Los socialistas urgen formar un nuevo gobierno, tras derribar al de Passos Cohelo
El socialismo, junto con el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista, provocaron ayer la caída del gobierno conservador formado la semana pasada por el primer ministro Pedro Passos Coelho, quien no obstante, seguirá en funciones hasta que el presidente, Anibal Cavaco Silva, se decida por alguna de las opciones que tiene a la mano.
Cavaco Silva, del Partido Socialdemócrata (PSD), el mismo de Passos Coelho, tiene tres posibilidades: encargar la formación del gobierno al PS, la segunda minoría; mantener el actual en funciones hasta la celebración de nuevas elecciones, no antes de junio de 2016; o formar un Ejecutivo de "iniciativa presidencial" convocando a independientes.
"Prolongar esta situación por mucho tiempo sería malo para el país, tanto política como financieramente, pero creo que no sucederá", sostuvo hoy presidente del Parlamento luso, el socialista Eduardo Ferro Rodrigues, tras entrevistarse con Cavaco Silva.
Ferro Rodrigues, explicó en ese sentido que el presidente "tiene las llaves en su mano", tanto en el tipo de gobierno que quiere como en el tiempo que tardará en decidir, informó la agencia de noticias EFE.
El temor entre algunos analistas políticos radica en la legitimidad que tendría un gobierno encabezado por un partido que no es el ganador de las elecciones y con el que el presidente no congenia.
A pesar de que perdieron los comicios del 4 de octubre ante la coalición conservadora por seis puntos de diferencia, los socialistas de Antonio Costa confían en poder liderar un gobierno que rompa la tendencia de austeridad iniciada en el 2011 por el de Passos Coelho.
Para conseguir la mayoría necesaria para hacer caer al gobierno, Costa firmó acuerdos inéditos con el Bloque de Izquierda, el Partido Comunista y Los Verdes, históricamente enfrentados con el moderado PS por cuestiones vinculadas a la renegociación de la deuda externa y la permanencia de Portugal en la OTAN.
Esos acuerdos, divulgados hoy por los medios lusos, buscan revertir las medidas de austeridad implementadas en los últimos cuatro años por Passos Coelho, quien aplicó los programas de ajuste sugeridos por la Unión Europea (UE).
De esta manera, acordaron descongelar las pensiones, luchar contra la precariedad laboral, reducir el IVA del 23% al 13%, revertir los procesos de privatización y concesión de empresas de transporte, prohibir las ejecuciones y embargos de viviendas familiares y aumentar el salario mínimo a 600 euros.
Asimismo, prometen revocar los últimos cambios en la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, reducir el número de alumnos por clase, introducir progresivamente la gratuidad de los manuales escolares, reforzar los poderes de la Autoridad para las Condiciones de Trabajo y la reposición gradual de los salarios de los funcionarios a partir de enero de 2016.
Argüello: “Los gobernadores tienen que entender que la reforma laboral no va a dar más trabajo”
Deshidratación silenciosa en verano: señales tempranas que pasan inadvertidas
Diferencias entre la insuficiencia de la acción penal y la insubsistencia de la acción penal

Y recibí las noticias más importantes!




