BRASIL
Bolsonaro fue operado de emergencia a una semana de ser apuñalado
Jueves 13 de
Septiembre 2018
El actual favorito para las elecciones presidenciales de octubre en Brasil fue intervenido por un problema intestinal en el hospital donde está internado.
Nuevo susto para el ultraderechista brasileño Jair Bolsonaro: el actual favorito para las elecciones presidenciales de octubre fue operado de urgencia por un problema intestinal en el hospital donde está internado, tras la cuchillada que sufrió la semana pasada durante un acto de campaña.
La operación al filo de la medianoche de este jueves fue necesaria debido a una "obstrucción en el intestino delgado", según comunicó el Hospital Israelita Albert Einstein de Sao Paulo.
La intervención duró dos horas, indicó el hospital en su último parte. Además de la obstrucción intestinal, los médicos detectaron secreciones en una de las suturas que le realizaron a Bolsonaro en las operaciones previas de los últimos días.
La intervención fue necesaria después de que el ex militar presentara "una distensión abdominal progresiva y náuseas", señaló el boletín médico. El percance surgió en el sexto día de recuperación de Bolsonaro, tras varios días de mejoras. El político volvió este jueves a una unidad de cuidados intensivos.
Su hijo Flavio Bolsonaro informó tras la medianoche que la operación se realizó sin complicaciones.
"La cirugía de emergencia acabó bien, gracias a dios. Mi padre está pagando un precio muy alto por querer rescatar a Brasil, está literalmente dando su sangre", agregó Flavio Bolsonaro en Twitter.
Otro de sus hijos, Carlos Bolsonaro, aseguró que el susto había pasado. "Noche delicada, pero 100 % superada. El viejo es fuerte como un caballo, no en vano su apodo en el Ejército era 'caballón'", comentó en la misma red social.
Los médicos que tratan a Jair Bolsonaro habían informado el miércoles que su "cuadro clínico" era estable, pero habían suspendido la alimentación oral, poco después de reanudarla, debido a las primeras molestias intestinales.
El favorito para las presidenciales del 7 de octubre fue apuñalado por un hombre el jueves pasado mientras participaba en una acto proselitista en la ciudad Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais.
El atacante, que le introdujo un cuchillo a Bolsonaro en el abdomen cuando éste era levantado en hombros por sus seguidores, fue detenido después por la Policía. Como su motivación, el hombre alegó que se sentía "literalmente amenazado" por los agresivos discursos del político.
El atentado contra Bolsonaro, controvertido por sus diatribas populistas, su defensa de la última dictadura militar brasileña (1964-1985) y sus ataques xenófobos y homófobos, revolucionó aún más una campaña electoral convulsa desde hace meses. El ex militar de 63 años, calificado como el "Donald Trump brasileño", lidera las encuestas con hasta el 26 por ciento de los apoyos.
Su ascenso es visto como un reflejo de la grave crisis institucional y el descrédito de la clase política en el gigante sudamericano, debido a los numerosos escándalos de corrupción de los últimos años.
Aún no está claro cómo influirá el atentado en los comicios y en la popularidad de Bolsonaro. El candidato escaló hasta cuatro puntos porcentuales en la intención de voto tras el ataque, pero sigue teniendo un alto índice de rechazo, superior al 40 por ciento.
En las poco más de tres semanas que quedan para la cita electoral no podrá presentarse probablemente en público. Su familia comunicó recientemente que Bolsonaro sólo hará campaña en las redes sociales.
Las elecciones en las que Brasil elegirá al sucesor del presidente Michel Temer, previsiblemente en una segunda vuelta el 28 de octubre, son las más inciertas en décadas en el gigante sudamericano, justo cuando el país empieza a salir de una grave crisis económica.
Bolsonaro pasó a liderar los sondeos después de la exclusión de la carrera electoral del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el político más popular de Brasil y recientemente inhabilitado porque cumple una condena a 12 años de cárcel por corrupción.
El encarcelamiento del ícono de la izquierda y su posterior exclusión de los comicios aumentó las tensiones en los últimos meses.
Bolsonaro tiene altas posibilidades de pasar a la segunda vuelta, pero el ultraderechista pierde en la mayoría de hipotéticos escenarios ensayados por las encuestadoras, sea con el rival que sea.
Otra de las incógnitas es saber quién pasaría a la segunda ronda con Bolsonaro. Los últimos sondeos reflejaban casi una situación de empate técnico entre el izquierdista Ciro Gomes (11 por ciento en la última encuesta), la ecologista Marina Silva (nueve por ciento) y el centroderechista Geraldo Alckmin (nueve por ciento).
