Juró Cristina y mostró su alianza con Rodríguez Saá
Miércoles 29 de
Noviembre 2017
La ex presienta llevó a diputados aplaudidores y sólo habló con el puntano. Menem, izó la bandera.
Gabriela Michetti le tomó juramento a los 24 senadores electos y los tres ex presidentes acapararon la atención: Cristina Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá se exhibieron como sólidos aliados y Carlos Menem izó la bandera y se paseó con su familia como abuelo feliz.
La ceremonia duró poco más de una hora y la ex jefa de Estado concentró las miradas. Fue una de las últimas en llegar y se ubicó en la última banca de la tercera fila, del sector reservado al peronismo.
Sólo el pasillo la separó de Rodríguez Saá, quien la saludó afectuosamente y no pararon de hablar durante la sesión.
Aunque el orden de las bancas es aleatorio en las juras, por la sintonía que se vio entre ambos, la vecindad no pareció improvisada.
Un dato: la puntana Liliana Negre de Alonso, que deja el Senado tras 16 años, paseó para reencontrarse con Cristina a 10 años de su última sesión juntas y despidió a Menem, con beso y foto.
Sí fue casual que a la derecha de la ex jefa de Estado estuviera la misionera Magdalena Solari, electa junto al ex gobernador Maurice Closs. Se felicitaron mutuamente.
Cristina también intercambió palabras con el chubutense Mario País y se abrazó con el ex gobernador de Tucumán, José Alperovich. No mucho más: las senadoras de La Cámpora quedaron lejos.
Síntoma de la interna peronista, ni se miró con Miguel Pichetto, rígido en su banca habitual y con un día difícil: un minúsculo grupo de militantes kirchneristas lo insultó en la esquina de Combate de los Pozos e Hipólito Yirigoyen.
Y al entrar al palacio vio como se preparaba en la plaza un escenario para rechazar la reforma laboral, que su bloque aprobará en una sesión que comienza a las 15 horas.
Sólo de a ratos, Cristina levantó la cabeza y giró para mirar la segunda bandeja de los palcos, donde la aclamaban los diputados Axel Kicillof, Mayra Mendoza, Teresa García, Héctor Recalde, Luana Volnovich, María Raverta, Juliana Di Tullio y la electa Laura Alonso.
Cuando la ex presidenta juró, Michetti los creyó militantes rasos y les pidió calma, pero no evitó que los aplausos retumbaran en el pequeño recinto.
Claro que el resto de los senadores también tuvo hinchada desde las alturas y por lo tanto no fue posible el protocolo del silencio, que Pichetto suele exigir sin excepciones.
Cristina juró en soledad frente al atril, sin familiares, no levantó la voz como en sus mejores épocas y tampoco agregó comentarios. No fue el caso de la santacruceña Ana María Ianni, que lo hizo "por el honor de Santa Cruz y El Calafate".
Sorprendió la ausencia de Gladys González, de viaje. Esteban Bullrich sí fue y junto a padres, esposa e hijos.
Delante del estrado, como estatuas, aplaudieron a cada senador la secretaria parlamentaria Paula Bertol y los gobernadores Sergio Uñac (San Juan), Sergio Casas (La Rioja) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis).
El sanjuanino Roberto Basualdo se lució con el contingente familiar más numeroso, pero no se quedó atrás el misionero Humberto Schiavoni, futuro jefe del bloque Pro. Y el santacruceño Eduardo Costa estuvo del brazo de su esposa, la lilita Mariana Zuvic. Hubo mucho bebés, niños e hijos adolescentes con los más variados look.
En su tercer mandato, Menem ya es el senador más mimado. Llegó primero, lo eligieron para izar la bandera y juró junto a su hija Zulema, su yerno Miguel López y sus nietos, todos con prolijos trajes.
Siempre escoltado por su esbelta secretaria, "La barby", como le llaman en el Senado, permaneció toda la sesión y se ganó algunos aplausos aislados, pero fervorosos. Era un día de homenajes.
