Récord: por impuestos, un auto se encarece 120% desde que llega al país
Por:
Horacio Alonso
Miércoles 26 de
Agosto 2020

Un vehículo que arriba al puerto con un costo de $1.100.000 llega al público a $2.400.000.
La pregunta es recurrente: ¿por qué los autos son caros en la Argentina? El lunes, Ámbito adelantó la nueva escala de Impuestos Internos que entrará en vigencia desde septiembre. Según este esquema tributario, los vehículos de más de $2.041.000 de precio al público deberán pagar una alícuota de 20% de este gravamen que, en sus inicios, se denominaba impuesto “al lujo”. Con el tiempo fue creciendo su impacto y, en la actualidad, castiga a vehículos de gama media, muy lejos de ser un bien suntuoso. También hay una segunda escala que aplica un sobrecargo del 35% a los 0 km de más de $3.769.745.
Esta modificación fiscal sirve para analizar el impacto de la presión impositiva en el sector automotor. Ya es sabido, según un estudio realizado por la asociación que agrupa a los fabricantes nacionales (ADEFA), que aproximadamente el 54% del valor de un 0 km son impuestos. Este es un cálculo teórico ya que las variables son muchas. La forma de imputación, los segmentos en los que se mide y otros factores hacen que cada modelo sea diferente. Pero los Impuestos Internos se aplican sobre este nivel impositivo de base, lo que agrava el problema de un tributo que castiga principalmente a vehículos importados que hace que sean mucho más caros que en la mayoría de los países.
Tomando un ejemplo de un modelo afectado con la primera escala, el incremento del precio desde su valor al arribar al puerto hasta que llega a la concesionaría es de alrededor de 120%.
Según establecerá la AFIP, desde la semana próxima, la base imponible será a partir de $1.451.300 de valor mayorista. Es decir, un auto que cueste un peso más, comenzará a tributar Internos. En este caso, se debe partir de un 0 km que su valor de compra en el exterior más flete ronde $1.100.000. Normalmente son modelos de extrazona que pagan un arancel de importación de 35% más una Tasa de Estadística de 3%. De esa forma, su valor pasaría a quebrar la barrera en la que comienza a tributar el impuesto “al lujo”. En un vehículo de producción nacional, la relación es prácticamente igual ya que ese 54% estimado de presión impositiva incluye el IVA. Si se lo descuenta, la carga fiscal por tributos a la producción equivale al nivel del arancel de importación. A esto hay que sumarle el margen que aplica el importador. En teoría, es del 14% aunque ese porcentaje varía, según la política comercial de cada empresa. En épocas de bajas ventas se resigna ingresos. Hay que aclarar que ese margen no es rentabilidad ya que sobre su monto hay que descontar todos los gastos fijos de las automotrices. Tomando el nivel estándar, el precio aumenta a unos $1.687.000 aproximadamente. Recién en esa etapa se imputa el IVA del 21%, lo que eleva la cifra a $2.041.947. Como en este ejemplo teórico, con un valor mayorista de $1.451.301, este modelo queda alcanzado por Internos, hay que recargarlo con la alícuota de la primera escala de ese tributo. De esta manera, su valor sería de $2.404.772. Claro que es necesario puntualizar que, por cuestiones técnicas, este es un monto orientativo ya que el sistema de cálculo es engorroso y permite distintas formas de aplicación. Por ejemplo, ningún importador va a dejar por un peso (o una cantidad manejable) que un vehículo caiga en este gravamen. En esos casos se sacrifica márgenes para que ese modelo quede fuera de Internos. En el mercado, esto se denomina “topear” un auto, es decir fijarle un valor justo por debajo del monto a partir del cual se paga el impuesto.
El ejemplo en cuestión busca, de manera aproximada, mostrar el encarecimiento que tienen los autos en todo el proceso de nacionalización y comercialización.
Esta modificación fiscal sirve para analizar el impacto de la presión impositiva en el sector automotor. Ya es sabido, según un estudio realizado por la asociación que agrupa a los fabricantes nacionales (ADEFA), que aproximadamente el 54% del valor de un 0 km son impuestos. Este es un cálculo teórico ya que las variables son muchas. La forma de imputación, los segmentos en los que se mide y otros factores hacen que cada modelo sea diferente. Pero los Impuestos Internos se aplican sobre este nivel impositivo de base, lo que agrava el problema de un tributo que castiga principalmente a vehículos importados que hace que sean mucho más caros que en la mayoría de los países.
