BRASIL
Primer debate electoral en Brasil: sin Lula da Silva, los candidatos a presidente se centraron en el desempleo
Viernes 10 de
Agosto 2018
El ex presidente está preso por corrupción y cumple una condena de 12 años, a pesar de lo cual es el favorito en las encuestas y fue presentado como candidato por su partido
Los principales candidatos a la Presidencia de Brasil prometieron este jueves crear empleo y reducir los aún altos índices de paro en el país, según expusieron en el primer debate televisado de cara a las elecciones de octubre.
El candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Geraldo Alckmin, dijo que "generar empleo y renta" es una "cuestión central" que se resuelve con crecimiento e inversiones y eso pasa por aumentar "la confianza".
El ex gobernador de Sao Paulo, al que los sondeos le otorgan un 6 % de los votos, comentó que "quedó claro" que Brasil "perdió competitividad" y para recuperarla es necesario acabar con el déficit, simplificar la burocracia y una mayor "apertura de la economía".
También se mostró a favor de mantener la polémica reforma laboral impulsada por el actual presidente, Michel Temer, que flexibilizó el mercado de trabajo y abrió las puertas a un abaratamiento de la mano de obra.
"Soy favorable a la reforma laboral, fue un gran avance en el desafío de Brasil y del mundo entero de generar empleo y renta. Teníamos una legislación del siglo pasado y pasamos a tener una relación moderna", indicó Alckmin, que se ha aliado con un nutrido grupo de partidos de centro con gran influencia en el Congreso.
Su opinión fue rebatida con dureza por el candidato Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), quien aseguró que la reforma laboral introdujo "inseguridad" y fue "un error grave" que prometió "corregir", si es elegido.
"Ese salvajismo no hace prosperar a ningún país", aseguró.
Gomes, que ostenta un 8 % de los votos, según las encuestas, criticó los altos índices de informalidad, prometió crear dos millones de empleos en su primer año de Gobierno y recuperar los "motores de desarrollo" del país que "están prácticamente estrangulados" a través de una "política industrial".
Esas críticas fueron rebatidas por el exministro de Hacienda Henrique Meirelles, candidato del Movimiento Democrático Brasileño, (MDB) y principal ideólogo de la política económica del Gobierno de Temer.
"Sacamos a Brasil de la mayor recesión de la historia, volvimos a crear dos millones de empleos (…) Al contrario de lo que piensen no se crea empleo en el grito y sí con la política correcta", expresó Meirelles.
La tasa de desempleo en Brasil se sitúo en junio pasado en el 12,4 %, lo que supone 13 millones de personas sin trabajo, reflejo de los efectos que dejó la severa recesión que atravesó el país entre 2015 y 2016 y de la que solo se comenzó a recuperar en 2017.
Por su parte, la ecologista Marina Silva, candidata por Rede Sustentabilidade, manifestó que para crear empleo se necesita "inversión" y para ello recuperar la credibilidad por medio de un "cambio profundo porque los que crearon el problema no lo van a resolver".
El ultraderechista Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL) garantizó un "gobierno diferente", con menos burocracia y más desregulado, si bien no detalló un plan específico para reducir el paro.
"Nuestra misión aquí es, más que dar esperanza, es dar certeza de que haremos un gobierno diferente", apuntó.
En el debate también participaron Alvaro Dias, candidato por el partido Podemos, Cabo Daciolo (Patriotas) y el activista de movimientos sociales Guilherme Boulos (Partido Socialismo y Libertad, PSOL), todos ellos con muy pocas opciones de victoria en octubre.
El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien lidera los sondeos de opinión con un 30 %, fue el gran ausente tras ser impedido por la justicia de participar, pues está preso desde hace cuatro meses para cumplir una condena de 12 años por corrupción y virtualmente inhabilitado ya que la ley electoral le impide ser candidato tras ser condenado en segunda instancia.
En un escenario sin Lula, Jair Bolsonaro, radical de ultraderecha y nostálgico de la dictadura que imperó entre 1964 y 1985, encabeza las intenciones de voto con un 17 % de los apoyos de cara a unas elecciones que se presentan como las más inciertas desde el regreso de la democracia al país.
El candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Geraldo Alckmin, dijo que "generar empleo y renta" es una "cuestión central" que se resuelve con crecimiento e inversiones y eso pasa por aumentar "la confianza".