La ceremonia duró poco más de una hora y la ex jefa de Estado concentró las miradas. Fue una de las últimas en llegar y se ubicó en la última banca de la tercera fila, del sector reservado al peronismo.
Sólo el pasillo la separó de Rodríguez Saá, quien la saludó afectuosamente y no pararon de hablar durante la sesión.
Aunque el orden de las bancas es aleatorio en las juras, por la sintonía que se vio entre ambos, la vecindad no pareció improvisada.
Un dato: la puntana Liliana Negre de Alonso, que deja el Senado tras 16 años, paseó para reencontrarse con Cristina a 10 años de su última sesión juntas y despidió a Menem, con beso y foto.
Sí fue casual que a la derecha de la ex jefa de Estado estuviera la misionera Magdalena Solari, electa junto al ex gobernador Maurice Closs. Se felicitaron mutuamente.
Cristina también intercambió palabras con el chubutense Mario País y se abrazó con el ex gobernador de Tucumán, José Alperovich. No mucho más: las senadoras de La Cámpora quedaron lejos.
Síntoma de la interna peronista, ni se miró con Miguel Pichetto, rígido en su banca habitual y con un día difícil: un minúsculo grupo de militantes kirchneristas lo insultó en la esquina de Combate de los Pozos e Hipólito Yirigoyen.
Y al entrar al palacio vio como se preparaba en la plaza un escenario para rechazar la reforma laboral, que su bloque aprobará en una sesión que comienza a las 15 horas.
Sólo de a ratos, Cristina levantó la cabeza y giró para mirar la segunda bandeja de los palcos, donde la aclamaban los diputados Axel Kicillof, Mayra Mendoza, Teresa García, Héctor Recalde, Luana Volnovich, María Raverta, Juliana Di Tullio y la electa Laura Alonso.
Cuando la ex presidenta juró, Michetti los creyó militantes rasos y les pidió calma, pero no evitó que los aplausos retumbaran en el pequeño recinto.
Claro que el resto de los senadores también tuvo hinchada desde las alturas y por lo tanto no fue posible el protocolo del silencio, que Pichetto suele exigir sin excepciones.
Cristina juró en soledad frente al atril, sin familiares, no levantó la voz como en sus mejores épocas y tampoco agregó comentarios. No fue el caso de la santacruceña Ana María Ianni, que lo hizo "por el honor de Santa Cruz y El Calafate".
Sorprendió la ausencia de Gladys González, de viaje. Esteban Bullrich sí fue y junto a padres, esposa e hijos.
Delante del estrado, como estatuas, aplaudieron a cada senador la secretaria parlamentaria Paula Bertol y los gobernadores Sergio Uñac (San Juan), Sergio Casas (La Rioja) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis).
Jurando como Senador de la Nación en representación de mi querido pueblo Riojano. @SenadoArgentina pic.twitter.com/MdBTI4wMbt
— Carlos Saul Menem (@CarlosMenem_LR) 29 de noviembre de 2017
El sanjuanino Roberto Basualdo se lució con el contingente familiar más numeroso, pero no se quedó atrás el misionero Humberto Schiavoni, futuro jefe del bloque Pro. Y el santacruceño Eduardo Costa estuvo del brazo de su esposa, la lilita Mariana Zuvic. Hubo mucho bebés, niños e hijos adolescentes con los más variados look.
En su tercer mandato, Menem ya es el senador más mimado. Llegó primero, lo eligieron para izar la bandera y juró junto a su hija Zulema, su yerno Miguel López y sus nietos, todos con prolijos trajes.
Siempre escoltado por su esbelta secretaria, "La barby", como le llaman en el Senado, permaneció toda la sesión y se ganó algunos aplausos aislados, pero fervorosos. Era un día de homenajes.
Con información de
lapoliticaonline

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