Qué es la “depreflación”, el concepto que se vuelve a utilizar para explicar la compleja situación económica argentina

Por: Marcelo Bátiz
Jueves 30 de Enero 2020

Si bien no es tan usado, el término fue creado por el economista monetarista Milton Friedman, que lo presentó en sociedad al recibir el Premio Nobel en 1976
Economías como la argentina siempre constituyeron un desafío para la escuela económica clásica, que consideró por décadas a la inflación como el resultado de un problema de demanda, casi un efecto no deseado del crecimiento.
 
Pero no fue en un país subdesarrollado con altos índices de inflación sino en la Gran Bretaña de hace más de medio siglo que nació un término que marcó un punto de inflexión.
 
Fue el 17 de noviembre de 1965 cuando el ministro de Finanzas británico, Ian MacLeod, acuñara la palabra que, según él mismo, iba a hacer historia. “Tenemos lo peor de ambos mundos, no sólo inflación por un lado o estancamiento por el otro, sino ambos”, reconoció en su discurso en la Cámara de los Comunes. “Tenemos una especie de... estanflación”, dijo.
 
El economista Milton Friedman fue el que acuñó el término "depreflación" en 1976 para definir los procesos inflacionarios no ya con estancamiento sino con depresión económica. Sin embargo, su propuesta no tuvo eco entre sus colegas
 
El neologismo comenzó a hacerse popular por estas latitudes a partir de 1975, cuando la combinación de inflaciones anuales de tres y hasta cuatro dígitos con una economía estancada o en caída pasaron a ser moneda corriente. Pero de tan usado, se tornó insuficiente para describir la realidad de un país que en los últimos dos años acumuló una inflación del 127% y al mismo tiempo una caída del 5,4% en su PBI.
 
Desde el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) prefieren denominar a la actual situación como “depreflación”, una combinación de “depresión productiva con elevada inflación que caracterizó la economía durante la gestión Macri”, tal como sostiene en su último informe, en el que proponen una batería de medidas para superarla y reducir una inflación que consideran tiene un alto componente inercial, con un piso del 40% anual.
 
El CESO admite que depreflación es “un término de escasa difusión entre los economistas que, como máximo, aceptaban hasta ahora la estanflación (estancamiento productivo con inflación)”. En rigor, el término fue creado por el economista monetarista Milton Friedman, que lo presentó en sociedad al recibir el Premio Nobel en 1976.
 
Sin embargo, la palabra no se hizo popular en el mundo académico, que prefirió seguir con la estanflación de MacLeod. Solo hubo algunas menciones esporádicas, como la formulada por Marcelo Zlotogwiazda en Infobae en octubre de 2018. Hasta que desde las antípodas ideológicas fue rescatado más de cuatro décadas después por este centro de estudios.
 
Desde una concepción heterodoxa, la entidad dirigida por el economista Andrés Asiain sostuvo meses atrás que “la depreflación argentina es el resultado directo de la aplicación del programa económico impuesto por el FMI a cambio de dólares frescos que eviten la cesación de pagos de las deudas antes de las elecciones de octubre”.
 
 
En su último informe de coyuntura, el CESO reconoce que “el grueso de la política económica aplicada hasta el momento por el nuevo gobierno tiene un horizonte que llega a marzo de este año”, pero que más allá de las medidas de emergencia “es necesario empezar a delinear los ejes de una política de más largo plazo que permita superar la depreflación”.
 
“Para ello es necesario no sólo encender los motores de la economía en búsqueda de la reactivación de la producción. Sino también, aprovechar el llamado a un amplio acuerdo social para delinear un programa que ataque la elevada inflación heredada”, precisa, en la presentación de un plan para “detener la inercia en los precios”, algo que “resulta clave para no incentivar la ya importante tendencia al ahorro en moneda extranjera, estabilizar acuerdos distributivos y recomponer cierto grado de previsibilidad en la economía argentina”.
 
La propuesta del CESO “se puede sintetizar en una secuencia de cuatro instancias” que la entidad reformuló de una iniciativa que ya había presentado en 2014, durante la Presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, en tiempos en que el actual gobernador Axel Kicillof era el ministro de Economía.
 
El primero de los cuatro pasos para detener la inflación inercial es el de “un congelamiento temporario de precios, tarifas y tipo de cambio mientras se negocian las paritarias en salario real”. De esa manera, explica, “se crea artificialmente un período de estabilidad de precios, y se negocian salarios con cláusulas gatillos atadas al período de congelamiento como referencia”.
 
 
En la segunda etapa “la precaria estabilidad inicial de los precios se consolida a través de la dinámica salario-precio, con una activa política de monitoreo de los acuerdos alcanzados para evitar aumentos excesivos”, aclara.
 
Para el tercer paso de la propuesta del CESO llega la “consolidación final de la nueva nominalidad, a la que debe converger la política cambiaria, tarifaria y de tasas de interés (con una posible extensión a la de alquileres)”.
 
La receta culmina con el cuarto paso, en el que “se retorna a la negociación libre de paritarias habiendo logrado reducir la nominalidad y partir de una inflación inercial menor que la inicial”.
 
 
Para la entidad dirigida por Asiain, con este programa “se abre la posibilidad de lograr una sustancial reducción de las tasas de inflación sin perjudicar a ningún sector”.
 
Al respecto, plantea que si no se logra controlar la inflación tras la convocatoria social del presidente Alberto Fernández, “los acuerdos distributivos alcanzados serán efímeros, ya que deberán requerir su permanente actualización”.
 
“En cambio, si el acuerdo social incorpora una política que ataque los elementos inerciales de la inflación, permitirá no sólo resolver uno de los principales problemas de la macroeconomía argentina de los últimos años, sino también, dar mayor estabilidad a los acuerdos distributivos y, de esa manera, a las políticas productivas de mediano y largo plazo”, finaliza.
Con información de Infobae

Máxima tensión: Irán afirma tener el "control total" de Ormuz y amenaza con un "torbellino mortal"

La Guardia Revolucionaria respondió al bloqueo de Trump y advirtió que cualquier “paso en falso” de EE.UU. tendrá consecuencias fatales.

Con $3.644.000 una familia forma parte del 10% de los hogares con mayores recursos

El dato surge de un estudio del Indec correspondiente al cuarto trimestre de 2025. Grandes diferencias entre piso, promedio y techo en la escala superior. Además, cuáles son los ingresos familiares en los diez deciles de distribución que conforman la estructura socioeconómica del país

La CGT advierte que las obras sociales ya no pueden cubrir el plan médico básico

Un informe de la Secretaría de Acción Social de la CGT revela que la recaudación promedio actual está un 25% por debajo del costo de las prestaciones mínimas obligatorias. Denuncian un «agujero financiero» provocado por el sistema de monotributo y el desfinanciamiento del Fondo Solidario.

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
NOTA22.COM TV

LO MÁS VISTO
¿Cómo llegó la foto al "orbe"?
El círculo de confianza y la imperiosa necesidad de sensibilizar la imagen de un Gobernador calificado de "insensible" por los docentes.
Tiene 16 años y vive en Sunchales, Santa Fe; en el allanamiento se secuestró un arma con su cargador completo
Según los privados, el IPC recién caería por debajo del 2% en agosto, mientras que el PBI crecería alrededor del 3%.
El principio de confianza es una doctrina jurídica, clave en la imputación objetiva del derecho penal, que permite a una persona asumir que los demás actuarán conforme a las normas de cuidado y diligencia exigibles, eximiéndola de responsabilidad si ocurre un daño debido a la negligencia de un tercero. Se aplica en actividades compartidas y no funciona si hay indicios de conducta irregular.

arrow_upward