Pandemia: Argentina es uno de los países con menor desnutrición de la región
Lunes 13 de
Julio 2020

El país se ubica, con el 3,8%, cuarto entre los menos afectados, según la FAO. Solo es superado por Uruguay, Brasil y Chile. En la región existen 47,7 millones de personas que sufren hambre, sin contar el impacto de la pandemia.
En la región existen 47,7 millones de personas que sufren hambre, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agriculturas (FAO). El documento publicado este lunes advierte que, lejos de la intención de llegar a la consigna de Hambre Cero, el número de habitantes en América latina y el Caribe con problemas alimentarios llegará a los 67 millones para 2030. A esto se suma los que sufren de inseguridad alimentaria (cuando la dieta no es suficiente o no la tienen asegurada diariamente), llevando el total a 205 millones de personas en la región. Estas cifras catastróficas no toman en cuenta el efecto de la pandemia. Dentro de la región, la Argentina, con 3,8 por ciento, es uno los cuatro con menor porcentaje de desnutrición.
Los programas de asistencia que lanzó el Gobierno para contener los efectos del aislamiento preventivo contra la pandemia permitieron crear un piso de asistencia que, de no haber existido, hubiese disparado los niveles de hambre y desnutrición por encima de los registros actuales. "Los problemas de inseguridad alimentaria o de hambruna podrían haber sido superiores si no teníamos eso", reconoció este fin de semana el titular del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, Agustín Salvia, en referencia a los planes de bono de 10.000 pesos para hogares y los programas de asistencia productiva para las empresas.
En un mapa interactivo que acompaña la presentación de la FAO, puede consultarse país por país el porcentaje de desnutrición. La Argentina se ubica, con el 3,8 por ciento, cuarta entre las menos afectadas, solo superada por Uruguay (2,5 por ciento), Brasil (2,5 por ciento) y Chile (2,5 por ciento). Por encima se ubican Colombia, con un porcentaje de desnutrición de 5,5 por ciento, seguido por Perú (6,7 por ciento), Paraguay (8,8 por ciento), Ecuador (8,8 por ciento), Bolivia (15,5 por ciento) y Venezuela (31,4 por ciento). La dieta que toma en cuenta la organización de Naciones Unidas la valoriza en 1,95 dólares por día, el equivalente en Argentina a unos 200 pesos.
Pero los problemas alimentarios, tanto en el país como en el mundo, evidencian hace cinco años una tendencia a empeorar. "Pese a tener una capacidad más que suficiente para abastecer de alimentos a su población, el hambre afectó a cerca de 47,7 millones de personas en América Latina y el Caribe en 2019, o un 7,4 por ciento de habitantes", destaca el informe publicado por la FAO. En el caso de América latina, en los últimos cinco años se evidenció un aumento del hambre, lo que se vio "severamente agravado por la pandemia de COVID-19". La FAO advierte que para 2030 habrá 67 millones de personas con hambre en América Latina, de continuar la actual tendencia.
Las estimaciones actuales son que casi 690 millones de personas tiene hambre, el 8,9 por ciento de la población mundial. "El número de las personas afectadas por la inseguridad alimentaria grave, que es otra medida que se aproxima al hambre, muestra una tendencia ascendente similar. En 2019, cerca de 750 millones- o casi una de cada diez personas en el mundo - estaba expuesto a niveles severos de inseguridad alimentaria", detalla el informe de la FAO. El 21,3 por ciento (144 millones) de los niños y niñas menores de 5 años tenían retraso en el crecimiento; 6,9 por ciento (47.0 millones) desperdiciados y 5,6 por ciento (38,3 millones) sobrepeso.
"Los países necesitarán un re-equilibrio de políticas e incentivos agrícolas hacia más inversiones sensibles a la nutrición y acciones políticas a lo largo de la cadena de suministro de alimentos para reducir pérdidas y mejorar la eficiencia en todas las etapas", aconseja la organización dependiente de Naciones Unidas. En la Argentina se el principal desafío, dada su capacidad de producción de alimentos. El problema radica en la extrema concentración del negocio en manos de multinacionales.
Los programas de asistencia que lanzó el Gobierno para contener los efectos del aislamiento preventivo contra la pandemia permitieron crear un piso de asistencia que, de no haber existido, hubiese disparado los niveles de hambre y desnutrición por encima de los registros actuales. "Los problemas de inseguridad alimentaria o de hambruna podrían haber sido superiores si no teníamos eso", reconoció este fin de semana el titular del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, Agustín Salvia, en referencia a los planes de bono de 10.000 pesos para hogares y los programas de asistencia productiva para las empresas.
En un mapa interactivo que acompaña la presentación de la FAO, puede consultarse país por país el porcentaje de desnutrición. La Argentina se ubica, con el 3,8 por ciento, cuarta entre las menos afectadas, solo superada por Uruguay (2,5 por ciento), Brasil (2,5 por ciento) y Chile (2,5 por ciento). Por encima se ubican Colombia, con un porcentaje de desnutrición de 5,5 por ciento, seguido por Perú (6,7 por ciento), Paraguay (8,8 por ciento), Ecuador (8,8 por ciento), Bolivia (15,5 por ciento) y Venezuela (31,4 por ciento). La dieta que toma en cuenta la organización de Naciones Unidas la valoriza en 1,95 dólares por día, el equivalente en Argentina a unos 200 pesos.
Pero los problemas alimentarios, tanto en el país como en el mundo, evidencian hace cinco años una tendencia a empeorar. "Pese a tener una capacidad más que suficiente para abastecer de alimentos a su población, el hambre afectó a cerca de 47,7 millones de personas en América Latina y el Caribe en 2019, o un 7,4 por ciento de habitantes", destaca el informe publicado por la FAO. En el caso de América latina, en los últimos cinco años se evidenció un aumento del hambre, lo que se vio "severamente agravado por la pandemia de COVID-19". La FAO advierte que para 2030 habrá 67 millones de personas con hambre en América Latina, de continuar la actual tendencia.
Las estimaciones actuales son que casi 690 millones de personas tiene hambre, el 8,9 por ciento de la población mundial. "El número de las personas afectadas por la inseguridad alimentaria grave, que es otra medida que se aproxima al hambre, muestra una tendencia ascendente similar. En 2019, cerca de 750 millones- o casi una de cada diez personas en el mundo - estaba expuesto a niveles severos de inseguridad alimentaria", detalla el informe de la FAO. El 21,3 por ciento (144 millones) de los niños y niñas menores de 5 años tenían retraso en el crecimiento; 6,9 por ciento (47.0 millones) desperdiciados y 5,6 por ciento (38,3 millones) sobrepeso.
"Los países necesitarán un re-equilibrio de políticas e incentivos agrícolas hacia más inversiones sensibles a la nutrición y acciones políticas a lo largo de la cadena de suministro de alimentos para reducir pérdidas y mejorar la eficiencia en todas las etapas", aconseja la organización dependiente de Naciones Unidas. En la Argentina se el principal desafío, dada su capacidad de producción de alimentos. El problema radica en la extrema concentración del negocio en manos de multinacionales.
Con información de
El Destape Web

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