El Salvador elige presidente entre un ex guerrillero y un ex alcalde

os centros de votación para los comicios presidenciales de segunda vuelta en El Salvador abrieron este domingo para elegir entre el ex guerrillero izquierdista y actual vicepresidente Salvador Sánchez Cerén y el derechista Norman Quijano, quien fue alcalde de la capital San Salvador hasta mediados de agosto pasado.
Bajo un importante despliegue de miles de policías y militares, las mesas receptoras de votos abrieron a las 07:00 horario local (las 13:00 horario GMT) con un acto oficial en San Salvador en el que el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Eugenio Chicas, instó a todos los salvadoreños a ejercer el sufragio.
Chicas hizo un llamado a los salvadoreños que empezaban a acudir a los centros a "cuidar su voto", y no aceptar "amenazas o coacciones".
El magistrado presidente del TSE se comprometió a ofrecer los primeros resultados antes de las 22:00 hora local (las 04:00 del lunes horario GMT).
"Quiero hacer un vehemente llamado a todos los actores políticos a que tal como aceptaron los resultados del 2 de febrero (en la primera vuelta) lo hagan en esta ocasión", dijo.
"A la fórmula que no logre el endoso de la población le llamo a respetar el resultado, y a la que reciba el apoyo de la mayoría le exhorto a una celebración que esté a la altura mostrada por el pueblo salvadoreño", destacó el magistrado.
Perfiles
Sánchez Cerén, perteneciente al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que llega como favorito según las encuestas, se convertiría en el primer guerrillero en alcanzar la presidencia en El Salvador si ganara este domingo.
El actual vicepresidente, de 69 años, afirmó que buscará construir un gobierno de unidad, profundizando los actuales programas sociales que le han servido para ganar simpatías en el país centroamericano donde el 29% de los 6,3 millones de habitantes vive en la pobreza.
Tras años como maestro rural, el otrora "Comandante Leonel González" empuñó las armas a comienzos de la década de los '70 para liderar las Fuerzas Populares de Liberación, el mayor de los cinco grupos que integraron el rebelde FMLN .
En 1992 el Frente se convirtió en un partido político y tuvo su primera experiencia electoral dos años más tarde. Pero no fue sino hasta el 2009 cuando llegó a la presidencia del país, con el carismático periodista Mauricio Funes.
Quienes conocen a Sánchez Cerén lo definen como un hombre honesto, bonachón y nada personalista, pero es visto con recelo por algunos sectores de la población que acusan a la guerrilla de asesinatos y secuestros durante la sangrienta guerra civil en la década de los '80.
Noveno de los 12 hijos de un carpintero, Sánchez Cerén ha sido acusado por su adversarios de querer llevar al país a un modelo socialista similar al que implantó el fallecido Hugo Chávez en Venezuela. Pero él prefiere ser comparado con izquierdistas pragmáticos como José Mujica de Uruguay, o Dilma Rousseff de Brasil.
En tanto, de ser ganador el ex alcalde Quijano marcaría el regreso de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) al poder, que ejerció durante 20 años entre 1989 y 2009.
El odontólogo de 67 años, que dejó hace años los consultorios para entrar a la política, quiere llegar a la presidencia para contener lo que califica "las señales del FMLN de llevar al país hacia una dictadura y a un modelo socialista similar al de Venezuela", que describe como "una tragedia".
Como segundo en las encuestas, el candidato de Arena se vio obligado a cambiar su discurso de mano dura contra la delincuencia para la segunda vuelta, apuntando a sustentar sus planes de gobierno para tratar de atraer a los votantes más moderados.
Quijano, quien se confiesa amante de la lectura y disciplinado deportista, correteó de niño las residencias presidenciales de El Salvador porque su padre fue telegrafista de varios mandatarios. Ya jubilado y anciano, le contó a su hijo algunas anécdotas de su trabajo.
Su primer cargo público fue en 1988 cuando aceptó un puesto gerencial en San Salvador y luego fue electo diputado por cinco períodos consecutivos.
Considerado un férreo anticomunista, Quijano ganó notoriedad por su gestión como alcalde de la capital, pero su popularidad resultó dañada tras un escándalo de supuesta corrupción de uno de sus asesores, el ex presidente de Arena, Francisco Flores (1999-2004), que se destapó en plena campaña del 2014.
Viejos problemas y precarias finanzas
Al instalarse el 1° de junio, al candidato ganador tendrá que tratar el complejo problema de las violentas pandillas o "maras" que siguen cometiendo extorsiones y otros delitos, aunque mantienen una tregua que justamente este domingo cumple dos años y que redujo de 14 a 6,8 el promedio de homicidios diarios.
Unos 10.000 pandilleros están en las cárceles y otros 50.000 en las calles. Para el ballottage, Quijano cambió radicalmente el discurso de "mano dura" contra las maras que mantuvo en la primera ronda, y coincidió con su adversario en ofrecer programas de prevención y reinserción de los pandilleros a la sociedad.
"El país no puede continuar sin afrontar en forma seria el tema de las pandillas porque es un problema producto de la exclusión social", declaró uno de los mediadores de la tregua, el ex comandante guerrillero Raúl Mijango.
Para mantener programas sociales existentes, el próximo mandatario deberá elevar la recaudación fiscal que hoy ronda el 16% del PIB, y tomar medidas para evitar que este pequeño país, con una deficitaria balanza comercial, aumente su deuda externa de 13.800 millones de dólares.
Según el economista Juan Héctor Vidal, la búsqueda de un "pacto fiscal" resulta necesaria porque el país, por su elevado nivel de endeudamiento, comenzará a tener dificultades para conseguir nuevos créditos.
El Salvador tiene una economía ultradependiente de las remesas -unos 4.000 millones de dólares en 2013-, que apenas creció 1,9% en 2013 y niveles de subempleo del 30 por ciento.
Garantizar la gobernabilidad
Gane quien gane, para asegurar la gobernabilidad del país tendrá que buscar alianzas en el Congreso de 84 escaños, que se renovará en 2015.
Sánchez Cerén ofrece un gobierno de "amplia participación" y de "concertación" para "profundizar los cambios" y lograr la gobernabilidad en esta nación que mantiene la polarización izquierda-derecha.
"Hablo de un gobierno amplio, abierto, de concertación, porque tenemos la experiencia de esta administración (de Funes) que construyó un gobierno con amplia participación de otros sectores", dijo el aspirante de izquierda, en vísperas de la votación.
Por su parte, Quijano presentó un equipo que le acompañará en un eventual gabinete, entre quienes figura, paradójicamente para el área de seguridad, el ex comandante guerrillero Facundo Guardado.
"Siendo candidatos ofrecen de todo, prefiero ver si llegado el momento de gobernar, el que gane cumplirá sus promesas. Mientras eso llega, todos tenemos que ver cómo salimos adelante", señaló en forma pragmática Johanna Flores, una médica de 41 años que trabaja en un hospital estatal.
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