El superávit comercial sería de más de US$ 18.000 millones
Miércoles 26 de
Agosto 2020

La balanza comercial consolida dos años con resultado positivo para Argentina. Según informó ayer el Indec, durante julio las exportaciones argentinas totalizaron US$ 4.903 millones (-16,3%), mientras que las importaciones fueron por US$ 3.427 millones (-30,1%).
Así, el intercambio comercial del mes pasado totalizó US$ 8.330 millones, lo que implicó una contracción de 22,6% en comparación con el desempeño del mismo mes del año pasado.
De esta manera, julio cerró con un superávit comercial de US$ 1.476 millones, lo que implicó un incremento de 55% respecto al mismo mes de 2019. Sin embargo, al igual que durante todo el primer semestre de este año, la mejora de julio obedeció al desplome de las importaciones, que cayeron 30,1% en la comparación interanual, mientras que las exportaciones presentaron una caída de 16,3% en relación a julio del año pasado.
“Por lo tanto, y como venimos repitiendo en los últimos meses, aunque la dinámica es favorable, en realidad es el síntoma de algo negativo: que la crisis es mayor en nuestro país que en el resto del mundo”, apuntaron desde Ecolatina en un informe que fue difundido ayer, en el que afirman que en este caso “el superávit no es una buena noticia”.
De acuerdo con los datos oficiales, la caída de las exportaciones de julio se presentó en todos los rubros: los productos primarios cayeron 10% interanual, interrumpiendo así su dinámica positiva de la primera mitad del año; las manufacturas de origen agropecuario disminuyeron 9% interanual; y las manufacturas de origen industrial tuvieron una contracción de 32% interanual. En todos los casos, el retroceso obedeció a una mayor baja de las cantidades en relación con los precios.
Las disminuciones generalizadas se presentaron también en las compras externas, en las cuales todos los rubros mostraron caídas de dos dígitos. De esta manera, las importaciones acumularon dos años consecutivos registrando descensos en la comparación interanual.
Entre enero y julio de este año, el superávit comercial acumuló casi US$ 9.600 millones, lo que implicó una suba de más de 20% respecto al acumulado de los primeros siete meses de 2019, sostenido principalmente por la caída de las importaciones, que durante este período acumularon una baja de 24,4% en la comparación interanual.
En tanto, las exportaciones acumularon en este lapso una contracción de 11,9% interanual. “En consecuencia, aunque arrastramos el mayor resultado positivo desde 2009, también tenemos el menor flujo desde 2007. Por lo tanto, la alegría no sólo no es completa: arroja más señales de preocupación que de ‘festejo’”, señaló Ecolatina, al tiempo que destacó que la caída de la importaciones se atenuaría en los próximos meses como consecuencia de la reactivación económica, mientras que las exportaciones también reducirían su caída, impulsadas por la recuperación brasileña y la leve apreciación de su moneda. Así, el saldo comercial seguiría en terreno positivo, pero su tasa de crecimiento sería menor.
Teniendo en cuenta la suma de los valores importados y exportados, durante julio, por cuarto mes consecutivo, China fue el principal socio comercial de Argentina, a pesar de presentar una caída de 14,3% en las ventas externas y de 20,4% en las compras. El segundo puesto lo ocupó nuevamente Brasil, donde las exportaciones y las importaciones continuaron mostrando caídas muy fuertes, aunque desacelerándose respecto a junio: 34,9% y 25,4% respectivamente.
Proyección para 2020
LCG afirmó que la evolución del comercio exterior es peor a la esperada inicialmente, considerando la reactivación que tuvo la actividad a partir de mayo. “Esperamos que las exportaciones sostengan el mal desempeño, en línea con la caída del comercio global. Por el lado de las importaciones, también esperamos que continúen evidenciando caídas interanuales, aunque desacelerando respecto a los altos registros de la primera mitad del año”, detalló.
En ese sentido, la consultora afirmó que el mal dato del mes pasado podría indicar una recuperación de la actividad menos promisoria de lo esperado inicialmente con la flexibilización de la cuarentena en la región del AMBA (ciudad de Buenos Aires y conurbano). Además, agregó que la caída sostenida en las importaciones de bienes de capital y de piezas y accesorios para bienes de capital tiene su correlato en la caída de la inversión que espera para este año (alrededor de 30% interanual), llevando el ratio inversión-PBI al 14%, lo que sería un mínimo histórico.
En tanto, Abeceb prevé para este año una caída de 11,1% en las exportaciones, que se ubicarían en US$ 57.900 millones, y un descenso de 20,8% en las importaciones, que serían de US$ 38.900 millones. De esta forma, 2020 cerraría con un superávit comercial en niveles récord, en torno a los US$ 19.000 millones (equivalente al 5,2% del PIB), mientras que el intercambio comercial se reduciría 15%, totalizando cerca de US$ 96.800 millones.
