Colombia expulsó a 59 venezolanos acusados de vandalismo durante las protestas
Lunes 25 de
Noviembre 2019 - 18:29
A los extranjeros se les reprocha poner "en riesgo el orden público y la seguridad nacional" y no podrán volver al país en 10 años
La autoridad migratoria de Colombia expulsó este lunes a 59 venezolanos acusados de perpetrar "actos vandálicos" durante las protestas de los últimos cuatro días contra el gobierno de Iván Duque.
Los extranjeros, a los que se reprocha poner "en riesgo el orden público y la seguridad nacional", serán entregados a las autoridades venezolanas en una zona fronteriza poco transitada, San Fernando de Atabapo (suroeste), para "dificultarles" el regreso al país, explicó Christian Krüger, director de Migración Colombia.
"Si bien es cierto que los extranjeros pueden marchar, lo que no pueden hacer es afectar el orden público y generar actos vandálicos poniendo en riesgo los bienes públicos, los bienes privados y, lo más complicado, la integridad de las personas que están en esas marchas", agregó en rueda de prensa.
Según él, las acciones de estos extranjeros generan "brotes de xenofobia" que "dañan el nombre de aquellos venezolanos que vienen trabajando por un mejor país".
De acuerdo con la autoridad migratoria, desde el comienzo de las protestas el jueves han sido expulsados 61 extranjeros (un peruano y 60 venezolanos) que no podrán volver a Colombia en 10 años.
También se impidió el ingreso al país de un chileno y un venezolano que, según "información de inteligencia", querían "afectar la tranquilidad y seguridad" del país.
La policía detuvo a 29 venezolanos que desatendieron los toques de queda decretados en Bogotá y Cali, el viernes y jueves respectivamente, tras disturbios surgidos durante las protestas contra el gobierno conservador.
En vísperas de la multitudinaria protesta del jueves 21 de noviembre, el presidente Iván Duque había advertido que Colombia corría el riesgo de sufrir convulsiones sociales como las que sacudieron a Ecuador, Bolivia y Chile.
Antes de la marcha nacional del jueves las autoridades ya habían anunciado la expulsión de otros 24 venezolanos, acusados de querer infiltrar la protesta.
El llamado paro nacional del 21 de noviembre reunió a cientos de miles de colombianos que protestaron contra las políticas sociales, económicas y de seguridad de Duque, quien luce debilitado tras poco más de quince meses en el poder.
A esa marcha, convocada por sindicatos, estudiantes, indígenas, artistas y fuerzas de la oposición, le han seguido protestas callejeras, que en su mayoría son lideradas por jóvenes que las promueven por redes sociales.
Para este lunes hay convocada una "gran marcha", en la que volverán a participar algunos sindicatos, coincidiendo con la segunda jornada de "diálogo social" llamada por Duque en respuesta a las protestas, las mayores contra un gobierno central en los últimos tiempos. De momento los promotores de las manifestaciones callejeras no han sido invitados directamente a la conversación nacional.
El gobierno de Duque secunda a Estados Unidos en el cerco diplomático que pretende forzar la salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela.
Los extranjeros, a los que se reprocha poner "en riesgo el orden público y la seguridad nacional", serán entregados a las autoridades venezolanas en una zona fronteriza poco transitada, San Fernando de Atabapo (suroeste), para "dificultarles" el regreso al país, explicó Christian Krüger, director de Migración Colombia.
"Si bien es cierto que los extranjeros pueden marchar, lo que no pueden hacer es afectar el orden público y generar actos vandálicos poniendo en riesgo los bienes públicos, los bienes privados y, lo más complicado, la integridad de las personas que están en esas marchas", agregó en rueda de prensa.
Según él, las acciones de estos extranjeros generan "brotes de xenofobia" que "dañan el nombre de aquellos venezolanos que vienen trabajando por un mejor país".
De acuerdo con la autoridad migratoria, desde el comienzo de las protestas el jueves han sido expulsados 61 extranjeros (un peruano y 60 venezolanos) que no podrán volver a Colombia en 10 años.
También se impidió el ingreso al país de un chileno y un venezolano que, según "información de inteligencia", querían "afectar la tranquilidad y seguridad" del país.
La policía detuvo a 29 venezolanos que desatendieron los toques de queda decretados en Bogotá y Cali, el viernes y jueves respectivamente, tras disturbios surgidos durante las protestas contra el gobierno conservador.
En vísperas de la multitudinaria protesta del jueves 21 de noviembre, el presidente Iván Duque había advertido que Colombia corría el riesgo de sufrir convulsiones sociales como las que sacudieron a Ecuador, Bolivia y Chile.
Antes de la marcha nacional del jueves las autoridades ya habían anunciado la expulsión de otros 24 venezolanos, acusados de querer infiltrar la protesta.
El llamado paro nacional del 21 de noviembre reunió a cientos de miles de colombianos que protestaron contra las políticas sociales, económicas y de seguridad de Duque, quien luce debilitado tras poco más de quince meses en el poder.
A esa marcha, convocada por sindicatos, estudiantes, indígenas, artistas y fuerzas de la oposición, le han seguido protestas callejeras, que en su mayoría son lideradas por jóvenes que las promueven por redes sociales.
Para este lunes hay convocada una "gran marcha", en la que volverán a participar algunos sindicatos, coincidiendo con la segunda jornada de "diálogo social" llamada por Duque en respuesta a las protestas, las mayores contra un gobierno central en los últimos tiempos. De momento los promotores de las manifestaciones callejeras no han sido invitados directamente a la conversación nacional.
El gobierno de Duque secunda a Estados Unidos en el cerco diplomático que pretende forzar la salida de Nicolás Maduro del poder en Venezuela.
Con información de
Aire de Santa Fe

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