Empeora el pronóstico oficial sobre la economía: la recesión sería del 1,5% en 2020
Martes 03 de
Diciembre 2019

El gobierno de Mauricio Macri prevé que la economía caerá 2,5% este año y 1,5% el próximo.
La caída del año próximo resulta peor que la prevista en el presupuesto nacional presentado ante el Congreso, que era del 1%.
Así lo indicaron a Infobae fuentes oficiales, en una leve corrección respecto de las cifras que figuran en el presupuesto, que seguramente será cambiado la semana próxima en el parlamento.
En el equipo económico admiten que la inflación de este año cerrará en torno del 55%, con subas superiores al 4% tanto en noviembre como en diciembre.
Aunque en el presupuesto se mantiene una caída del 1% en el PBI en 2020, las proyecciones privadas en el Gobierno marcan una caída del 1,5%
En tanto, para los consultores y bancos privados, la economía mantendrá el año próximo una fuerte recesión, elevada inflación y caída en casi todos los indicadores macroeconómicos.
Así lo indicaron los principales bancos y consultoras en el informe FocusEconomics Consensus, en el que pronosticaron que en 2020 caerá 1,8%, la inversión fija el 8,8%, la producción industrial el 2,5% y el consumo privado el 3,3 por ciento. Además, el déficit fiscal llegaría al 3,7% y el desempleo al 11,4%.
De todos modos, casi todos estos indicadores presentarían una mejora respecto de este año, según los privados: el PBI caería el 2,9%, el consumo privado el 7,7%, la inversión fija el 16% y la deuda pública el 92,9% del PBI.
Según el último informe de FocusEconomics, hasta ahora el gobierno entrante ha sido “elusivo” acerca de cómo piensa reestructurar la deuda pública, tanto con los acreedores locales como con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que le prestó al país unos USD 45 mil millones.
Respecto de la deuda con los privados, el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen mantuvo una serie de contactos con los inversores, pero en la última semana estos encuentros se paralizaron dado que su nombre desapareció de la grilla de los “ministeriables”. En esas reuniones, los acreedores mostraron predisposición para aceptar una quita en torno del 20 al 30 por ciento, a mitad de camino entre la solución a la “uruguaya” que mencionó semanas atrás el presidente electo, Alberto Fernández, y la suspensión de dos años en el pago de la deuda que propuso el economista Martín Guzman, discípulo de Joseph Stiglitz y candidato al área de Finanzas.
Con el FMI hubo un contacto entre Fernández y la titular del organismo multilateral, Kristalina Georgieva, pero todavía no se estableció una negociación en sintonía con el pedido del nuevo presidente de postergar los pagos del país a Washington. En este caso, el gobierno debería cambiar el actual acuerdo Stand By por un Acuerdo de Facilidades Extendidas, que, a cambio de otorgar más tiempo para cancelar la deuda, exige mayores condicionalidades.
Economía atrapada
En relación a la macro, en el informe las consultoras y bancos indicaron que la economía “continuará atrapada en recesión, con una muy alta inflación y altas tasas de interés”. Además, se mantiene el riesgo de una “reestructuración desordenada” de la deuda.
En el plano de los precios, “una fuerte presión cambiaria y una rápida expansión de la base monetaria deberían mantener alta la inflación en 2020, con mayores riesgos de alza dado el regreso de la financiación monetaria del déficit fiscal”.
“El año próximo, se proyecta una mayor depreciación del peso, dada la desconfianza de los inversores que llevará a una mayor salida de capitales. Más aún, mayores restricciones al movimiento de capitales pueden impulsar más el mercado paralelo. Los analistas prevén que el dólar termine en $87,45 en 2020 y en $109,80 en 2021”.
En términos individuales, LCG presentó el pronóstico de crecimiento más pesimista, con una caída del 3,8% del PBI en 2020, seguida por Analytica con el 3,5% e Invecq con el 3%; en cambio, el más optimista resultó Kiel Institute con un crecimiento del 0,6 por ciento.
En cuanto a la inflación, el pronóstico más alto correspondió a Societé Genérale con el 60%, Supervielle con el 54,5% y LCG con el 54,4%; en cambio CyT prevén un 40,7 por ciento.
La Fundación Capital indicó en un informe que “los registros de los próximos meses volverán a resultar elevados, producto de los efectos de la devaluación y los nuevos aumentos en los servicios regulados como combustible, prepagas y telefonía móvil. Así, estimamos que el año concluirá con una inflación del 54,2 por ciento”.
