Arriazu alerta sobre el dólar y la inflación: "Son días muy parecidos a los del Rodrigazo"
Viernes 24 de
Abril 2020
El economista resaltó los riesgos que implica la actual situación de la economía. Emisión, reservas, dólar e inflación en el marco de la pandemia
El economista Ricardo Arriazu analizó la situación actual de la economía argentina y lanzó una advertencia inquietante.
Según el consultor, la parálisis de la actividad que provoca la cuarentena da como resultado un panorama muy parecido a los días previos al Rodrigazo, que fue una brusca devaluación en 1975, la que tuvo como efecto una crisis inflacionaria de magnitud.
En una entrevista al LN+, a Arriazu se le pidió evaluar si el momento actual del país se parecía más a la crisis de la hiperinflación de 1989 o a la de la post convertibilidad en 2001 y 2002. El economista respondió que "en realidad le falta una más, que es la que ocurrió en 1975. Y es a esa a la que más se parece este contexto".
Y agregó: "En el 73, el gobierno entró con un déficit fiscal del 3,5 del PBI y un pequeño superávit comercial. Hizo un programa en el que básicamente aumentó salarios, congeló precios, tipo de cambios y tarifas. E hizo una enorme expansión crediticia. Como la economía estaba más cerca de pleno empleo, esa expansión crediticia produjo aumento de actividad económica, deterioro del sector externo y produjo que suba la brecha en el paralelo".
"En ese momento hubo un evento externo, que fue la triplicación del precio del petróleo. Eso produjo una baja de los precios de las materias primas de un 35 por ciento. Y la Argentina pasó inmediatamente a tener un déficit comercial donde antes tenía superávit. Con el agregado del turismo empezó a perder reservas. El valor del paralelo se fue cuatro veces al valor del oficial, y cuando se quedaron sin reservas vino el Rodrigazo", completó.
En cuanto al coronavirus, Arriazu dijo que "la humanidad está enfrentando uno de sus mayores desafíos: una pandemia y una implosión económica. Se está destruyendo todo el comercio, que es el 80 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) mundial".
Sobre qué es lo que se puede hacer desde los gobiernos, afirmó que "lo primero que hay que lograr es evitar una conflictividad y un colapso social. Lo segundo: hay que salvar a las empresas. Una vez hecho eso hay que evitar que esa expansión monetaria genere inflación. Y para eso es fundamental cuidar el superávit fiscal que tenemos".
"Lo que se está tratando de hacer es en primer lugar darle ingreso a la gente que perdió al haberse caído el PBI, y darle dinero a las empresas para que no quiebren. En algunos países, por ejemplo, en Estados Unidos, la Reserva Federal expandió en tres semanas lo que serían sus activos, la base monetaria, en 46 por ciento. En la Argentina el crecimiento de la base monetaria fue del 41 por ciento", explicó.
No obstante, aseguró que "la gran diferencia es que en Estados Unidos hay confianza, es un país que tiene historia, liderazgo, que se cree a sí mismo".
"Y la Argentina es un país que no tiene moneda, no tiene crédito y no tiene reserva. Pero la Argentina tiene algunas fortalezas.Las fortalezas principales son un bajo nivel de monetización (no hay pesos para comprar dólares). El más importante es que tiene superávit comercial, que es lo que permite que no haya una explosión con esa emisión. Y lo tercero es que los precios relativos están relativamente ajustados. Y la situación fiscal argentina al comienzo era la más baja de la Argentina", añadió.
Arriazu también trazó algunos lineamiento de lo que él considera acciones a tomar: "Hay que evitar que la expansión monetaria genere inflación. Y para eso es fundamental cuidar el superávit fiscal que tenemos".
"Una aclaración: todas las hiperinflaciones en la Argentina fueron el resultado de que el Gobierno se quedó sin divisas y el tipo de cambio oficial explotó. Si hay reservas y el tipo de cambio oficial no explota, generalmente no hay hiperinflación", siguió.
"Obviamente semejante emisión monetaria da una vuelta por el dólar paralelo y eleva su cotización, y esa brecha genera una cantidad de factores para sacarle dólares al Banco Central. Pero la Argentina ahí tiene una fortaleza que debe cuidar. Y cuando digo cuidar no es cerrando la economía. Se habla de la Gran Depresión del 29. Y uno de los grandes errores de aquello fue que al segundo día cerraron la economía. Esta vez no están haciendo eso", concluyó.
