Loser: “Siempre se complica el final, pero el acuerdo está cerca”
Por:
Bruno Fanelli
Jueves 02 de
Julio 2020
Claudio Loser, Presidente Centennial LA y exdirector para el Hemisferio Occidental del FMI, ofrece su visión sobre la extensa negociación de la deuda pública de Argentina, elige su letra para graficar la pospandemia y señala que Donald Trump tiene “probabilidades muy importantes” de tener que irse de la Casa Blanca en 2021.
¿Cómo ve la negociación de la deuda argentina?
La negociación de la deuda se va a resolver rápido, aunque esté un poco parada en estos momentos. Hasta hace pocas semanas iba a haber una resolución razonable y pronta del problema. En términos de los números están cerca, pero las grandes peleas se refieren a lo legal, que es muy importante. Todo gira en torno a las mayorías requeridas para negociar cuando hay una cesación de pago. Hay cierto estándar más favorable a los acreedores que la Argentina utilizó en 2005 y ahora quiere mayor flexibilidad, es decir, mayorías que fueran menos rígidas. Todas las partes involucradas quieren llegar a un acuerdo. Argentina, además, lo necesita. Creo que el acuerdo va a ocurrir, pero siempre en las negociaciones el tramo final se complica un poco más.
¿Qué análisis hace de la economía argentina para su segundo semestre?
Para Argentina, la situación es muy complicada. El FMI espera una caída del PIB de 9,9%. La Cepal anticipa una caída similar. Esto sigue una tendencia regional. La caída es muy parecida en Brasil y en México un poco más, mientras que en Colombia y Chile algo menos. Perú sufrirá una mayor caída que Argentina. Es toda la región que está muy mal por el Covid-19. El tema es la recuperación, yo no puedo decirlo con certeza, pero anticipo una recuperación en V. Después puede ser que se tarde uno o dos años para llegar al uso del potencial económico del país. Existen obviamente distintas dificultades por solucionar: dificultades internas por el manejo macroeconómico, dificultades por la deuda que parecen encaminadas a solucionarse y dificultades por el manejo externo.
¿Cómo está viendo las elecciones en Estados Unidos?
En este momento la elección de EE.UU. está siendo afectada por el virus y por la economía. Hay probabilidades muy importantes de que pierda Trump, pero fundamentalmente lo que hay es un gran nerviosismo en los mercados. Hay bastante miedo de que la situación sanitaria que venía mejorando se esté nuevamente deteriorando por el grado de infección de los estados del sur. Eso hace que la recuperación vaya a ser más lenta y cause una caída en la actividad. Tal como yo lo veo, la situación sanitaria impacta sobre el desempeño económico lo que a su vez afecta el posible resultado de la elección. También puede haber temores de que si ganan los demócratas la situación económica se complique por dos cuestiones: porque con Trump existe cierta previsibilidad y porque una victoria demócrata supondría una marcha atrás con los beneficios impositivos que Trump otorgó en 2017 y 2018. Pero al mismo tiempo, se puede decir que una victoria demócrata compensaría con el fin a la conflictividad que EE.UU. mantiene con otros actores internacionales.
¿Cómo ve un Gobierno de Joe Biden en relación a América Latina?
Si gana Biden veo una relación muy razonable con América Latina. La realidad es que América Latina no es terriblemente importante para Estados Unidos, con la excepción de Venezuela y Brasil, este último por su fluida relación con Trump. El Gobierno actual de México ha mantenido buenas relaciones con Trump que seguramente se mantendrán si Biden llega al poder. Lo que quiero remarcar es que las condiciones internacionales son complicadas para la región. En el mundo va a caer la actividad alrededor de 4%, según el FMI. China va a crecer 1% pero tiene problemas en su recuperación, eso va a afectar mucho la demanda de commodities de la región y no sé qué tan activos van a estar en términos de inversiones. China ha estado invirtiendo en la Ruta de la Seda y hoy están asustados sobre la capacidad de recuperar la deuda contraída por países en desarrollo. No veo un boom de la inversión china en este momento.
¿Cuál es su opinión del estado actual de las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos?