Respecto del dólar, UBS y Econviews esperan que llegue a $100 el año próximo, Itaú a $98 y Ferreres a $96,30.
Así lo indicaron a Infobae fuentes oficiales, en una leve corrección respecto de las cifras que figuran en el presupuesto, que seguramente será cambiado la semana próxima en el parlamento.
En el equipo económico admiten que la inflación de este año cerrará en torno del 55%, con subas superiores al 4% tanto en noviembre como en diciembre.
Aunque en el presupuesto se mantiene una caída del 1% en el PBI en 2020, las proyecciones privadas en el Gobierno marcan una caída del 1,5%
En tanto, para los consultores y bancos privados, la economía mantendrá el año próximo una fuerte recesión, elevada inflación y caída en casi todos los indicadores macroeconómicos.
Así lo indicaron los principales bancos y consultoras en el informe FocusEconomics Consensus, en el que pronosticaron que en 2020 caerá 1,8%, la inversión fija el 8,8%, la producción industrial el 2,5% y el consumo privado el 3,3 por ciento. Además, el déficit fiscal llegaría al 3,7% y el desempleo al 11,4%.
De todos modos, casi todos estos indicadores presentarían una mejora respecto de este año, según los privados: el PBI caería el 2,9%, el consumo privado el 7,7%, la inversión fija el 16% y la deuda pública el 92,9% del PBI.
Según el último informe de FocusEconomics, hasta ahora el gobierno entrante ha sido “elusivo” acerca de cómo piensa reestructurar la deuda pública, tanto con los acreedores locales como con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que le prestó al país unos USD 45 mil millones.
Respecto de la deuda con los privados, el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen mantuvo una serie de contactos con los inversores, pero en la última semana estos encuentros se paralizaron dado que su nombre desapareció de la grilla de los “ministeriables”. En esas reuniones, los acreedores mostraron predisposición para aceptar una quita en torno del 20 al 30 por ciento, a mitad de camino entre la solución a la “uruguaya” que mencionó semanas atrás el presidente electo, Alberto Fernández, y la suspensión de dos años en el pago de la deuda que propuso el economista Martín Guzman, discípulo de Joseph Stiglitz y candidato al área de Finanzas.
Con el FMI hubo un contacto entre Fernández y la titular del organismo multilateral, Kristalina Georgieva, pero todavía no se estableció una negociación en sintonía con el pedido del nuevo presidente de postergar los pagos del país a Washington. En este caso, el gobierno debería cambiar el actual acuerdo Stand By por un Acuerdo de Facilidades Extendidas, que, a cambio de otorgar más tiempo para cancelar la deuda, exige mayores condicionalidades.
Economía atrapada
En relación a la macro, en el informe las consultoras y bancos indicaron que la economía “continuará atrapada en recesión, con una muy alta inflación y altas tasas de interés”. Además, se mantiene el riesgo de una “reestructuración desordenada” de la deuda.
En el plano de los precios, “una fuerte presión cambiaria y una rápida expansión de la base monetaria deberían mantener alta la inflación en 2020, con mayores riesgos de alza dado el regreso de la financiación monetaria del déficit fiscal”.
“El año próximo, se proyecta una mayor depreciación del peso, dada la desconfianza de los inversores que llevará a una mayor salida de capitales. Más aún, mayores restricciones al movimiento de capitales pueden impulsar más el mercado paralelo. Los analistas prevén que el dólar termine en $87,45 en 2020 y en $109,80 en 2021”.
En términos individuales, LCG presentó el pronóstico de crecimiento más pesimista, con una caída del 3,8% del PBI en 2020, seguida por Analytica con el 3,5% e Invecq con el 3%; en cambio, el más optimista resultó Kiel Institute con un crecimiento del 0,6 por ciento.
En cuanto a la inflación, el pronóstico más alto correspondió a Societé Genérale con el 60%, Supervielle con el 54,5% y LCG con el 54,4%; en cambio CyT prevén un 40,7 por ciento.
La Fundación Capital indicó en un informe que “los registros de los próximos meses volverán a resultar elevados, producto de los efectos de la devaluación y los nuevos aumentos en los servicios regulados como combustible, prepagas y telefonía móvil. Así, estimamos que el año concluirá con una inflación del 54,2 por ciento”.
Respecto del dólar, UBS y Econviews esperan que llegue a $100 el año próximo, Itaú a $98 y Ferreres a $96,30.
Con información de
Infobae
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