Santa Fe
Gran Santa Fe: una de cada cuatro personas está en negro
Sábado 02 de
Noviembre 2013

El dato muestra cómo cerró el primer semestre de 2013, de acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares que realizó el Ipec. Hay más mujeres que hombres desocupados en toda la región.
En el primer semestre del año la desocupación en el Gran Santa Fe trepó al 7,7 por ciento, la mayoría de ellas mujeres; la subocupación fue del 5,8 por ciento; una vez más el comercio es la actividad que concentra la mayor cantidad de personas ocupadas; y una de cada cuatro personas que trabajan lo hacen en negro. Así se desprende del informe laboral de la Encuesta Permanente de Hogares que dio a conocer el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec).
Los datos corresponden al segundo trimestre de 2013 y se terminaron de sistematizar hace 15 días. En ese contexto, el organismo estatal informó que el Gran Santa Fe tiene una población estimada de 520.270 habitantes y una Población Económicamente Activa (PEA) de 229.590 personas –el 44,1 por ciento–.Respecto a esa última cifra, la PEA disminuyó en 2.414 personas, en tanto que si la comparación es con el trimestre anterior, la diferencia es de 5.339 personas más.
A partir de los elementos recogidos en la Encuesta Permanente de Hogares, también se conoció que hay 211.954 personas ocupadas,mientras que 17.636 se encuentran desocupadas, es decir el 7,7 por
ciento. Según sexo, el 58,8 por ciento de la Población Económicamente Activa de la región son varones, en tanto que el 41,2 son mujeres.
Asimismo, de los ocupados el 59,9 por ciento son varones, mientras que el 40,1 por ciento son mujeres.En tanto, el 44,6 por ciento de los desocupados son varones y el 55,4 por ciento son mujeres. A su vez,de las 211.954 personas ocupadas del Gran Santa Fe, el 3,7 por ciento son patrones, el 25,2 por ciento son cuentapropistas y el 71,1 por ciento son asalariados.
De todas las ramas de actividad, el comercio es la que concentra la mayor cantidad de personas ocupadas,con el 21 por ciento del total.Luego las ramas sobresalientes son construcción, administración pública y enseñanza, con el 12,2; 11,3 y 10,9 por ciento de las personas ocupadas, respectivamente.
A ellas le siguen las industrias manufactureras (6,3 por ciento), actividades de los hogares como empleadores y actividades no diferenciadas de los hogares como producción de bienes y servicios para uso propio (6,2 por ciento), actividades de atención de la salud humana y de asistencia social (5,9 por ciento) y transporte y almacenamiento (5,3 por ciento).
Por su parte, las categorías que concentran menor cantidad de personas ocupadas en el Gran Santa Fe son: actividades financieras y de seguros; actividades profesionales, científicas y técnicas; actividades de alojamiento y de servicio de comidas; otras actividades de servicios; actividades artísticas, de entretenimiento y recreativas; y actividades de servicios administrativos y de apoyo.
Además, actividades vinculadas con la información y comunicaciones; suministro de agua,evacuación de aguas residuales,gestión de desechos y descontaminación;suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado; y agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. También están aquellas que no pueden clasificarse según la actividad económica.
Precariedad en el trabajo
De los 150.667 asalariados del Gran Santa Fe, el 28,2 por ciento no tiene descuentos jubilatorios. O sea que uno de cada cuatro personas cobra sus sueldos en negro. Pero si esta información se desagrega por ramas, se observa que una parte importante de los asalariados en la rama servicio doméstico no cuenta con descuentos jubilatorios (80,8 por ciento), como tampoco en la rama construcción (65,4 por ciento).
La rama comercio presenta un nivel de precarización del 29,3 por ciento, por encima del nivel general. Y según el género, la precariedad laboral en las mujeres y en los hombres es similar: las trabajadoras asalariadas que no poseen descuentos jubilatorios alcanzan el 28,1 por ciento, en tanto que el porcentaje de varones sin descuentos jubilatorios llega en el segundo trimestre de 2013 al 28,3 por ciento.
