Colón con un pie en el descenso

Sin embargo, a pesar de esta nueva derrota, se vio el mejor Colón en mucho tiempo, ya que fue el dominador en gran parte del encuentro.
No obstante, en frente tuvo a un equipo ordenado, con mucho oficio y oportunista, que marcó en momentos clave del encuentro para dejar al local sin nada. El rojinegro careció de efectividad y precisión para concluir jugadas de riesgo, que tuvo muchas pero que todas terminaron en nada, y eso lógicamente lo pagó muy caro, porque mereciendo algo, volvió a quedarse con las manos vacías.
De entrada Vélez avisó, pero rápidamente el equipo local comenzaría a hilvanar llegadas al arco de Sosa. Hasta que a los 23’ apareció Zárate para poner el 1 a 0 tras un desborde y centro atrás de Pratto.
El encuentro volvió a equilibrarse pero en el tramo final de la etapa Colón volvería a imponer condiciones, sobre todo tras la expulsión del autor del único gol hasta aquí en el juego.
En el complemento se vería lo mejor del Sabalero, con un Luque que hizo un surco por el costado izquierdo del ataque, Prediger que jugó un buen partido, y Graciani que por derecha también tuvo buenas apariciones.
Las intenciones de ir por el triunfo quedaron plasmadas con las salidas de Urribarri (desde el arranque del segundo período) y Prediger (pasada la media hora) y el ingreso de dos delanteros: Comachi y Gandín, respectivamente.
El dueño de casa era el dominador, pero atrás quedaba muy expuesto a los contragolpes de Vélez, que ya en el primer minuto tuvo a Allones mano a mano con Montoya, pero el “1” local tuvo una notable atajada, y más tarde sería Pratto el que corrió casi media cancha con pelota dominada y en soledad para tirarala apenas afuera cuando quedo frente a frente con Montoya.
Mientras, las llegadas del Sabalero se sucedían, y a medida que pasaban los minutos acorralaba a su rival, que se replegaba cada vez más.
Hasta que a los 33’ llegó el golpe decisivo cuando Pratto, otra vez de contra, la peleó solo arriba y Carniello le cometió penal. El defensor se fue expulsado y el delantero estableció el 2 a 0 que fue definitivo, más allá que Colón siguió buscando, aunque ya con menos intensidad.
La despedida fue emotiva, porque en el último partido del año del rojinegro en su estadio los jugadores tiraron sus camisetas a las tribunas, mientras que los hinchas no pararon de alentar, aún con el encuentro terminado. Ahora queda la visita a Olimpo en Bahía Blanca, un choque fundamental pensando en los promedios, y que pondrá fin a una temporada nefasta para Colón, desde todo punto de vista.
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