Sin paritarias, el salario real cayó fuerte durante la pandemia y anticipan un panorama crítico
Martes 01 de
Septiembre 2020

Durante la pandemia, los salarios cayeron un 4,6% frente a la inflación entre febrero y junio.
Y se estima que el retroceso podría llegar al 10% durante el 2020, luego de la pérdida de un 8,3% del poder de compra en 2019. Pese a que la inflación redujo su ritmo en los primeros meses del año, la caída de la actividad sumada a la postergación de las paritarias, las suspensiones con rebajas nominales y la pérdida de empleo afectaron en forma negativa los ingresos de los trabajadores.
Para el cálculo se toma febrero como punto inicial porque es el mes previo al impacto del coronavirus y de la cuarentena dispuesta en marzo. Así, en ese período, los ingresos aumentaron un 3,75% y los precios, 8,84%, según los datos del INDEC. Ese desfasaje provocó una pérdida del 4,6% del poder adquisitivo en cinco meses, superior a la variación negativa del 3% registrada en igual período del año anterior durante la crisis económica.
En relación a diciembre, los salarios aumentaron 1,1% por encima de la inflación. Esto se debe a que el Gobierno otorgó por decreto una suba a cuenta de las paritarias de $3.000 en enero y $4.000 en febrero a los trabajadores privados, y de $3.000 en febrero y $4.000 en marzo a los de la administración central. Como los precios se desaceleraron en los primeros meses, los ingresos ganaron la carrera en el inicio del año.
Las remuneraciones sufrieron una caída real del 6,3% en el sector privado registrado, el más afectado por reducciones salariales y despidos.
El impacto de la pandemia
Pero la situación cambió con el inicio de la pandemia y el cierre de actividades por la cuarentena. Así, entre febrero y junio, las remuneraciones sufrieron una pérdida del 6,3% respecto de la inflación en el sector privado registrado, en donde un millón de trabajadores se vio afectado por reducciones salariales y despidos. Mientras el deterioro real de los ingresos en el sector privado no registrado fue del 3,3% y en el sector público, del 2,4%.
"No hay un crecimiento real de los salarios por la retracción de la actividad. En un contexto donde no abren los comercios y aumenta el desempleo, los salarios se mantinene estables y, si bien la inflación es menor a la esperada, no logran ganarle", señaló Julia Segoviano, economista de la consultora LCG, quien advirtió que será díficil que se recuperen en el segundo semestre si se acelera la inflación.
Pese a que desde mayo se flexibilizó la cuarentena, los salarios en junio también salieron mal parados en relación al mes previo, con una caída del 1,6% frente a la inflación. Los asalariados privados registrados fueron los más afectados, con una baja mensual del 2%, acelerando el retroceso del mes anterior en 0,3 puntos porcentuales. El rubro privado no registrado cayó 0,7% mensual y desaceleró su caída en 1,3 puntos, mientras el sector público perdió 1,3% respecto de mayo.
Con una inflación prevista del 40%, los pocos acuerdos salariales firmados no superan el 30% de suba anual.
Panorama crítico
Con una inflación prevista del 40% y una caída del PBI del 12,5% en 2020, el panorama para los ingresos es desalentador. Aunque varios sindicatos reabrieron paritarias en los últimos dos meses, los pocos acuerdos salariales firmados no superan el 30% de suba anual. Y en el caso de los más de 2 millones de empleados públicos, incluyendo maestros, perciben prácticamente los mismos salarios desde marzo.
Por ello, si los precios se incrementan en adelante más rápido que los salarios, los especialistas prevén un mayor deterioro del poder adquisitivo en la segunda mitad del año. "El sector público ya está en los mínimos de la serie (2016) y el sector privado registrado va camino a perforar el piso de diciembre de 2019", señaló en su cuenta de Twitter el director del Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma, Luis Campos.
"Para los próximos meses esperamos que con la flexibilización de las medidas de aislamiento que permitió en gran parte de Argentina una reapertura gradual de muchos comercios, se reactive la actividad. Sin embargo, el alto desempleo no permite que los salarios recuperen terreno. La inflación comienza a mostrar signos de aceleración. Esperamos que los salarios se vean afectados por el componente inflacionario", pronosticó un informe de LCG.
Para el cálculo se toma febrero como punto inicial porque es el mes previo al impacto del coronavirus y de la cuarentena dispuesta en marzo. Así, en ese período, los ingresos aumentaron un 3,75% y los precios, 8,84%, según los datos del INDEC. Ese desfasaje provocó una pérdida del 4,6% del poder adquisitivo en cinco meses, superior a la variación negativa del 3% registrada en igual período del año anterior durante la crisis económica.
En relación a diciembre, los salarios aumentaron 1,1% por encima de la inflación. Esto se debe a que el Gobierno otorgó por decreto una suba a cuenta de las paritarias de $3.000 en enero y $4.000 en febrero a los trabajadores privados, y de $3.000 en febrero y $4.000 en marzo a los de la administración central. Como los precios se desaceleraron en los primeros meses, los ingresos ganaron la carrera en el inicio del año.
Las remuneraciones sufrieron una caída real del 6,3% en el sector privado registrado, el más afectado por reducciones salariales y despidos.
El impacto de la pandemia
Pero la situación cambió con el inicio de la pandemia y el cierre de actividades por la cuarentena. Así, entre febrero y junio, las remuneraciones sufrieron una pérdida del 6,3% respecto de la inflación en el sector privado registrado, en donde un millón de trabajadores se vio afectado por reducciones salariales y despidos. Mientras el deterioro real de los ingresos en el sector privado no registrado fue del 3,3% y en el sector público, del 2,4%.
"No hay un crecimiento real de los salarios por la retracción de la actividad. En un contexto donde no abren los comercios y aumenta el desempleo, los salarios se mantinene estables y, si bien la inflación es menor a la esperada, no logran ganarle", señaló Julia Segoviano, economista de la consultora LCG, quien advirtió que será díficil que se recuperen en el segundo semestre si se acelera la inflación.
Pese a que desde mayo se flexibilizó la cuarentena, los salarios en junio también salieron mal parados en relación al mes previo, con una caída del 1,6% frente a la inflación. Los asalariados privados registrados fueron los más afectados, con una baja mensual del 2%, acelerando el retroceso del mes anterior en 0,3 puntos porcentuales. El rubro privado no registrado cayó 0,7% mensual y desaceleró su caída en 1,3 puntos, mientras el sector público perdió 1,3% respecto de mayo.
Con una inflación prevista del 40%, los pocos acuerdos salariales firmados no superan el 30% de suba anual.
Panorama crítico
Con una inflación prevista del 40% y una caída del PBI del 12,5% en 2020, el panorama para los ingresos es desalentador. Aunque varios sindicatos reabrieron paritarias en los últimos dos meses, los pocos acuerdos salariales firmados no superan el 30% de suba anual. Y en el caso de los más de 2 millones de empleados públicos, incluyendo maestros, perciben prácticamente los mismos salarios desde marzo.
Por ello, si los precios se incrementan en adelante más rápido que los salarios, los especialistas prevén un mayor deterioro del poder adquisitivo en la segunda mitad del año. "El sector público ya está en los mínimos de la serie (2016) y el sector privado registrado va camino a perforar el piso de diciembre de 2019", señaló en su cuenta de Twitter el director del Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma, Luis Campos.
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Con información de
Iprofesional
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