Incierto es también si Fernando Haddad (ocho por ciento), heredero de Lula como candidato del Partido de los Trabajadores, conseguirá atraer a los votantes del carismático ex mandatario, que alcanzaba el 39 por ciento en los sondeos antes de ser inhabilitado.
La operación al filo de la medianoche de este jueves fue necesaria debido a una "obstrucción en el intestino delgado", según comunicó el Hospital Israelita Albert Einstein de Sao Paulo.
La intervención duró dos horas, indicó el hospital en su último parte. Además de la obstrucción intestinal, los médicos detectaron secreciones en una de las suturas que le realizaron a Bolsonaro en las operaciones previas de los últimos días.
La intervención fue necesaria después de que el ex militar presentara "una distensión abdominal progresiva y náuseas", señaló el boletín médico. El percance surgió en el sexto día de recuperación de Bolsonaro, tras varios días de mejoras. El político volvió este jueves a una unidad de cuidados intensivos.
Su hijo Flavio Bolsonaro informó tras la medianoche que la operación se realizó sin complicaciones.
"La cirugía de emergencia acabó bien, gracias a dios. Mi padre está pagando un precio muy alto por querer rescatar a Brasil, está literalmente dando su sangre", agregó Flavio Bolsonaro en Twitter.
Otro de sus hijos, Carlos Bolsonaro, aseguró que el susto había pasado. "Noche delicada, pero 100 % superada. El viejo es fuerte como un caballo, no en vano su apodo en el Ejército era 'caballón'", comentó en la misma red social.
Los médicos que tratan a Jair Bolsonaro habían informado el miércoles que su "cuadro clínico" era estable, pero habían suspendido la alimentación oral, poco después de reanudarla, debido a las primeras molestias intestinales.
El favorito para las presidenciales del 7 de octubre fue apuñalado por un hombre el jueves pasado mientras participaba en una acto proselitista en la ciudad Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais.
El atacante, que le introdujo un cuchillo a Bolsonaro en el abdomen cuando éste era levantado en hombros por sus seguidores, fue detenido después por la Policía. Como su motivación, el hombre alegó que se sentía "literalmente amenazado" por los agresivos discursos del político.
El atentado contra Bolsonaro, controvertido por sus diatribas populistas, su defensa de la última dictadura militar brasileña (1964-1985) y sus ataques xenófobos y homófobos, revolucionó aún más una campaña electoral convulsa desde hace meses. El ex militar de 63 años, calificado como el "Donald Trump brasileño", lidera las encuestas con hasta el 26 por ciento de los apoyos.
Su ascenso es visto como un reflejo de la grave crisis institucional y el descrédito de la clase política en el gigante sudamericano, debido a los numerosos escándalos de corrupción de los últimos años.
Aún no está claro cómo influirá el atentado en los comicios y en la popularidad de Bolsonaro. El candidato escaló hasta cuatro puntos porcentuales en la intención de voto tras el ataque, pero sigue teniendo un alto índice de rechazo, superior al 40 por ciento.
En las poco más de tres semanas que quedan para la cita electoral no podrá presentarse probablemente en público. Su familia comunicó recientemente que Bolsonaro sólo hará campaña en las redes sociales.
Las elecciones en las que Brasil elegirá al sucesor del presidente Michel Temer, previsiblemente en una segunda vuelta el 28 de octubre, son las más inciertas en décadas en el gigante sudamericano, justo cuando el país empieza a salir de una grave crisis económica.
Bolsonaro pasó a liderar los sondeos después de la exclusión de la carrera electoral del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el político más popular de Brasil y recientemente inhabilitado porque cumple una condena a 12 años de cárcel por corrupción.
El encarcelamiento del ícono de la izquierda y su posterior exclusión de los comicios aumentó las tensiones en los últimos meses.
Bolsonaro tiene altas posibilidades de pasar a la segunda vuelta, pero el ultraderechista pierde en la mayoría de hipotéticos escenarios ensayados por las encuestadoras, sea con el rival que sea.
Otra de las incógnitas es saber quién pasaría a la segunda ronda con Bolsonaro. Los últimos sondeos reflejaban casi una situación de empate técnico entre el izquierdista Ciro Gomes (11 por ciento en la última encuesta), la ecologista Marina Silva (nueve por ciento) y el centroderechista Geraldo Alckmin (nueve por ciento).
Incierto es también si Fernando Haddad (ocho por ciento), heredero de Lula como candidato del Partido de los Trabajadores, conseguirá atraer a los votantes del carismático ex mandatario, que alcanzaba el 39 por ciento en los sondeos antes de ser inhabilitado.
Con información de
ellitoral
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