De todas maneras, si se toma al total de asalariados y asalariadas que no tienen descuentos jubilatorios en el Gran Santa Fe, se observa que en términos absolutos –es decir, sobre el ciento por ciento de los que no tienen descuentos– servicio doméstico, con el 24,5 por ciento; construcción, con el 19,8 por ciento; y comercio, con el 15,6 por ciento, son las ramas que más impulsan el porcentaje de falta de descuentos jubilatorios.
En base a lo colectado por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), a través del Ipec, dos de cada cinco “precarizados o precarizadas” en el aglomerado Santa Fe trabajan en algunas de estas tres ramas de actividad. Además, al analizar la situación de los asalariados que accedieron a un nuevo trabajo en el tercer trimestre de 2013, el 75,9 por ciento no tiene descuentos jubilatorios, es decir que son precarizados.
Otro ítem que se estudió en el informe laboral fue el de las personas subocupadas. En ese caso, se aclaró que dicho grupo está incorporado dentro de las personas ocupadas, o sea tienen trabajo. Esta franja poblacional está conformada por las personas que trabajan menos de 35 horas semanales y manifiestan el deseo de trabajar más horas.
Los mismos se clasifican en subocupados demandantes, que son quienes realmente buscan sumar más horas a las que ya tienen, y los no demandantes, que no están buscando activamente sumar más horas a las que ya tienen. En definitiva, en el Gran Santa Fe hay 13.243 subocupados, lo que da una tasa de subocupación del 5,8 por ciento. En los tres últimos trimestres, más de la mitad son demandantes, a diferencia del tercer trimestre de 2012 en donde casi la totalidad fueron demandantes.
Al analizar a los “desocupados por edades”, el Ipec informó que el 20 por ciento de la población del aglomerado Santa Fe tiene entre 10 y 19 años; el porcentaje de la población que tiene entre 20 y 39 años es del 37,3 por ciento; el grupo de la población que tiene entre 40 y 59 años implica el 26,3 por ciento; y el 16,4 por ciento de dichos habitantes tiene 60 años y más.
Con esa radiografía disponible, se advirtió que la Población Económicamente Activa (PEA) del Gran Santa Fe según edades es la siguiente: de 10 a 19 años representa el 3,3 por ciento del total. El 50,8 por ciento de la PEA tiene entre 20 y 39 años y el 39,9 por ciento tiene entre 40 y 59 años. Los mayores de 60 explican el seis por ciento de la PEA. Con respecto a la población desocupada, el 70,4 por ciento tiene entre 20 y 39 años.
A partir de los elementos recogidos en la Encuesta Permanente de Hogares, también se conoció que hay 211.954 personas ocupadas,mientras que 17.636 se encuentran desocupadas, es decir el 7,7 por
ciento. Según sexo, el 58,8 por ciento de la Población Económicamente Activa de la región son varones, en tanto que el 41,2 son mujeres.
Asimismo, de los ocupados el 59,9 por ciento son varones, mientras que el 40,1 por ciento son mujeres.En tanto, el 44,6 por ciento de los desocupados son varones y el 55,4 por ciento son mujeres. A su vez,de las 211.954 personas ocupadas del Gran Santa Fe, el 3,7 por ciento son patrones, el 25,2 por ciento son cuentapropistas y el 71,1 por ciento son asalariados.
De todas las ramas de actividad, el comercio es la que concentra la mayor cantidad de personas ocupadas,con el 21 por ciento del total.Luego las ramas sobresalientes son construcción, administración pública y enseñanza, con el 12,2; 11,3 y 10,9 por ciento de las personas ocupadas, respectivamente.
A ellas le siguen las industrias manufactureras (6,3 por ciento), actividades de los hogares como empleadores y actividades no diferenciadas de los hogares como producción de bienes y servicios para uso propio (6,2 por ciento), actividades de atención de la salud humana y de asistencia social (5,9 por ciento) y transporte y almacenamiento (5,3 por ciento).