Las negociaciones entre China y EE.UU. están encontrando dificultades, hay que ver si se complican antes de noviembre. Si es elegido Biden puede haber presiones del Partido Demócrata por las persecuciones en la región Uigur. Tanto los chinos como los estadounidenses quieren continuar con el comercio y las cadenas de valor agregado, que son muy importantes. La resolución de todo esto es un poco impredecible.
La negociación de la deuda se va a resolver rápido, aunque esté un poco parada en estos momentos. Hasta hace pocas semanas iba a haber una resolución razonable y pronta del problema. En términos de los números están cerca, pero las grandes peleas se refieren a lo legal, que es muy importante. Todo gira en torno a las mayorías requeridas para negociar cuando hay una cesación de pago. Hay cierto estándar más favorable a los acreedores que la Argentina utilizó en 2005 y ahora quiere mayor flexibilidad, es decir, mayorías que fueran menos rígidas. Todas las partes involucradas quieren llegar a un acuerdo. Argentina, además, lo necesita. Creo que el acuerdo va a ocurrir, pero siempre en las negociaciones el tramo final se complica un poco más.
¿Qué análisis hace de la economía argentina para su segundo semestre?
Para Argentina, la situación es muy complicada. El FMI espera una caída del PIB de 9,9%. La Cepal anticipa una caída similar. Esto sigue una tendencia regional. La caída es muy parecida en Brasil y en México un poco más, mientras que en Colombia y Chile algo menos. Perú sufrirá una mayor caída que Argentina. Es toda la región que está muy mal por el Covid-19. El tema es la recuperación, yo no puedo decirlo con certeza, pero anticipo una recuperación en V. Después puede ser que se tarde uno o dos años para llegar al uso del potencial económico del país. Existen obviamente distintas dificultades por solucionar: dificultades internas por el manejo macroeconómico, dificultades por la deuda que parecen encaminadas a solucionarse y dificultades por el manejo externo.
¿Cómo está viendo las elecciones en Estados Unidos?
En este momento la elección de EE.UU. está siendo afectada por el virus y por la economía. Hay probabilidades muy importantes de que pierda Trump, pero fundamentalmente lo que hay es un gran nerviosismo en los mercados. Hay bastante miedo de que la situación sanitaria que venía mejorando se esté nuevamente deteriorando por el grado de infección de los estados del sur. Eso hace que la recuperación vaya a ser más lenta y cause una caída en la actividad. Tal como yo lo veo, la situación sanitaria impacta sobre el desempeño económico lo que a su vez afecta el posible resultado de la elección. También puede haber temores de que si ganan los demócratas la situación económica se complique por dos cuestiones: porque con Trump existe cierta previsibilidad y porque una victoria demócrata supondría una marcha atrás con los beneficios impositivos que Trump otorgó en 2017 y 2018. Pero al mismo tiempo, se puede decir que una victoria demócrata compensaría con el fin a la conflictividad que EE.UU. mantiene con otros actores internacionales.
¿Cómo ve un Gobierno de Joe Biden en relación a América Latina?
Si gana Biden veo una relación muy razonable con América Latina. La realidad es que América Latina no es terriblemente importante para Estados Unidos, con la excepción de Venezuela y Brasil, este último por su fluida relación con Trump. El Gobierno actual de México ha mantenido buenas relaciones con Trump que seguramente se mantendrán si Biden llega al poder. Lo que quiero remarcar es que las condiciones internacionales son complicadas para la región. En el mundo va a caer la actividad alrededor de 4%, según el FMI. China va a crecer 1% pero tiene problemas en su recuperación, eso va a afectar mucho la demanda de commodities de la región y no sé qué tan activos van a estar en términos de inversiones. China ha estado invirtiendo en la Ruta de la Seda y hoy están asustados sobre la capacidad de recuperar la deuda contraída por países en desarrollo. No veo un boom de la inversión china en este momento.
¿Cuál es su opinión del estado actual de las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos?
Las negociaciones entre China y EE.UU. están encontrando dificultades, hay que ver si se complican antes de noviembre. Si es elegido Biden puede haber presiones del Partido Demócrata por las persecuciones en la región Uigur. Tanto los chinos como los estadounidenses quieren continuar con el comercio y las cadenas de valor agregado, que son muy importantes. La resolución de todo esto es un poco impredecible.
Con información de
El Economista

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