Crece la deuda de las familias argentinas: acumulan retrasos en el pago de créditos al consumo, servicios e impuestos
Por:
Martín Dinatale
Sábado 29 de
Agosto 2020

Los apremios financieros aumentan con la extensión del aislamiento social preventivo y agudización de la recesión. El 41% de los afectados dice no saber si va a poder hacer frente a sus obligaciones en corto plazo
En medio del parate económico que generan las medidas preventivas del contagio del COVID-19, las facturas impagas y el financiamiento bancario o extra bancario de las familias se transforma de a poco en un problema al que prestarle atención. La caída del ingreso resultado de la pérdida de 950.000 puestos de trabajo que estima la UCA y la reducción de la actividad en general, hace que muchos argentinos recurran ahorros, préstamos, atrasos en los pagos de servicios y otros recursos para mantener su día a día. Y las condiciones financieras, a pesar de las bajas tasas de interés, complican aún más la situación.
El endeudamiento de las familias crece en tiempos de pandemia. Según datos de la consultora CERX en julio 12 millones de hogares contabilizaban alguna deuda, el 87% del total, un salto 107 mil respecto al mes previo.
Los números de la consultora estiman que en promedio esas familias acumulaban $70.200 de deuda no bancaria y $155.800 de deuda bancaria, en cálculos que cruzan el financiamiento obtenido en el mercado y relevado por el Banco Central con pagos atrasados en distintos tipos de servicios y hasta préstamos familiares relevados a través de una encuesta sobre 6.810 hogares.
Lo primero que resignan las familias es el retraso en el pago de impuestos, que es donde vimos más crecimiento de deuda, seguido de servicios. En cuanto deuda con familiares y amigos, vemos más crecimiento en la cantidad de familias que recurren a esto que en los montos
Más allá de no diferenciar financiamiento habitual de endeudamiento potencialmente problemático, la cifra toma más relevancia si se tiene en cuenta que en ambos tipos de deudas el crecimiento fue elevado ya que el 64,6% de los hogares no pudieron cubrir sus ingresos en julio y el 41% de los encuestados dijo no saber si va a poder hacer frente a sus compromisos.
“Lo primero que resignan las familias es el retraso en el pago de impuestos, que es donde vimos más crecimiento de deuda, seguido de servicios. En cuanto deuda con familiares y amigos, vemos más crecimiento en la cantidad de familias que recurren a esto que en los montos”, dijo Victoria Giarrizo de CERX.
El crecimiento de la deuda de las familias, entre quienes tienen acceso a servicios bancarios, atrajo la atención esta semana del Banco Central. Después de haber dispuesto que los bancos deben refinanciar en forma automática a los tenedores de tarjetas que no cubrieran el 100% de sus saldos en abril -a un año, con 3 meses de gracia y 9 cuotas fijas a tasa del 43% y costo financiero de hasta el 60%-, se encontró con que en agosto muchos clientes bancarios que habían perdido ingreso al principio de la cuarentena seguían en una situación parecida, mes en que se cumplieron los 3 meses de gracia y había que volver a pagar.
Este jueves la entidad conducida por Miguel Pesce reeditó esa iniciativa, ahora con tasa del 40% y costo financiero total de unos 10 puntos porcentuales más, en base a las quejas de los usuarios y la información de los bancos.
“Los bancos notaron que muchos clientes pedían refinanciar de nuevo, porque se encontraban con la primera cuota de las 9, que no era chica, más los consumos del mes y no podían afrontarlos. Entonces recurrieron a los planes que se ofrecen en los resúmenes”, dijo Guillermo Barbero de First Capital Advisors.
En julio, con más de 3 meses de cuarentena encima, la toma de crédito en los bancos por parte de personas mostró diferencias de acuerdo a tipo de línea. Según datos de First en base al Banco Central entre marzo y el séptimo mes del año el monto prestado en créditos personales cayó de cerca de $410.000 millones a casi $400.000 millones. En cambio, el stock de crédito con tarjeta pasó de unos $563.000 millones a cerca de $682.000 millones en ese período.
La gente no se endeuda, pero más todavía porque los bancos frenaron la originación de préstamos personales. A un empleado de un restaurante no le van a dar hoy un préstamo personal. Tampoco al de un local de ropa. Entonces esa persona, si tenía cupo en la tarjeta, tuvo que recurrir a eso (Barbero)
En parte, el stock financiado creció por la refinanciación de abril impulsada desde el Gobierno. Más saldos que habitualmente se cancelan se postergaron para adelante. Pero además, tuvo que ver con precauciones de los bancos.
