Tasas de interés: la frase del Banco Central que encendió las alertas entre los inversores
Miércoles 28 de
Marzo 2018
El comunicado de política monetaria divulgado ayer tuvo una sutil diferencia respecto al de hace dos semanas. ¿Sturzenegger piensa desandar el camino recorrido?
Un ejercicio muy habitual en Estados Unidos es seguir puntillosamente los mensajes de la Reserva Federal cada vez que se reúne para definir el futuro de las tasas de interés. Y algo parecido empieza a suceder en la Argentina.
El texto divulgado por el Banco Central ayer, luego de la reunión quincenal del Consejo de Política Monetaria, esconde una "perlita" que pasó algo desapercibida pero que a última hora era el comentario obligado en los chats de los operadores.
El contraste del anteúltimo párrafo del actual comunicado con el que la propia entidad había publicado hace dos semanas fue lo que encendió las luces de alerta en el mercado.
El 13 de marzo se había señalado que el BCRA "no relajará su política monetaria hasta que se confirmen señales de desinflación compatibles con el sendero buscado". Pero ahora modificó ese mensaje y fue cambiado por el siguiente: "El BCRA está listo para actuar, ajustando su tasa de política monetaria, si el proceso de desinflación no ocurre".
La inflación no da tregua
Es decir que hace 15 días anunciaba simplemente una pausa en el camino descendente de las tasas de interés, que en enero habían bajado 150 puntos básicos (1,50 puntos porcentuales), hasta el nivel de 27,25% anual. Pero a partir de allí decidió no seguir con la reducción, ante la evidencia de una aceleración de los precios.
La inflación de febrero fue 2,4 por ciento, pero en marzo seguiría arriba de 2% y la "núcleo" se estaría acercando al 2,5%. Para colmo abril también tendrá alta inflación por los ajustes tarifarios ya anunciados, especialmente para el gas.
Con este nuevo escenario, ahora el titular del BCRA, Federico Sturzenegger, avisó que no sólo ya no hay margen para bajar las tasas, sino que "está listo para actuar" si la inflación continúa elevada. Es decir, está más cerca de subir las tasas que otra cosa.
El Central quedó mucho más cerca de subir las tasas, ante la resistencia de la inflación a bajar. No pudo mantener el sendero descendente que había comenzado a principios de año.
Un "apretón monetario" parece casi inevitable, teniendo en cuenta que en el primer cuatrimestre se acumulará más de 8% de inflación, más de la mitad de la meta anual. Y además el mercado ya está esperando más de 20% para el año, cuando la meta inflacionaria es del 15 por ciento.
Venta de dólares para absorber pesos y contener la paridad
Esta situación presenta un agravante. El Banco Central sigue vendiendo reservas por montos significativos en el mercado. Ayer fueron otros USD 159 millones y ya suma más de USD 1.900 millones en marzo para contener la escalada del tipo de cambio.
Una medida razonable en esta circunstancia es aumentar las tasas en pesos, justamente para promover el "carry trade": incentivar la demanda de activos locales en detrimento del dólar. Sin embargo, nada de ello ocurrió todavía.
De acuerdo al BCRA, la desinflación debería ser muy notoria después de abril, cuando haya pasado el grueso de los aumentos de tarifas.
El Banco Central mantuvo la tasa de referencia en el último comunicado de Política Monetaria, no obstante, hay una visión optimista sobre el proceso de desinflación. Y lo justificó en tres pilares:
1. La política monetaria es más contractiva que la observada durante la mayor parte del año pasado.
2. Las negociaciones salariales están pactándose de manera consistente con la meta del 15 por ciento.
3. El proceso de ajuste de precios regulados se desacelerará fuertemente después de abril. El nivel relativamente elevado del tipo de cambio real y la propia acción del BCRA llevan a no prever, en los próximos meses, depreciaciones significativas del peso.
El texto divulgado por el Banco Central ayer, luego de la reunión quincenal del Consejo de Política Monetaria, esconde una "perlita" que pasó algo desapercibida pero que a última hora era el comentario obligado en los chats de los operadores.
El contraste del anteúltimo párrafo del actual comunicado con el que la propia entidad había publicado hace dos semanas fue lo que encendió las luces de alerta en el mercado.
El 13 de marzo se había señalado que el BCRA "no relajará su política monetaria hasta que se confirmen señales de desinflación compatibles con el sendero buscado". Pero ahora modificó ese mensaje y fue cambiado por el siguiente: "El BCRA está listo para actuar, ajustando su tasa de política monetaria, si el proceso de desinflación no ocurre".
La inflación no da tregua
Es decir que hace 15 días anunciaba simplemente una pausa en el camino descendente de las tasas de interés, que en enero habían bajado 150 puntos básicos (1,50 puntos porcentuales), hasta el nivel de 27,25% anual. Pero a partir de allí decidió no seguir con la reducción, ante la evidencia de una aceleración de los precios.
La inflación de febrero fue 2,4 por ciento, pero en marzo seguiría arriba de 2% y la "núcleo" se estaría acercando al 2,5%. Para colmo abril también tendrá alta inflación por los ajustes tarifarios ya anunciados, especialmente para el gas.
Con este nuevo escenario, ahora el titular del BCRA, Federico Sturzenegger, avisó que no sólo ya no hay margen para bajar las tasas, sino que "está listo para actuar" si la inflación continúa elevada. Es decir, está más cerca de subir las tasas que otra cosa.
El Central quedó mucho más cerca de subir las tasas, ante la resistencia de la inflación a bajar. No pudo mantener el sendero descendente que había comenzado a principios de año.
Un "apretón monetario" parece casi inevitable, teniendo en cuenta que en el primer cuatrimestre se acumulará más de 8% de inflación, más de la mitad de la meta anual. Y además el mercado ya está esperando más de 20% para el año, cuando la meta inflacionaria es del 15 por ciento.
Venta de dólares para absorber pesos y contener la paridad
Esta situación presenta un agravante. El Banco Central sigue vendiendo reservas por montos significativos en el mercado. Ayer fueron otros USD 159 millones y ya suma más de USD 1.900 millones en marzo para contener la escalada del tipo de cambio.
Una medida razonable en esta circunstancia es aumentar las tasas en pesos, justamente para promover el "carry trade": incentivar la demanda de activos locales en detrimento del dólar. Sin embargo, nada de ello ocurrió todavía.
De acuerdo al BCRA, la desinflación debería ser muy notoria después de abril, cuando haya pasado el grueso de los aumentos de tarifas.
El Banco Central mantuvo la tasa de referencia en el último comunicado de Política Monetaria, no obstante, hay una visión optimista sobre el proceso de desinflación. Y lo justificó en tres pilares:
1. La política monetaria es más contractiva que la observada durante la mayor parte del año pasado.
2. Las negociaciones salariales están pactándose de manera consistente con la meta del 15 por ciento.
3. El proceso de ajuste de precios regulados se desacelerará fuertemente después de abril. El nivel relativamente elevado del tipo de cambio real y la propia acción del BCRA llevan a no prever, en los próximos meses, depreciaciones significativas del peso.
Con información de
infobae

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