El aborto atravesó el Día de la Mujer
Lunes 09 de
Marzo 2020
La interrupción voluntaria de embarazos ya tomó forma de proyecto oficial y está en un lugar privilegiado de la agenda parlamentaria de este año. Así lo definió el presidente Alberto Fernández, en la apertura de sesiones ordinarias, el 1º de marzo.
Más allá de las divergencias transversales de legisladores en favor y en contra de la iniciativa, como sucedió en 2018, cuando el aborto legal fue aprobado en Diputados, pero tuvo un revés en el Senado.
Ayer, en el Día Internacional de la Mujer, el tema fue parte importante de las manifestaciones en conmemoración. En favor del proyecto del Ejecutivo hubo varias actividades en distintos puntos del país, a la espera de la marcha y paro de mujeres de hoy. Por caso, el colectivo Vibra Mujer realizó una intervención performática frente al Congreso Nacional para pedir por el aborto legal y “generar una transformación desde el placer”. En tanto, fuerzas de izquierda hicieron un “pañuelazo” frente a la Catedral.
Para hoy se espera una movilización multitudinaria hacia la Plaza de los Dos Congresos con ese eje, con un número importante de legisladoras de distintos partidos encabezando la marcha.
También fue convocante, la manifestación de la Iglesia Católica, que con una misa frente de la Basílica de Luján, mostró su rechazo a la iniciativa. El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Oscar Ojea, encabezó la concentración religiosa, y expresó que “existe vida desde la concepción” y que “es injusto y doloroso” que tilden a la Iglesia y a los que se oponen al aborto de “antiderechos e hipócritas”. Del acto en Luján participaron numerosos legisladores que tendrán que votar la iniciativa. Entre ellos, Marcela Campagnoli, Victoria Morales Gorleri, Carmen Polledo, Jorge Enríquez y María Carla Piccolomini, todos de Juntos por el Cambio.
A pesar de la sensibilidad de la cuestión, el diálogo entre el Gobierno y la Iglesia no está roto ni interrumpido. El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, mantienen un permanente contacto con Ojea, mientras que las áreas sociales la relación resulta normal con las autoridades de Caritas y de la Pastoral Social.
El ministro de Salud, Ginés González García, ayer adelantó algunas particularidades del proyecto. Por caso, que permitirá la interrupción del embarazo hasta la semana 14 y que incluirá la “objeción de conciencia”. Al explicar los motivos por los cuales se propondrá que sean 14 semanas, dijo que no tiene que ver con “una pelea biológica por el tamaño del embrión”, sino por cuestiones ligadas a la accesibilidad de las mujeres.
La iniciativa cuenta el apoyo de la totalidad del gabinete nacional y un importante número de legisladores del oficialismo. No obstante, hay voces discordantes en el Frente de Todos. Por caso, el presidente del bloque en el Senado, José Mayans anticipó que votará en contra. Lo mismo, el diputado nacional porteño, amigo del Presidente y del papa Francisco, Eduardo Valdez.
Números reñidos en el Senado
El presidente Alberto Fernández enviará en los próximos días al Congreso el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo pero hay dudas sobre lo que pueda ocurrir en el Senado, en el que todavía tiene ventaja el rechazo a la iniciativa. El conteo de votos muestra que la pelea será ajustada. Según varios sondeos, hay 35 senadores en contra del proyecto, 32 a favor y 4 indefinidos, de los 72 que componen el recinto. El senador nacional por Tucumán, José Alperovich está fuera de los cálculos por estar de licencia a causa de una denuncia por violación.
Con esos guarismos, el Gobierno necesitará garantizar el apoyo de los cuatro indefinidos o esperar a las ausencias de senadores oficialistas que rechazan la legalización del aborto, como es el caso del jefe de la bancada, el formoseño José Mayans.
La Casa Rosada dejó trascender que el proyecto es “del Presidente” y que, por lo tanto, no aceptará que legisladores del oficialismo voten en contra, lo cual deja entrever que buscarán “levantar senadores”, como se dice en la jerga parlamentaria para referirse a las ausencias a pedido. Otro de los escenarios posibles es que los “verdes” alcancen un empate y que, en ese caso, le toque a la vicepresidenta Cristina Kirchner definir. La ex presidenta siempre estuvo en contra de la legalización del aborto hasta que en 2018 votó a favor, según explicó, inspirada por la militancia de las mujeres jóvenes entre las cuales está su hija Florencia. Ese antecedente, sumado a su rol de vicepresidenta de Fernández, permite suponer en la hipótesis de un empate que la titular del Senado definiría la disputa a favor de la legalización.
