La CGT nacional y el "apoyo pleno" a los docentes

Nueve días después del duro reto público que recibió de la presidenta Cristina Kirchner, Antonio Caló ratificó ayer su férreo alineamiento con la Casa Rosada: abonó y reforzó las denuncias de la Presidenta sobre un "intento desestabilizador" contra el Gobierno, y transmitió a los principales dirigentes de la CGT que conduce el pedido presidencial de "prudencia e inteligencia" de cara a las negociaciones salariales.
"A veces los golpes económicos son golpes de Estado" , dijo antes de entrar a la reunión del consejo directivo de la CGT que encabezó ayer en la sede del Smata (mecánicos). Cuatro horas más tarde, terminado el encuentro, insistió: "Esta CGT respalda el modelo económico y rechaza los aumentos de precios. Ni el Gobierno ni los trabajadores remarcamos precios. Los que remarcan son los empresarios", dijo. Fue un paso más allá y lanzó: "Acá hubo un intento de desestabilizar al Gobierno, un intento de los formadores de precios de desestabilizar al Gobierno. Lo dice Caló".
En términos idénticos se había expresado anteayer la Presidenta durante un acto en la Casa Rosada, cuando acusó a los mercados, a los bancos y a algunos medios de comunicación de "querer volar el Gobierno por los aires".
Caló retransmitió ayer a la treintena de secretarios que integran el consejo directivo de la CGT los pedidos que el martes había escuchado de boca de Cristina Kirchner en Olivos: que las paritarias se lleven adelante con "prudencia", que los acuerdos salariales sean anuales y que cada gremio negocie "por su lado" la posibilidad de reabrir la discusión de futuros aumentos si las variables económicas "se modifican", básicamente, si la inflación se dispara y diluye las subas acordadas en primera instancia.
NEGOCIACIÓN DOCENTE
Más allá del informe de Caló, buena parte del encuentro de ayer se consumió en el debate sobre la compleja negociación salarial que llevan adelante los gremios docentes, cuando faltan dos semanas para el inicio de clases. Los cuatro gremios que integran la CGT oficialista (UDA, AMET, CEA y Sadop) exigen llevar el salario inicial de 3416 a 5500 pesos y acordar la reapertura de la paritaria a mitad de año. Esas exigencias chocan de frente con la pretensión de la Casa Rosada de que las paritarias sean anuales, pese a la "vía libre" para renegociar si los precios aumentan de manera generalizada e impactan en el poder adquisitivo del salario.
El encargado de hacer el informe sobre la paritaria docente fue Sergio Romero, secretario general de la Unión de Docentes Argentinos (UDA). La negociación entre el Gobierno y los sindicatos que integran el Frente Nacional Docente, que además de los cuatro gremios de la CGT integra la Ctera, alineada con la CTA de Hugo Yasky, está estancada desde el viernes pasado, cuando el Gobierno rechazó la paritaria semestral y ofreció un 23 por ciento de aumento, muy por debajo del 61% de suba del salario inicial que exigen los maestros.
Los discursos que siguieron al panorama que trazó Romero fueron de "pleno apoyo" al reclamo docente, según pudo recoger LA NACION entre varios de los asistentes. No hubo una bajada de línea directa para que los maestros desistan del pedido de reapertura de la paritaria a mitad de año, pero tampoco hubo un respaldo explícito al esquema que exigen los docentes de negociar cada seis meses ni a la suba del 61% en el sueldo inicial. "La CGT acompaña la equiparación del salario inicial con el salario mínimo y la posibilidad de hacer un ajuste más adelante si fuera necesario", resumió Héctor Daer (Sanidad) a la salida de la reunión. El salario mínimo es hoy de 3600 pesos y el próximo ajuste está previsto recién para agosto.
También se habló de la situación de las obras sociales, uno de los ejes de la reunión del martes en Olivos. Caló ratificó que los encuentros con la superintendenta de Servicios de Salud, Liliana Korenfeld, para "empezar a resolver los temas" comenzarán la semana próxima. Más allá de la deuda de $ 20.000 millones que le reclaman al Estado, los gremios esperan la actualización del valor de las prestaciones (sobre todo las de alta complejidad) y de la cuota que cobran a los monotributistas. El malestar por el atraso en esos rubros va en aumento. Tanto que en la CGT hay quienes están estudiando endurecer los reclamos en ese ámbito crucial para sus cajas.
Se acordó además que la necesidad de actualizar los topes del impuesto a las Ganancias se planteará "cuanto antes" al Gobierno, para evitar que las mejoras salariales que se logren vía paritarias sean absorbidas por el impuesto..

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