En medio de las protestas en Tucumán, habló Alperovich: "Algo se ha quebrado en la sociedad"
Jueves 12 de
Diciembre 2013 - 15:03

El gobernador consideró que el conflicto salarial y los incidentes dejaron una huella. Sobre la manifestación de ayer en la Plaza Independencia, consideró que le gente "tenía derecho a expresarse". Y destacó que la policía de su provincia "es una de las mejor pagas del país"
El gobernador de Tucumán, José Alperovich, dijo esta mañana que trabajará "fuerte, durante las 24 horas", para salvaguardar a la provincia de la intensa crisis que vive desde los últimos días, cuando la protesta policial por mejores salarios derivó en saqueos, muertes y una masiva manifestación en contra de las fuerzas de seguridad y el Gobierno.
Alperovich reconoció que tras la inacción policial por el conflicto se rompió la relación entre estos, la gente y el gobierno. "Algo se ha quebrado, se siente el quiebre en la sociedad -dijo-. Lo que pasó fue gravísimo. Los tucumanos tuvieron que salir a defenderse porque la Policía, durante 24 horas, no actuó", recordó el mandatario.
En tanto, al referirse a la masiva marcha que se organizó anoche en la Plaza Independencia, en la que participaron unas 15 mil personas omitió que su gobierno también fue blanco de las críticas, y señaló: "La gente tenía derecho a expresarse, se sintieron totalmente indefensos".
Según el gobernador tucumano, la exigencia de mejores salarios que impulsó una crisis social, institucional y política en la provincia fue protagonizada "por una de las policías mejor pagadas del país".
La actividad en Tucumán estaba hoy casi normalizada, aunque anoche nuevamente vecinos de
barrios periféricos hicieron barricadas y vigilaron armados sus casas para evitar saqueos, desconfiando de los policías, que prestaban servicios en forma habitual luego del autoacuertelamiento en reclamo de aumento salarial.
La medida de fuerza de la policía, que derivó en saqueos generalizados, con cinco muertos y un centenar de heridos, generó un elevado costo político al gobierno de José Alperovich, que quedó
plasmado con la multitudinaria marcha de anoche en la Plaza Independencia.
Durante el día se había conocido que en medio de la huelga policial, cuando la mayoría de la población quedó librada a defenderse por sí misma, el mandatario dispuso sacar todos los vehículos de su concesionaria de autos, en el centro de la ciudad, para evitar pérdidas.
Anoche, al finalizar la marcha un grupo de manifestantes se acercó hasta San Lorenzo al 200, a seis cuadras de la plaza central, y destrozó los vidrios del enorme local de la concesionaria "León Alperovich Group", propiedad del gobernador.
Otra de las consecuencias de la medida policial fue el cambio de la cúpula de la fuerza por lo que ayer, sin que mediara un acto como suele ocurrir, asumió como jefe el comisario Dante Bustamante y como su segundo, Mario Rojas.
Alperovich reconoció que tras la inacción policial por el conflicto se rompió la relación entre estos, la gente y el gobierno. "Algo se ha quebrado, se siente el quiebre en la sociedad -dijo-. Lo que pasó fue gravísimo. Los tucumanos tuvieron que salir a defenderse porque la Policía, durante 24 horas, no actuó", recordó el mandatario.
En tanto, al referirse a la masiva marcha que se organizó anoche en la Plaza Independencia, en la que participaron unas 15 mil personas omitió que su gobierno también fue blanco de las críticas, y señaló: "La gente tenía derecho a expresarse, se sintieron totalmente indefensos".
Según el gobernador tucumano, la exigencia de mejores salarios que impulsó una crisis social, institucional y política en la provincia fue protagonizada "por una de las policías mejor pagadas del país".
La actividad en Tucumán estaba hoy casi normalizada, aunque anoche nuevamente vecinos de
barrios periféricos hicieron barricadas y vigilaron armados sus casas para evitar saqueos, desconfiando de los policías, que prestaban servicios en forma habitual luego del autoacuertelamiento en reclamo de aumento salarial.
La medida de fuerza de la policía, que derivó en saqueos generalizados, con cinco muertos y un centenar de heridos, generó un elevado costo político al gobierno de José Alperovich, que quedó
plasmado con la multitudinaria marcha de anoche en la Plaza Independencia.
Durante el día se había conocido que en medio de la huelga policial, cuando la mayoría de la población quedó librada a defenderse por sí misma, el mandatario dispuso sacar todos los vehículos de su concesionaria de autos, en el centro de la ciudad, para evitar pérdidas.
Anoche, al finalizar la marcha un grupo de manifestantes se acercó hasta San Lorenzo al 200, a seis cuadras de la plaza central, y destrozó los vidrios del enorme local de la concesionaria "León Alperovich Group", propiedad del gobernador.
Otra de las consecuencias de la medida policial fue el cambio de la cúpula de la fuerza por lo que ayer, sin que mediara un acto como suele ocurrir, asumió como jefe el comisario Dante Bustamante y como su segundo, Mario Rojas.

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