Según el consultor, la parálisis de la actividad que provoca la cuarentena da como resultado un panorama muy parecido a los días previos al Rodrigazo, que fue una brusca devaluación en 1975, la que tuvo como efecto una crisis inflacionaria de magnitud.
En una entrevista al LN+, a Arriazu se le pidió evaluar si el momento actual del país se parecía más a la crisis de la hiperinflación de 1989 o a la de la post convertibilidad en 2001 y 2002. El economista respondió que "en realidad le falta una más, que es la que ocurrió en 1975. Y es a esa a la que más se parece este contexto".
Y agregó: "En el 73, el gobierno entró con un déficit fiscal del 3,5 del PBI y un pequeño superávit comercial. Hizo un programa en el que básicamente aumentó salarios, congeló precios, tipo de cambios y tarifas. E hizo una enorme expansión crediticia. Como la economía estaba más cerca de pleno empleo, esa expansión crediticia produjo aumento de actividad económica, deterioro del sector externo y produjo que suba la brecha en el paralelo".
"En ese momento hubo un evento externo, que fue la triplicación del precio del petróleo. Eso produjo una baja de los precios de las materias primas de un 35 por ciento. Y la Argentina pasó inmediatamente a tener un déficit comercial donde antes tenía superávit. Con el agregado del turismo empezó a perder reservas. El valor del paralelo se fue cuatro veces al valor del oficial, y cuando se quedaron sin reservas vino el Rodrigazo", completó.
En cuanto al coronavirus, Arriazu dijo que "la humanidad está enfrentando uno de sus mayores desafíos: una pandemia y una implosión económica. Se está destruyendo todo el comercio, que es el 80 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) mundial".
Sobre qué es lo que se puede hacer desde los gobiernos, afirmó que "lo primero que hay que lograr es evitar una conflictividad y un colapso social. Lo segundo: hay que salvar a las empresas. Una vez hecho eso hay que evitar que esa expansión monetaria genere inflación. Y para eso es fundamental cuidar el superávit fiscal que tenemos".
"Lo que se está tratando de hacer es en primer lugar darle ingreso a la gente que perdió al haberse caído el PBI, y darle dinero a las empresas para que no quiebren. En algunos países, por ejemplo, en Estados Unidos, la Reserva Federal expandió en tres semanas lo que serían sus activos, la base monetaria, en 46 por ciento. En la Argentina el crecimiento de la base monetaria fue del 41 por ciento", explicó.
No obstante, aseguró que "la gran diferencia es que en Estados Unidos hay confianza, es un país que tiene historia, liderazgo, que se cree a sí mismo".
"Y la Argentina es un país que no tiene moneda, no tiene crédito y no tiene reserva. Pero la Argentina tiene algunas fortalezas.Las fortalezas principales son un bajo nivel de monetización (no hay pesos para comprar dólares). El más importante es que tiene superávit comercial, que es lo que permite que no haya una explosión con esa emisión. Y lo tercero es que los precios relativos están relativamente ajustados. Y la situación fiscal argentina al comienzo era la más baja de la Argentina", añadió.
Arriazu también trazó algunos lineamiento de lo que él considera acciones a tomar: "Hay que evitar que la expansión monetaria genere inflación. Y para eso es fundamental cuidar el superávit fiscal que tenemos".
"Una aclaración: todas las hiperinflaciones en la Argentina fueron el resultado de que el Gobierno se quedó sin divisas y el tipo de cambio oficial explotó. Si hay reservas y el tipo de cambio oficial no explota, generalmente no hay hiperinflación", siguió.
"Obviamente semejante emisión monetaria da una vuelta por el dólar paralelo y eleva su cotización, y esa brecha genera una cantidad de factores para sacarle dólares al Banco Central. Pero la Argentina ahí tiene una fortaleza que debe cuidar. Y cuando digo cuidar no es cerrando la economía. Se habla de la Gran Depresión del 29. Y uno de los grandes errores de aquello fue que al segundo día cerraron la economía. Esta vez no están haciendo eso", concluyó.
Con información de
Iprofesional

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