“Esto es porque la gente no se endeuda, pero más todavía porque los bancos frenaron la originación de préstamos personales. A un empleado de un restaurante no le van a dar hoy un préstamo personal. Tampoco al de un local de ropa. Entonces esa persona, si tenía cupo en la tarjeta, tuvo que recurrir a eso”, dijo Barbero.
Con todo, la mayor parte de la problemática se está dando en el sector financiero no regulado. Allí, la gimnasia para manejar crisis está muy aceitada y, aunque la cobranza sufre, rápidamente las empresas refinancian y extienden plazo. El problema es que de no haber un repunte económico y una mejora en el ingreso, eso puede ser difícil de manejar más adelante.
En donde vemos un 2002 es en el retail. El negocio de las cadenas de electrodomésticos y de ropa no era sólo la venta de los productos sino el negocio financiero de prestar para esas compras. Y la gente que ya tiene el producto en la mano dijo que me esperen. En nuestra cartera, lo que es retail cayó un 40% la cobranza (Combal)
“Estamos lejos de situaciones como las de crisis anteriores, porque los saldos son menores en términos relativos. Hay un segmento de gente que la está pasando muy mal y en ella se concentra la deuda. En promedio es un problema que no es muy grande, pero la gente que está complicada tiene un problema importante”, concluyó Barbero.
En la industria de las cobranzas, mientras tanto, hablan de una situación diferente en base a los gastos. Las familias cortaron abruptamente consumo, por falta de ingreso pero también por precaución, y precisamente en el segmento de consumo es donde están acumulando deuda.
“Lo que es servicios mejoró mucho respecto de la mora que hubo en los primeros días de la cuarentena. Obras sociales y prepagas se mantienen, también muy bien, deducimos que la gente está priorizando la salud en medio de la pandemia”, señaló Guillermo Combal, presidente de Recuperos y Mandatos, una empresa de cobranzas.
“En donde vemos un 2002 es en el retail. El negocio de las cadenas de electrodomésticos y de ropa no era sólo la venta de los productos sino el negocio financiero de prestar para esas compras. Y la gente que ya tiene el producto en la mano dijo que me esperen. En nuestra cartera, lo que es retail cayó un 40% la cobranza”, comentó.
El endeudamiento de las familias crece en tiempos de pandemia. Según datos de la consultora CERX en julio 12 millones de hogares contabilizaban alguna deuda, el 87% del total, un salto 107 mil respecto al mes previo.
Los números de la consultora estiman que en promedio esas familias acumulaban $70.200 de deuda no bancaria y $155.800 de deuda bancaria, en cálculos que cruzan el financiamiento obtenido en el mercado y relevado por el Banco Central con pagos atrasados en distintos tipos de servicios y hasta préstamos familiares relevados a través de una encuesta sobre 6.810 hogares.
Lo primero que resignan las familias es el retraso en el pago de impuestos, que es donde vimos más crecimiento de deuda, seguido de servicios. En cuanto deuda con familiares y amigos, vemos más crecimiento en la cantidad de familias que recurren a esto que en los montos
Más allá de no diferenciar financiamiento habitual de endeudamiento potencialmente problemático, la cifra toma más relevancia si se tiene en cuenta que en ambos tipos de deudas el crecimiento fue elevado ya que el 64,6% de los hogares no pudieron cubrir sus ingresos en julio y el 41% de los encuestados dijo no saber si va a poder hacer frente a sus compromisos.
“Lo primero que resignan las familias es el retraso en el pago de impuestos, que es donde vimos más crecimiento de deuda, seguido de servicios. En cuanto deuda con familiares y amigos, vemos más crecimiento en la cantidad de familias que recurren a esto que en los montos”, dijo Victoria Giarrizo de CERX.
El crecimiento de la deuda de las familias, entre quienes tienen acceso a servicios bancarios, atrajo la atención esta semana del Banco Central. Después de haber dispuesto que los bancos deben refinanciar en forma automática a los tenedores de tarjetas que no cubrieran el 100% de sus saldos en abril -a un año, con 3 meses de gracia y 9 cuotas fijas a tasa del 43% y costo financiero de hasta el 60%-, se encontró con que en agosto muchos clientes bancarios que habían perdido ingreso al principio de la cuarentena seguían en una situación parecida, mes en que se cumplieron los 3 meses de gracia y había que volver a pagar.