En base al desempeño de julio, desde Ecolatina proyectan que el superávit comercial de 2020 cerraría en la zona de los US$ 18.000 millones, lo que implicaría un avance cercano al 10% interanual respecto al saldo de US$ 16.000 millones que se registró en 2019. “No obstante, esta mejora provendría íntegramente del desplome importador, cercano al 20% interanual, ya que las exportaciones caerían cerca de la mitad. Como resultado, el flujo comercial perforaría los US$ 100.000 millones en 2020, alcanzando un piso desde 2009”, estimó.
De esta manera, julio cerró con un superávit comercial de US$ 1.476 millones, lo que implicó un incremento de 55% respecto al mismo mes de 2019. Sin embargo, al igual que durante todo el primer semestre de este año, la mejora de julio obedeció al desplome de las importaciones, que cayeron 30,1% en la comparación interanual, mientras que las exportaciones presentaron una caída de 16,3% en relación a julio del año pasado.
“Por lo tanto, y como venimos repitiendo en los últimos meses, aunque la dinámica es favorable, en realidad es el síntoma de algo negativo: que la crisis es mayor en nuestro país que en el resto del mundo”, apuntaron desde Ecolatina en un informe que fue difundido ayer, en el que afirman que en este caso “el superávit no es una buena noticia”.
De acuerdo con los datos oficiales, la caída de las exportaciones de julio se presentó en todos los rubros: los productos primarios cayeron 10% interanual, interrumpiendo así su dinámica positiva de la primera mitad del año; las manufacturas de origen agropecuario disminuyeron 9% interanual; y las manufacturas de origen industrial tuvieron una contracción de 32% interanual. En todos los casos, el retroceso obedeció a una mayor baja de las cantidades en relación con los precios.
Las disminuciones generalizadas se presentaron también en las compras externas, en las cuales todos los rubros mostraron caídas de dos dígitos. De esta manera, las importaciones acumularon dos años consecutivos registrando descensos en la comparación interanual.
Entre enero y julio de este año, el superávit comercial acumuló casi US$ 9.600 millones, lo que implicó una suba de más de 20% respecto al acumulado de los primeros siete meses de 2019, sostenido principalmente por la caída de las importaciones, que durante este período acumularon una baja de 24,4% en la comparación interanual.
En tanto, las exportaciones acumularon en este lapso una contracción de 11,9% interanual. “En consecuencia, aunque arrastramos el mayor resultado positivo desde 2009, también tenemos el menor flujo desde 2007. Por lo tanto, la alegría no sólo no es completa: arroja más señales de preocupación que de ‘festejo’”, señaló Ecolatina, al tiempo que destacó que la caída de la importaciones se atenuaría en los próximos meses como consecuencia de la reactivación económica, mientras que las exportaciones también reducirían su caída, impulsadas por la recuperación brasileña y la leve apreciación de su moneda. Así, el saldo comercial seguiría en terreno positivo, pero su tasa de crecimiento sería menor.
Teniendo en cuenta la suma de los valores importados y exportados, durante julio, por cuarto mes consecutivo, China fue el principal socio comercial de Argentina, a pesar de presentar una caída de 14,3% en las ventas externas y de 20,4% en las compras. El segundo puesto lo ocupó nuevamente Brasil, donde las exportaciones y las importaciones continuaron mostrando caídas muy fuertes, aunque desacelerándose respecto a junio: 34,9% y 25,4% respectivamente.
Proyección para 2020
LCG afirmó que la evolución del comercio exterior es peor a la esperada inicialmente, considerando la reactivación que tuvo la actividad a partir de mayo. “Esperamos que las exportaciones sostengan el mal desempeño, en línea con la caída del comercio global. Por el lado de las importaciones, también esperamos que continúen evidenciando caídas interanuales, aunque desacelerando respecto a los altos registros de la primera mitad del año”, detalló.
En ese sentido, la consultora afirmó que el mal dato del mes pasado podría indicar una recuperación de la actividad menos promisoria de lo esperado inicialmente con la flexibilización de la cuarentena en la región del AMBA (ciudad de Buenos Aires y conurbano). Además, agregó que la caída sostenida en las importaciones de bienes de capital y de piezas y accesorios para bienes de capital tiene su correlato en la caída de la inversión que espera para este año (alrededor de 30% interanual), llevando el ratio inversión-PBI al 14%, lo que sería un mínimo histórico.
En tanto, Abeceb prevé para este año una caída de 11,1% en las exportaciones, que se ubicarían en US$ 57.900 millones, y un descenso de 20,8% en las importaciones, que serían de US$ 38.900 millones. De esta forma, 2020 cerraría con un superávit comercial en niveles récord, en torno a los US$ 19.000 millones (equivalente al 5,2% del PIB), mientras que el intercambio comercial se reduciría 15%, totalizando cerca de US$ 96.800 millones.
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Con información de
El Economista
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