EL SALVADOR
Se cumplen 25 años de los acuerdos de paz que terminaron con la guerra civil
Domingo 15 de
Enero 2017
La firma de la paz puso fin a un conflicto armado que se prolongó durante 12 años y que tuvo un costo social muy elevado, entre 75.000 y 80.000 muertos, más de 8.000 desaparecidos.
Los acuerdos de paz de El Salvador, que el lunes 16 de enero cumplen 25 años, permitieron acabar con un conflicto armado que dejó más de 70.000 muertos, pero no lograron resolver los problemas económicos y sociales que ocasionó la guerra y, por el contrario, fueron el caldo de cultivo de pandillas que crearon nuevas formas de violencia vinculadas al crimen organizado y el narcotráfico.
"Las causas estructurales que originaron el conflicto (1980-1992) no las resolvieron los acuerdos ni están resueltas ahora, 25 años después", señaló el investigador Roberto Cañas, uno de los miembros de la comisión de negociación que firmó los Acuerdos de Paz de El Salvador en el Castillo de Chapultepec, México.
La pobreza, la exclusión social y la desigualdad siguen existiendo en el país centroamericano, "y eso genera una conflictividad social permanentemente", advirtió el también docente en la Universidad Nacional de El Salvador y en la Universidad Centroamericana.
La firma de la paz puso fin a un conflicto armado que se prolongó durante 12 años y que tuvo un costo social muy elevado, entre 75.000 y 80.000 muertos, más de 8.000 desaparecidos, un país prácticamente destruido en su infraestructura, más de 3 millones de emigrados, la mayoría a Estados Unidos y México, cuando la actual población de El Salvador es de 6,5 millones de personas.
Los acuerdos se cumplieron casi por completo en los aspectos políticos, de manera que se llevó a cabo una importante reforma en el sistema electoral y judicial y en las Fuerzas Armadas y se crearon nuevas instituciones como la Policía Nacional Civil. Sin embargo, no se lograron grandes avances en materia económica y social, indicó.
En ese sentido, Cañas explicó que se creó el Foro para la Concertación Económica y Social con miembros del Gobierno, de movimientos sociales y de la empresa privada, pero este "no prosperó".
"Se acordó crear ese foro para un nuevo diálogo que enfrentará los problemas económicos y sociales, y a los cuatro meses dejó de funcionar", señaló.
Ese fracaso, continuó, se debió principalmente a que de manera paralela al desarrollo de la negociación para terminar el conflicto armado se estaba llevando a cabo "una reforma neoliberal en lo económico muy profunda".
Si hay algo que no se pudo prever en el país tras la firma de la paz hace un cuarto de siglo es el grado de conflictividad social que se iba a generar con el surgimiento de diferentes formas de delincuencia, principalmente de parte de las pandillas, el narcotráfico y el crimen organizado, explicó Cañas.
El partido de derecha Arena (Alianza Republicana Nacionalista) fundada en 1981 por el ex mayor del ejército Roberto D' Aubuisson, acusado de ser el autor intelectual del asesinato de monseñor Oscar Arnulfo Romero el 24 de marzo de 1980, fue la agrupación que gobernó el país hasta el 2009.
"Las causas estructurales que originaron el conflicto (1980-1992) no las resolvieron los acuerdos ni están resueltas ahora, 25 años después", señaló el investigador Roberto Cañas, uno de los miembros de la comisión de negociación que firmó los Acuerdos de Paz de El Salvador en el Castillo de Chapultepec, México.
La pobreza, la exclusión social y la desigualdad siguen existiendo en el país centroamericano, "y eso genera una conflictividad social permanentemente", advirtió el también docente en la Universidad Nacional de El Salvador y en la Universidad Centroamericana.
La firma de la paz puso fin a un conflicto armado que se prolongó durante 12 años y que tuvo un costo social muy elevado, entre 75.000 y 80.000 muertos, más de 8.000 desaparecidos, un país prácticamente destruido en su infraestructura, más de 3 millones de emigrados, la mayoría a Estados Unidos y México, cuando la actual población de El Salvador es de 6,5 millones de personas.
Los acuerdos se cumplieron casi por completo en los aspectos políticos, de manera que se llevó a cabo una importante reforma en el sistema electoral y judicial y en las Fuerzas Armadas y se crearon nuevas instituciones como la Policía Nacional Civil. Sin embargo, no se lograron grandes avances en materia económica y social, indicó.
En ese sentido, Cañas explicó que se creó el Foro para la Concertación Económica y Social con miembros del Gobierno, de movimientos sociales y de la empresa privada, pero este "no prosperó".
"Se acordó crear ese foro para un nuevo diálogo que enfrentará los problemas económicos y sociales, y a los cuatro meses dejó de funcionar", señaló.
Ese fracaso, continuó, se debió principalmente a que de manera paralela al desarrollo de la negociación para terminar el conflicto armado se estaba llevando a cabo "una reforma neoliberal en lo económico muy profunda".
Si hay algo que no se pudo prever en el país tras la firma de la paz hace un cuarto de siglo es el grado de conflictividad social que se iba a generar con el surgimiento de diferentes formas de delincuencia, principalmente de parte de las pandillas, el narcotráfico y el crimen organizado, explicó Cañas.
El partido de derecha Arena (Alianza Republicana Nacionalista) fundada en 1981 por el ex mayor del ejército Roberto D' Aubuisson, acusado de ser el autor intelectual del asesinato de monseñor Oscar Arnulfo Romero el 24 de marzo de 1980, fue la agrupación que gobernó el país hasta el 2009.
Pero en 1989 sectores neoliberales nucleados en la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico (Fusades) tomó el control de Arena, desplazando a un sector de terratenientes y sectores agroexportadores que dieron origen a esa fuerza.
En el 2009 llegó al gobierno la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), transformada en partido político, a través de un aliado, el periodista Mauricio Funes, y ahora, en un segundo mandato, con el ex comandante Salvador Sánchez Cerén.
"La guerra civil como tal terminó hace 25 años, pero hoy no hay paz, hay una conflictividad social muy aguda porque no hubo espacio para que se desarrollara una cultura de paz que sustituyera a la cultura de la violencia del conflicto armado", sostuvo el docente Cañas.
De hecho, el narcotráfico y los enfrentamientos entre pandillas por el control del territorio y de negocios como el cobro de sobornos a comercios y medios de transporte son las causas principales de la elevada tasa de asesinatos en el país centroamericano, considerado como uno de los más violentos del mundo.
Según cifras oficiales, en 2016 se produjeron un total de 5.278 homicidios, un promedio diario de 14 asesinatos, lo que llevó al actual gobierno a tomar medidas extraordinarias contra la violencia de las pandillas, con el refuerzo de los efectivos policiales y de militares en su combate, según la agencia Efe.
"El fenómeno de la delincuencia, tal y como se conoce hoy en día, es multicausal; se desarrolló después del conflicto armado producto de la desintegración familiar, de la pobreza, de la falta de educación y la falta de opciones", agregó Cañas.
La migración, el otro agudo fenómeno que caracteriza a los salvadoreños, también asociado a la guerra civil, llevó a que, según datos del Banco Central de Reserva de El Salvador, el país recibió 4.102 millones de dólares, entre enero y noviembre de 2016, en ingresos de remesas familiares desde Estados Unidos, lo que supone 255 millones más que en el mismo período del año anterior.
Con información de
telam


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