Tomando un ejemplo de un modelo afectado con la primera escala, el incremento del precio desde su valor al arribar al puerto hasta que llega a la concesionaría es de alrededor de 120%.
Según establecerá la AFIP, desde la semana próxima, la base imponible será a partir de $1.451.300 de valor mayorista. Es decir, un auto que cueste un peso más, comenzará a tributar Internos. En este caso, se debe partir de un 0 km que su valor de compra en el exterior más flete ronde $1.100.000. Normalmente son modelos de extrazona que pagan un arancel de importación de 35% más una Tasa de Estadística de 3%. De esa forma, su valor pasaría a quebrar la barrera en la que comienza a tributar el impuesto “al lujo”. En un vehículo de producción nacional, la relación es prácticamente igual ya que ese 54% estimado de presión impositiva incluye el IVA. Si se lo descuenta, la carga fiscal por tributos a la producción equivale al nivel del arancel de importación. A esto hay que sumarle el margen que aplica el importador. En teoría, es del 14% aunque ese porcentaje varía, según la política comercial de cada empresa. En épocas de bajas ventas se resigna ingresos. Hay que aclarar que ese margen no es rentabilidad ya que sobre su monto hay que descontar todos los gastos fijos de las automotrices. Tomando el nivel estándar, el precio aumenta a unos $1.687.000 aproximadamente. Recién en esa etapa se imputa el IVA del 21%, lo que eleva la cifra a $2.041.947. Como en este ejemplo teórico, con un valor mayorista de $1.451.301, este modelo queda alcanzado por Internos, hay que recargarlo con la alícuota de la primera escala de ese tributo. De esta manera, su valor sería de $2.404.772. Claro que es necesario puntualizar que, por cuestiones técnicas, este es un monto orientativo ya que el sistema de cálculo es engorroso y permite distintas formas de aplicación. Por ejemplo, ningún importador va a dejar por un peso (o una cantidad manejable) que un vehículo caiga en este gravamen. En esos casos se sacrifica márgenes para que ese modelo quede fuera de Internos. En el mercado, esto se denomina “topear” un auto, es decir fijarle un valor justo por debajo del monto a partir del cual se paga el impuesto.
El ejemplo en cuestión busca, de manera aproximada, mostrar el encarecimiento que tienen los autos en todo el proceso de nacionalización y comercialización.
Con información de
Ámbito
¿Cómo llegó la foto al "orbe"?
El círculo de confianza y la imperiosa necesidad de sensibilizar la imagen de un Gobernador calificado de "insensible" por los docentes.
El principio de confianza en la doctrina
El principio de confianza es una doctrina jurídica, clave en la imputación objetiva del derecho penal, que permite a una persona asumir que los demás actuarán conforme a las normas de cuidado y diligencia exigibles, eximiéndola de responsabilidad si ocurre un daño debido a la negligencia de un tercero. Se aplica en actividades compartidas y no funciona si hay indicios de conducta irregular.
El precio del petróleo se hunde tras el anuncio de alto al fuego entre EE.UU. e Irán
Tras el anuncio de Trump sobre un acuerdo de alto al fuego con Irán, los futuros de petróleo y gas natural caen en los principales mercados del mundo.

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com
Conducen: Maxi Romero y Carlos Renna
LO MÁS VISTO
Poletti, bajo presión: internas, críticas y desgaste
El intendente de Santa Fe atraviesa meses particularmente espinosos en la gestión y la arena política.
El círculo de confianza y la imperiosa necesidad de sensibilizar la imagen de un Gobernador calificado de "insensible" por los docentes.
"Esencial es garantizar salarios dignos y condiciones adecuadas para el proceso educativo, y no restringir derechos colectivos que justamente buscan resguardar esas condiciones", sostuvo Sergio Romero, titular de UDA.
Aunque el esquema impositivo parecía beneficiar a las operaciones de compraventa hay confusión sobre sus aplicaciones




