Efecto pandemia: la economía cayó 19,1% en el segundo trimestre
Martes 22 de
Septiembre 2020

Las bajas interanuales que más incidieron en el nivel general fueron las de la industria y el comercio. De esta manera, el PBI acumuló una contracción del 12,6% en el primer semestre según datos del INDEC.
Por las estrictas restricciones a la movilidad y a la producción para prevenir los contagios de Covid-19, el Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina se desplomó un 19,1% en el segundo trimestre de 2020, en comparación con el mismo período del año pasado. De esta manera, acumuló una contracción interanual del 12,6% en el primer semestre.
Según un informe publicado este martes por el INDEC, los 16 sectores de la economía local sufrieron una merma en su actividad. Entre abril y junio, las bajas interanuales que más incidieron en el nivel general fueron las de la industria manufacturera (-20,8%) y el comercio (-16,9%), por su relevancia en la estructura productiva.
Paralelamente, los derrumbes más grandes los padecieron el sector de hoteles y restaurantes (-73,4%), el de otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales (-67,7%) y la construcción (-52,1%).
Debido a que la importación de bienes y servicios se redujo un 30,1% respecto del segundo trimestre de 2019, la oferta global, medida a precios constantes de 2004, cayó un 21,1% en el período en cuestión, de acuerdo a los datos del INDEC.
Por el lado de la demanda, el declive fue traccionado, principalmente, por una baja del 38,4% en la inversión explicada, en gran parte, por una profunda reducción de la inversión en construcciones. Paralelamente, también tuvo significativa incidencia la caída del 22,3% en el consumo privado.
La negativa performance de estos tres meses llegó a superar incluso a la del primer trimestre de 2002, cuando la economía se había derrumbado un 16,3% luego del default y el estallido de la convertibilidad.
Por otra parte, la medición desestacionalizada, con relación al primer trimestre de 2020, arrojó una pérdida del 16,2%.
A pesar de que la situación es preocupante, el último dato del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que construye el INDEC, correspondiente a junio, reflejó que la economía argentina se recuperó un 7,4% en comparación con el mes previo, producto de la reanudación de muchas actividades que habían estado paralizadas en los primeros meses de la pandemia.
Si bien se siguió observando una caída interanual, del 12,3%, cabe recordar que en mayo la contracción había sido del 20,5% y en abril del 26%.
Los sectores de intermediación financiera y de electricidad, gas y agua presentaron crecimientos respecto a junio de 2019, del 4,8% y del 3,6%, respectivamente. También se destacó la performance del comercio que, gracias al impulso de la venta minorista por Internet, apenas cayó un 0,3% luego del duro golpe que había sufrido durante el comienzo con la irrupción del Covid-19.
El EMAE suele ser utilizado como un aproximador del PBI generado en Argentina. Las consultoras privadas y entidades financieras que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectaron una caída del 12% para el PBI en 2020.
Según un informe publicado este martes por el INDEC, los 16 sectores de la economía local sufrieron una merma en su actividad. Entre abril y junio, las bajas interanuales que más incidieron en el nivel general fueron las de la industria manufacturera (-20,8%) y el comercio (-16,9%), por su relevancia en la estructura productiva.
Paralelamente, los derrumbes más grandes los padecieron el sector de hoteles y restaurantes (-73,4%), el de otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales (-67,7%) y la construcción (-52,1%).
Debido a que la importación de bienes y servicios se redujo un 30,1% respecto del segundo trimestre de 2019, la oferta global, medida a precios constantes de 2004, cayó un 21,1% en el período en cuestión, de acuerdo a los datos del INDEC.
Por el lado de la demanda, el declive fue traccionado, principalmente, por una baja del 38,4% en la inversión explicada, en gran parte, por una profunda reducción de la inversión en construcciones. Paralelamente, también tuvo significativa incidencia la caída del 22,3% en el consumo privado.
La negativa performance de estos tres meses llegó a superar incluso a la del primer trimestre de 2002, cuando la economía se había derrumbado un 16,3% luego del default y el estallido de la convertibilidad.
Por otra parte, la medición desestacionalizada, con relación al primer trimestre de 2020, arrojó una pérdida del 16,2%.
A pesar de que la situación es preocupante, el último dato del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que construye el INDEC, correspondiente a junio, reflejó que la economía argentina se recuperó un 7,4% en comparación con el mes previo, producto de la reanudación de muchas actividades que habían estado paralizadas en los primeros meses de la pandemia.
Si bien se siguió observando una caída interanual, del 12,3%, cabe recordar que en mayo la contracción había sido del 20,5% y en abril del 26%.
Los sectores de intermediación financiera y de electricidad, gas y agua presentaron crecimientos respecto a junio de 2019, del 4,8% y del 3,6%, respectivamente. También se destacó la performance del comercio que, gracias al impulso de la venta minorista por Internet, apenas cayó un 0,3% luego del duro golpe que había sufrido durante el comienzo con la irrupción del Covid-19.
El EMAE suele ser utilizado como un aproximador del PBI generado en Argentina. Las consultoras privadas y entidades financieras que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectaron una caída del 12% para el PBI en 2020.
Con información de
Ámbito

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