Ayer, en el Día Internacional de la Mujer, el tema fue parte importante de las manifestaciones en conmemoración. En favor del proyecto del Ejecutivo hubo varias actividades en distintos puntos del país, a la espera de la marcha y paro de mujeres de hoy. Por caso, el colectivo Vibra Mujer realizó una intervención performática frente al Congreso Nacional para pedir por el aborto legal y “generar una transformación desde el placer”. En tanto, fuerzas de izquierda hicieron un “pañuelazo” frente a la Catedral.
Para hoy se espera una movilización multitudinaria hacia la Plaza de los Dos Congresos con ese eje, con un número importante de legisladoras de distintos partidos encabezando la marcha.
También fue convocante, la manifestación de la Iglesia Católica, que con una misa frente de la Basílica de Luján, mostró su rechazo a la iniciativa. El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Oscar Ojea, encabezó la concentración religiosa, y expresó que “existe vida desde la concepción” y que “es injusto y doloroso” que tilden a la Iglesia y a los que se oponen al aborto de “antiderechos e hipócritas”. Del acto en Luján participaron numerosos legisladores que tendrán que votar la iniciativa. Entre ellos, Marcela Campagnoli, Victoria Morales Gorleri, Carmen Polledo, Jorge Enríquez y María Carla Piccolomini, todos de Juntos por el Cambio.
A pesar de la sensibilidad de la cuestión, el diálogo entre el Gobierno y la Iglesia no está roto ni interrumpido. El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, mantienen un permanente contacto con Ojea, mientras que las áreas sociales la relación resulta normal con las autoridades de Caritas y de la Pastoral Social.
El ministro de Salud, Ginés González García, ayer adelantó algunas particularidades del proyecto. Por caso, que permitirá la interrupción del embarazo hasta la semana 14 y que incluirá la “objeción de conciencia”. Al explicar los motivos por los cuales se propondrá que sean 14 semanas, dijo que no tiene que ver con “una pelea biológica por el tamaño del embrión”, sino por cuestiones ligadas a la accesibilidad de las mujeres.
La iniciativa cuenta el apoyo de la totalidad del gabinete nacional y un importante número de legisladores del oficialismo. No obstante, hay voces discordantes en el Frente de Todos. Por caso, el presidente del bloque en el Senado, José Mayans anticipó que votará en contra. Lo mismo, el diputado nacional porteño, amigo del Presidente y del papa Francisco, Eduardo Valdez.
Números reñidos en el Senado
El presidente Alberto Fernández enviará en los próximos días al Congreso el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo pero hay dudas sobre lo que pueda ocurrir en el Senado, en el que todavía tiene ventaja el rechazo a la iniciativa. El conteo de votos muestra que la pelea será ajustada. Según varios sondeos, hay 35 senadores en contra del proyecto, 32 a favor y 4 indefinidos, de los 72 que componen el recinto. El senador nacional por Tucumán, José Alperovich está fuera de los cálculos por estar de licencia a causa de una denuncia por violación.
Con esos guarismos, el Gobierno necesitará garantizar el apoyo de los cuatro indefinidos o esperar a las ausencias de senadores oficialistas que rechazan la legalización del aborto, como es el caso del jefe de la bancada, el formoseño José Mayans.
La Casa Rosada dejó trascender que el proyecto es “del Presidente” y que, por lo tanto, no aceptará que legisladores del oficialismo voten en contra, lo cual deja entrever que buscarán “levantar senadores”, como se dice en la jerga parlamentaria para referirse a las ausencias a pedido. Otro de los escenarios posibles es que los “verdes” alcancen un empate y que, en ese caso, le toque a la vicepresidenta Cristina Kirchner definir. La ex presidenta siempre estuvo en contra de la legalización del aborto hasta que en 2018 votó a favor, según explicó, inspirada por la militancia de las mujeres jóvenes entre las cuales está su hija Florencia. Ese antecedente, sumado a su rol de vicepresidenta de Fernández, permite suponer en la hipótesis de un empate que la titular del Senado definiría la disputa a favor de la legalización.
Con información de
El Economista
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