo menciona en su sentencia lo que dice el "fiscal" y no analiza el derecho de "defensa" o mas precisamente la versión del imputado cuando esta puede ser importante para la resolución del caso. Nos preguntamos ¿se afecta el derecho de defensa en juicio?
La obra comprende 28,5 kilómetros en el tramo de Virginia - Constanza - Capivara, con una inversión superior de $21.035 millones por parte del Gobierno de Santa Fe. El plazo previsto para la ejecución de la obra es de 12 meses, sujeto a las condiciones climáticas.
El precio del crudo vuelve a subir en el comienzo de la semana. El gas también se dispara en Europa.
"No podemos agachar la cabeza ante potencias extranjeras que quieren convertir nuevamente a Brasil en una colonia", afirmó.

