Récord de cheques rechazados: aumentó 50% contra el año pasado
Por:
MARIANO GORODISCH
Martes 22 de
Mayo 2018
En los primeros cuatro meses, los no pagados suman $ 21.000 millones, contra $ 14.000 millones de igual período del 2017. Bancos toman recaudos con Pymes
"Tanto la cartera de pymes como la de individuos van a deteriorarse un poco", prevé un banquero, mientras un colega de otra entidad pronostica un aumento de la morosidad, donde las pymes son las que más van a sufrir.
Los números lo avalan: en los cuatro primeros meses del año, la cantidad de cheques no pagados suma 550.000, lo que es el 1,96% del total, por un monto de $ 21.000 millones.
En volumen aumentó un 50%, ya que en los primeros cuatro meses del año pasado había sido un total de $ 14.000 millones los no pagados. En cantidad fueron 463.000, lo que representó el 1,7%. En el Banco Central remarcan que la comparación con el año anterior debe hacerse en términos reales, descontando la inflación. Si no, es distorsionada. Subrayan que no vale de mucho ver los valores absolutos de los cheques rechazados, sino hay que ver la proporción entre rechazados no pagados y compensados, ya que eso es lo que indica el nivel de irregularidad.
Y en el BCRA indican que eso es lo que se mantiene constante, por debajo de los estándares internacionales, por lo que dicen que la morosidad está estable, y no hay señal de que haya más cheques rechazados. Recalcan que desde hace más de un año que el ritmo de crecimiento de usos de medios electrónicos de pago (como Home Banking, mobile, transferencias inmediatas) es muy superior al uso de cheques, que se encuentra estable.
De ahí que para la autoridad monetaria el movimiento de cheques no es una referencia tan importante como instrumento de pago (aunque sí de crédito). Las transferencias electrónicas, al ser inmediatas y sin costo, están reemplazando al cheque, siempre cuando no haya necesidad de financiar, al ser más económicas y en forma inmediata, de la mano del crecimiento de la banca móvil, donde los bancos tienen cada vez tiene más aplicaciones.
En rigor de verdad, se toman solamente los cheques no pagados, que son mucho menos que los rechazados, ya que aquí entran también los que admiten pago diferido, o sea que fueron rechazados por algún motivo que pueden no tener que ver con la falta de fondos. Son los que tienen errores formales, como los rechazos que hacen algunos bancos públicos cuando hay paro bancario, ya que ese día técnicamente se está rechazando, pero al día siguiente se acredita en el sistema, y el cliente ni necesita ir a cambiarlo, pero muchas veces lo deposita porque no se entera del paro.
Si se tomara el total de los rechazados, suman 2,1 millones desde enero a abril de este año por $ 83.000 millones, contra 800.000 por $ 27.000 millones del mismo período de 2017. Argumentan que fue por la cantidad de paros bancarios que hubo en febrero y abril.
Los números lo avalan: en los cuatro primeros meses del año, la cantidad de cheques no pagados suma 550.000, lo que es el 1,96% del total, por un monto de $ 21.000 millones.
En volumen aumentó un 50%, ya que en los primeros cuatro meses del año pasado había sido un total de $ 14.000 millones los no pagados. En cantidad fueron 463.000, lo que representó el 1,7%. En el Banco Central remarcan que la comparación con el año anterior debe hacerse en términos reales, descontando la inflación. Si no, es distorsionada. Subrayan que no vale de mucho ver los valores absolutos de los cheques rechazados, sino hay que ver la proporción entre rechazados no pagados y compensados, ya que eso es lo que indica el nivel de irregularidad.
Y en el BCRA indican que eso es lo que se mantiene constante, por debajo de los estándares internacionales, por lo que dicen que la morosidad está estable, y no hay señal de que haya más cheques rechazados. Recalcan que desde hace más de un año que el ritmo de crecimiento de usos de medios electrónicos de pago (como Home Banking, mobile, transferencias inmediatas) es muy superior al uso de cheques, que se encuentra estable.
De ahí que para la autoridad monetaria el movimiento de cheques no es una referencia tan importante como instrumento de pago (aunque sí de crédito). Las transferencias electrónicas, al ser inmediatas y sin costo, están reemplazando al cheque, siempre cuando no haya necesidad de financiar, al ser más económicas y en forma inmediata, de la mano del crecimiento de la banca móvil, donde los bancos tienen cada vez tiene más aplicaciones.
En rigor de verdad, se toman solamente los cheques no pagados, que son mucho menos que los rechazados, ya que aquí entran también los que admiten pago diferido, o sea que fueron rechazados por algún motivo que pueden no tener que ver con la falta de fondos. Son los que tienen errores formales, como los rechazos que hacen algunos bancos públicos cuando hay paro bancario, ya que ese día técnicamente se está rechazando, pero al día siguiente se acredita en el sistema, y el cliente ni necesita ir a cambiarlo, pero muchas veces lo deposita porque no se entera del paro.
Si se tomara el total de los rechazados, suman 2,1 millones desde enero a abril de este año por $ 83.000 millones, contra 800.000 por $ 27.000 millones del mismo período de 2017. Argumentan que fue por la cantidad de paros bancarios que hubo en febrero y abril.
Con información de
cronista

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