Según Miguel Pesce, para tener dólares para crecer las exportaciones tendrían que dar un salto del 50%
Miércoles 26 de
Agosto 2020
Para este año se prevé que cerrarían en torno a US$ 60.000 millones. La reducción de las retenciones y la brecha cambiaria son claves.
Ayer en su exposición en el Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, advirtió que "si Argentina no vuelve a exportar US$ 90.000 millones, va a ser un corset para el crecimiento".
La sentencia de Pesce sonó a exceso de optimismo en un país que arrastra un "sesgo antiexportador", según la definición de varios analistas. El récord de exportaciones argentinas es de 2011, cuando alcanzaron los US$ 82.981 millones. Y las chances de superar esas marca en el mediano plazo son más que exiguas.
En 2011 todavía había un auge para los precios de la soja, China crecía a tasas superiores al 8% anual y traccionaba la demanda de los commodities y Brasil, nuestro principal socio comercial, atravesaba un ciclo de esplendor.
Desde 2012, las exportaciones empezaron a caer. El segundo gobierno de Cristina Kirchner arrancó con cepo cambiario y una economía cada vez más cerrada que dejó el comercio exterior en un segundo plano. Recién en 2017 las exportaciones volvieron a crecer desde un piso de US$ 57.000 millones que habían tocado en 2016. Hubo tres años de expansión moderada que llevaron a que se alcanzaran los US$ 65.115 millones en 2019.
Coronavirus mediante, la revitalización de las ventas argentinas al exterior se cortó. En lo que va del año caen 11,9%. Y las previsiones de los analistas privados las ubican en torno a los US$ 60.000 millones para 2020.
De este modo, para llegar al nivel que Pesce marca como necesario para zafar del corset del crecimiento, el salto debería ser del 50%. ¿Hay chances de que esto ocurra en el mediano plazo? La demanda mundial, la oferta exportadora y la competitividad estructural argentina son algunas de las claves.
Exportaciones argentinas en el total mundial
Para la consultora Wise "las exportaciones no van a incrementarse porque el mundo se va a transformar en más proteccionista durante los próximos dos años. Las proyectadas para este año son -16% inferiores a las de 2019 y están -34% por debajo a las de 2011". En cambio remarcan que "sí va a ayudar cualquier mejora en los términos de intercambio por menor presión fiscal, aunque el combo completo sería con un dólar en torno a $ 90".
Desde el sector privado apuntan que la política cambiaria es un desincentivo a la hora de exportar. "Las retenciones y la brecha cambiaria se vuelven un sesgo antiexportador", indicó Federico Furiase, director de Eco Go.
Un informe consultora FMyA permite ver el impacto de la brecha -que toca el 80% entre la cotización entre el dólar mayorista y el dólar blue- y el impuesto a la exportación sobre el principal producto que Argentina vende al mundo. Según FMyA, los productores de soja están recibiendo un 60% menos de lo que percibirían si no hubiera retenciones y el dólar fuese libre.
El sesgo antiexportador de Argentina será difícil de revertir. En los últimos 20 años, la participación de nuestro país en el comercio mundial bajó del 0,4% al 0,34%. En ese período, la de Brasil subió del 0,8% a 1,25% y la de Chile saltó de 0,28% a 0,4%.
Desde la consultora LCG plantean que este año, "la evolución del comercio exterior es peor a la esperada inicialmente, considerando la reactivación que tuvo la actividad a partir de mayo. Esperamos que las exportaciones sostengan el mal desempeño, en línea con la caída del comercio global".
Para ACM en 2020 las exportaciones caerán 8%. Entre las razones citan al aumento de las retenciones, el escaso dinamismo y la desaceleración "sustantiva" del crecimiento mundial. En este escenario estiman un superávit comercial en torno a los US$ 17.000 millones (alrededor de 4% del PBI).
La sentencia de Pesce sonó a exceso de optimismo en un país que arrastra un "sesgo antiexportador", según la definición de varios analistas. El récord de exportaciones argentinas es de 2011, cuando alcanzaron los US$ 82.981 millones. Y las chances de superar esas marca en el mediano plazo son más que exiguas.
En 2011 todavía había un auge para los precios de la soja, China crecía a tasas superiores al 8% anual y traccionaba la demanda de los commodities y Brasil, nuestro principal socio comercial, atravesaba un ciclo de esplendor.
Desde 2012, las exportaciones empezaron a caer. El segundo gobierno de Cristina Kirchner arrancó con cepo cambiario y una economía cada vez más cerrada que dejó el comercio exterior en un segundo plano. Recién en 2017 las exportaciones volvieron a crecer desde un piso de US$ 57.000 millones que habían tocado en 2016. Hubo tres años de expansión moderada que llevaron a que se alcanzaran los US$ 65.115 millones en 2019.
Coronavirus mediante, la revitalización de las ventas argentinas al exterior se cortó. En lo que va del año caen 11,9%. Y las previsiones de los analistas privados las ubican en torno a los US$ 60.000 millones para 2020.
De este modo, para llegar al nivel que Pesce marca como necesario para zafar del corset del crecimiento, el salto debería ser del 50%. ¿Hay chances de que esto ocurra en el mediano plazo? La demanda mundial, la oferta exportadora y la competitividad estructural argentina son algunas de las claves.
Exportaciones argentinas en el total mundial
Para la consultora Wise "las exportaciones no van a incrementarse porque el mundo se va a transformar en más proteccionista durante los próximos dos años. Las proyectadas para este año son -16% inferiores a las de 2019 y están -34% por debajo a las de 2011". En cambio remarcan que "sí va a ayudar cualquier mejora en los términos de intercambio por menor presión fiscal, aunque el combo completo sería con un dólar en torno a $ 90".
Desde el sector privado apuntan que la política cambiaria es un desincentivo a la hora de exportar. "Las retenciones y la brecha cambiaria se vuelven un sesgo antiexportador", indicó Federico Furiase, director de Eco Go.
Un informe consultora FMyA permite ver el impacto de la brecha -que toca el 80% entre la cotización entre el dólar mayorista y el dólar blue- y el impuesto a la exportación sobre el principal producto que Argentina vende al mundo. Según FMyA, los productores de soja están recibiendo un 60% menos de lo que percibirían si no hubiera retenciones y el dólar fuese libre.
El sesgo antiexportador de Argentina será difícil de revertir. En los últimos 20 años, la participación de nuestro país en el comercio mundial bajó del 0,4% al 0,34%. En ese período, la de Brasil subió del 0,8% a 1,25% y la de Chile saltó de 0,28% a 0,4%.
Desde la consultora LCG plantean que este año, "la evolución del comercio exterior es peor a la esperada inicialmente, considerando la reactivación que tuvo la actividad a partir de mayo. Esperamos que las exportaciones sostengan el mal desempeño, en línea con la caída del comercio global".
Para ACM en 2020 las exportaciones caerán 8%. Entre las razones citan al aumento de las retenciones, el escaso dinamismo y la desaceleración "sustantiva" del crecimiento mundial. En este escenario estiman un superávit comercial en torno a los US$ 17.000 millones (alrededor de 4% del PBI).
Con información de
Clarín

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