Por su parte, las categorías que concentran menor cantidad de personas ocupadas en el Gran Santa Fe son: actividades financieras y de seguros; actividades profesionales, científicas y técnicas; actividades de alojamiento y de servicio de comidas; otras actividades de servicios; actividades artísticas, de entretenimiento y recreativas; y actividades de servicios administrativos y de apoyo.
Además, actividades vinculadas con la información y comunicaciones; suministro de agua,evacuación de aguas residuales,gestión de desechos y descontaminación;suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado; y agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. También están aquellas que no pueden clasificarse según la actividad económica.
Precariedad en el trabajo
De los 150.667 asalariados del Gran Santa Fe, el 28,2 por ciento no tiene descuentos jubilatorios. O sea que uno de cada cuatro personas cobra sus sueldos en negro. Pero si esta información se desagrega por ramas, se observa que una parte importante de los asalariados en la rama servicio doméstico no cuenta con descuentos jubilatorios (80,8 por ciento), como tampoco en la rama construcción (65,4 por ciento).
La rama comercio presenta un nivel de precarización del 29,3 por ciento, por encima del nivel general. Y según el género, la precariedad laboral en las mujeres y en los hombres es similar: las trabajadoras asalariadas que no poseen descuentos jubilatorios alcanzan el 28,1 por ciento, en tanto que el porcentaje de varones sin descuentos jubilatorios llega en el segundo trimestre de 2013 al 28,3 por ciento.
De todas maneras, si se toma al total de asalariados y asalariadas que no tienen descuentos jubilatorios en el Gran Santa Fe, se observa que en términos absolutos –es decir, sobre el ciento por ciento de los que no tienen descuentos– servicio doméstico, con el 24,5 por ciento; construcción, con el 19,8 por ciento; y comercio, con el 15,6 por ciento, son las ramas que más impulsan el porcentaje de falta de descuentos jubilatorios.
En base a lo colectado por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), a través del Ipec, dos de cada cinco “precarizados o precarizadas” en el aglomerado Santa Fe trabajan en algunas de estas tres ramas de actividad. Además, al analizar la situación de los asalariados que accedieron a un nuevo trabajo en el tercer trimestre de 2013, el 75,9 por ciento no tiene descuentos jubilatorios, es decir que son precarizados.
Otro ítem que se estudió en el informe laboral fue el de las personas subocupadas. En ese caso, se aclaró que dicho grupo está incorporado dentro de las personas ocupadas, o sea tienen trabajo. Esta franja poblacional está conformada por las personas que trabajan menos de 35 horas semanales y manifiestan el deseo de trabajar más horas.
Los mismos se clasifican en subocupados demandantes, que son quienes realmente buscan sumar más horas a las que ya tienen, y los no demandantes, que no están buscando activamente sumar más horas a las que ya tienen. En definitiva, en el Gran Santa Fe hay 13.243 subocupados, lo que da una tasa de subocupación del 5,8 por ciento. En los tres últimos trimestres, más de la mitad son demandantes, a diferencia del tercer trimestre de 2012 en donde casi la totalidad fueron demandantes.
Al analizar a los “desocupados por edades”, el Ipec informó que el 20 por ciento de la población del aglomerado Santa Fe tiene entre 10 y 19 años; el porcentaje de la población que tiene entre 20 y 39 años es del 37,3 por ciento; el grupo de la población que tiene entre 40 y 59 años implica el 26,3 por ciento; y el 16,4 por ciento de dichos habitantes tiene 60 años y más.
Con esa radiografía disponible, se advirtió que la Población Económicamente Activa (PEA) del Gran Santa Fe según edades es la siguiente: de 10 a 19 años representa el 3,3 por ciento del total. El 50,8 por ciento de la PEA tiene entre 20 y 39 años y el 39,9 por ciento tiene entre 40 y 59 años. Los mayores de 60 explican el seis por ciento de la PEA. Con respecto a la población desocupada, el 70,4 por ciento tiene entre 20 y 39 años.
Con información de
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