El ex gobernador de Sao Paulo, al que los sondeos le otorgan un 6 % de los votos, comentó que "quedó claro" que Brasil "perdió competitividad" y para recuperarla es necesario acabar con el déficit, simplificar la burocracia y una mayor "apertura de la economía".
También se mostró a favor de mantener la polémica reforma laboral impulsada por el actual presidente, Michel Temer, que flexibilizó el mercado de trabajo y abrió las puertas a un abaratamiento de la mano de obra.
"Soy favorable a la reforma laboral, fue un gran avance en el desafío de Brasil y del mundo entero de generar empleo y renta. Teníamos una legislación del siglo pasado y pasamos a tener una relación moderna", indicó Alckmin, que se ha aliado con un nutrido grupo de partidos de centro con gran influencia en el Congreso.
Su opinión fue rebatida con dureza por el candidato Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), quien aseguró que la reforma laboral introdujo "inseguridad" y fue "un error grave" que prometió "corregir", si es elegido.
"Ese salvajismo no hace prosperar a ningún país", aseguró.
Gomes, que ostenta un 8 % de los votos, según las encuestas, criticó los altos índices de informalidad, prometió crear dos millones de empleos en su primer año de Gobierno y recuperar los "motores de desarrollo" del país que "están prácticamente estrangulados" a través de una "política industrial".
Esas críticas fueron rebatidas por el exministro de Hacienda Henrique Meirelles, candidato del Movimiento Democrático Brasileño, (MDB) y principal ideólogo de la política económica del Gobierno de Temer.
"Sacamos a Brasil de la mayor recesión de la historia, volvimos a crear dos millones de empleos (…) Al contrario de lo que piensen no se crea empleo en el grito y sí con la política correcta", expresó Meirelles.
La tasa de desempleo en Brasil se sitúo en junio pasado en el 12,4 %, lo que supone 13 millones de personas sin trabajo, reflejo de los efectos que dejó la severa recesión que atravesó el país entre 2015 y 2016 y de la que solo se comenzó a recuperar en 2017.
Por su parte, la ecologista Marina Silva, candidata por Rede Sustentabilidade, manifestó que para crear empleo se necesita "inversión" y para ello recuperar la credibilidad por medio de un "cambio profundo porque los que crearon el problema no lo van a resolver".
El ultraderechista Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL) garantizó un "gobierno diferente", con menos burocracia y más desregulado, si bien no detalló un plan específico para reducir el paro.
"Nuestra misión aquí es, más que dar esperanza, es dar certeza de que haremos un gobierno diferente", apuntó.
En el debate también participaron Alvaro Dias, candidato por el partido Podemos, Cabo Daciolo (Patriotas) y el activista de movimientos sociales Guilherme Boulos (Partido Socialismo y Libertad, PSOL), todos ellos con muy pocas opciones de victoria en octubre.
El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien lidera los sondeos de opinión con un 30 %, fue el gran ausente tras ser impedido por la justicia de participar, pues está preso desde hace cuatro meses para cumplir una condena de 12 años por corrupción y virtualmente inhabilitado ya que la ley electoral le impide ser candidato tras ser condenado en segunda instancia.
En un escenario sin Lula, Jair Bolsonaro, radical de ultraderecha y nostálgico de la dictadura que imperó entre 1964 y 1985, encabeza las intenciones de voto con un 17 % de los apoyos de cara a unas elecciones que se presentan como las más inciertas desde el regreso de la democracia al país.
Con información de
infobae
Advierten que el 56% de los hogares argentinos se endeuda para subsistir y la mayoría no llega a fin de mes
Un informe privado expuso el alto nivel de endeudamiento de las familias en Argentina.
Milei habló en Tucumán de una "carnicería mediática" contra su gobierno y volvió a cargar contra empresarios y opositores
El Presidente disertó en un foro económico al cabo de una jornada en la que ratificó en su cargo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de cuestionamientos públicos; admitió que la guerra puede complicar la baja de la inflación

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com
Conducen: Maxi Romero y Carlos Renna
LO MÁS VISTO
Goity: el músculo político baja… y el peso de las fotos también
Cuando un gobierno pierde volumen político, se nota… y bastante.
El ministro estaría perdiendo apoyo de dirigentes con los que llegó a la cartera. Además, existiría un clima laboral atravesado por diferencias políticas que acentúan la grieta interna.
¿Cuáles son los desafíos actuales de la justicia?
¿Podemos preguntarlos qué similitudes y diferencias encontramos en la justicia terapéutica y la restaurativa?