Este jueves la entidad conducida por Miguel Pesce reeditó esa iniciativa, ahora con tasa del 40% y costo financiero total de unos 10 puntos porcentuales más, en base a las quejas de los usuarios y la información de los bancos.
“Los bancos notaron que muchos clientes pedían refinanciar de nuevo, porque se encontraban con la primera cuota de las 9, que no era chica, más los consumos del mes y no podían afrontarlos. Entonces recurrieron a los planes que se ofrecen en los resúmenes”, dijo Guillermo Barbero de First Capital Advisors.
En julio, con más de 3 meses de cuarentena encima, la toma de crédito en los bancos por parte de personas mostró diferencias de acuerdo a tipo de línea. Según datos de First en base al Banco Central entre marzo y el séptimo mes del año el monto prestado en créditos personales cayó de cerca de $410.000 millones a casi $400.000 millones. En cambio, el stock de crédito con tarjeta pasó de unos $563.000 millones a cerca de $682.000 millones en ese período.
La gente no se endeuda, pero más todavía porque los bancos frenaron la originación de préstamos personales. A un empleado de un restaurante no le van a dar hoy un préstamo personal. Tampoco al de un local de ropa. Entonces esa persona, si tenía cupo en la tarjeta, tuvo que recurrir a eso (Barbero)
En parte, el stock financiado creció por la refinanciación de abril impulsada desde el Gobierno. Más saldos que habitualmente se cancelan se postergaron para adelante. Pero además, tuvo que ver con precauciones de los bancos.
“Esto es porque la gente no se endeuda, pero más todavía porque los bancos frenaron la originación de préstamos personales. A un empleado de un restaurante no le van a dar hoy un préstamo personal. Tampoco al de un local de ropa. Entonces esa persona, si tenía cupo en la tarjeta, tuvo que recurrir a eso”, dijo Barbero.
Con todo, la mayor parte de la problemática se está dando en el sector financiero no regulado. Allí, la gimnasia para manejar crisis está muy aceitada y, aunque la cobranza sufre, rápidamente las empresas refinancian y extienden plazo. El problema es que de no haber un repunte económico y una mejora en el ingreso, eso puede ser difícil de manejar más adelante.
En donde vemos un 2002 es en el retail. El negocio de las cadenas de electrodomésticos y de ropa no era sólo la venta de los productos sino el negocio financiero de prestar para esas compras. Y la gente que ya tiene el producto en la mano dijo que me esperen. En nuestra cartera, lo que es retail cayó un 40% la cobranza (Combal)
“Estamos lejos de situaciones como las de crisis anteriores, porque los saldos son menores en términos relativos. Hay un segmento de gente que la está pasando muy mal y en ella se concentra la deuda. En promedio es un problema que no es muy grande, pero la gente que está complicada tiene un problema importante”, concluyó Barbero.
En la industria de las cobranzas, mientras tanto, hablan de una situación diferente en base a los gastos. Las familias cortaron abruptamente consumo, por falta de ingreso pero también por precaución, y precisamente en el segmento de consumo es donde están acumulando deuda.
“Lo que es servicios mejoró mucho respecto de la mora que hubo en los primeros días de la cuarentena. Obras sociales y prepagas se mantienen, también muy bien, deducimos que la gente está priorizando la salud en medio de la pandemia”, señaló Guillermo Combal, presidente de Recuperos y Mandatos, una empresa de cobranzas.
“En donde vemos un 2002 es en el retail. El negocio de las cadenas de electrodomésticos y de ropa no era sólo la venta de los productos sino el negocio financiero de prestar para esas compras. Y la gente que ya tiene el producto en la mano dijo que me esperen. En nuestra cartera, lo que es retail cayó un 40% la cobranza”, comentó.
Con información de
Infobae

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com
LO MÁS VISTO
El principal problema de incorporar una penalidad sobre discurso de odio en la legislación
En primer lugar, debemos definir que es un discurso.
La imparcialidad del juez es uno de los principios rectores y fundamentales del sistema de justicia. Se define como la ausencia absoluta de prejuicios, intereses, favoritismos o animadversión por parte del juez hacia cualquiera de las partes involucradas en un litigio o hacia el objeto del proceso.
Bancos, consultoras y empresas apuntan a la necesidad de invertir en los cimientos que permitirán desarrollar los proyectos en la formación de hidrocarburos no convencionales.
El presidente provisional Felipe Michlig encabezó una reunión con senadores y autoridades del Ministerio de Educación para coordinar el traslado de estudiantes que participarán del programa durante los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

