Buenos Aires | Olavarría
Un militar retirado encontró a su esposa con otro y la mató a balazos
Martes 11 de
Febrero 2014 - 20:17

Ocurrió a la salida de un bingo en Olavarría; el hombre se entregó a la Policía
Un militar retirado mató a balazos a su esposa luego de sorprenderla con otro hombre cuando salía de un bingo en la ciudad bonaerense de Olavarría, informaron a las agencias Télam y DyN fuentes policiales.
"Te dije que te iba a agarrar", le habría dicho el agresor a su mujer, identificada como Silvia Marchesi, de 53 años, tras lo cual le disparó tres veces. Todo ocurrió en el estacionamiento de la casa de juegos ubicada en la avenida Lisandro de La Torre, entre Lamadrid y España.
Según dijeron los voceros consultados, Marchesi había llegado al lugar a las 23 de ayer en su auto Renault Megane junto con un compañero de trabajo, de nombre Gastón Urruti (44), procedentes de Azul, ciudad ubicada a unos 50 kilómetros de distancia.
Marchesi y Urruti se dirigieron al parking del bingo y subieron al Megane con intenciones de regresar a Azul, cuando fueron sorprendidos por Tapia, quien a bordo de una camioneta Toyota les cortó el paso.
EL ATAQUE
De acuerdo con el relato que hizo el playero del estacionamiento a la policía, el ex militar bajó de la camioneta con un revólver en la mano, se aproximó a una de las ventanillas, la rompió de un culatazo y dijo en voz alta "te dije que te iba a agarrar", tras lo cual le disparó a Marchesi tres veces en el pecho.
Urruti, en tanto, alcanzó a bajar del auto y escapó a la carrera, aunque uno de los proyectiles lo rozó a la altura de la cadera, sin riesgo para su vida. Luego de asesinar a su mujer, Tapia regresó a su camioneta y escapó del lugar a toda velocidad.
Momentos más tarde llegaron a la escena del crimen los efectivos de la comisaría de Olavarría y personal médico de emergencias, quienes constataron la muerte de Marchesi y le efectuaron las curaciones de rigor a su amigo.
SE ENTREGÓ
Tapia se presentó una hora después en la comisaría 1ra. de Azul, donde confesó el crimen y entregó el revólver calibre 38 utilizado en el hecho, por lo que quedó inmediatamente detenido y a disposición de la Justicia.
La principal hipótesis de los investigadores es que el ex militar mató a su mujer porque creía que lo engañaba con Urruti, aunque éste dijo que sólo eran amigos, que se conocían por trabajar juntos en una cooperativa eléctrica de Azul y que, incluso, en el Bingo habían jugado en sectores diferentes.
Interviene en la hecho la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de Olavarría en turno, del Departamento Judicial Azul, a cargo de Susana Alonso, quien caratuló la causa como "homicidio calificado por el vínculo".
"Te dije que te iba a agarrar", le habría dicho el agresor a su mujer, identificada como Silvia Marchesi, de 53 años, tras lo cual le disparó tres veces. Todo ocurrió en el estacionamiento de la casa de juegos ubicada en la avenida Lisandro de La Torre, entre Lamadrid y España.
Según dijeron los voceros consultados, Marchesi había llegado al lugar a las 23 de ayer en su auto Renault Megane junto con un compañero de trabajo, de nombre Gastón Urruti (44), procedentes de Azul, ciudad ubicada a unos 50 kilómetros de distancia.
Marchesi y Urruti se dirigieron al parking del bingo y subieron al Megane con intenciones de regresar a Azul, cuando fueron sorprendidos por Tapia, quien a bordo de una camioneta Toyota les cortó el paso.
EL ATAQUE
De acuerdo con el relato que hizo el playero del estacionamiento a la policía, el ex militar bajó de la camioneta con un revólver en la mano, se aproximó a una de las ventanillas, la rompió de un culatazo y dijo en voz alta "te dije que te iba a agarrar", tras lo cual le disparó a Marchesi tres veces en el pecho.
Urruti, en tanto, alcanzó a bajar del auto y escapó a la carrera, aunque uno de los proyectiles lo rozó a la altura de la cadera, sin riesgo para su vida. Luego de asesinar a su mujer, Tapia regresó a su camioneta y escapó del lugar a toda velocidad.
Momentos más tarde llegaron a la escena del crimen los efectivos de la comisaría de Olavarría y personal médico de emergencias, quienes constataron la muerte de Marchesi y le efectuaron las curaciones de rigor a su amigo.
SE ENTREGÓ
Tapia se presentó una hora después en la comisaría 1ra. de Azul, donde confesó el crimen y entregó el revólver calibre 38 utilizado en el hecho, por lo que quedó inmediatamente detenido y a disposición de la Justicia.
La principal hipótesis de los investigadores es que el ex militar mató a su mujer porque creía que lo engañaba con Urruti, aunque éste dijo que sólo eran amigos, que se conocían por trabajar juntos en una cooperativa eléctrica de Azul y que, incluso, en el Bingo habían jugado en sectores diferentes.
Interviene en la hecho la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de Olavarría en turno, del Departamento Judicial Azul, a cargo de Susana Alonso, quien caratuló la causa como "homicidio calificado por el vínculo".
Con información de
lanacion

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