Santa Fe | Rosario
El narcotráfico resiste a la Gendarmería y abre nuevos "kioscos" de venta de drogas
Viernes 25 de
Abril 2014 - 16:26
Los vecinos quieren demolerlos, pero temen represalias de los "soldaditos". Aparecen por la falta de federales tras el megaoperativo comandado por Bonfatti y Sergio Berni
Al menos se crearon tres nuevos búnkeres de venta de droga en zonas donde la gendarmería nacional realizó allanamientos. Uno de estos fue abierto en Felipe Moré al 600 bis, ubicado en el sector noroeste de Rosario, muy cerca de una casa narco que había sido demolida por las fuerzas de seguridad.
"Los vecinos nos estamos organizando para ir a romperlo y echar a los pibes que hacen de soldaditos. Pero hay temor porque hay mucha violencia en esta zona", contó Juan Molina, quien vive en la misma cuadra donde está el búnker.
Valiente, el hombre aseguró que su vida se volvió un calvario desde hace dos años, cuando empezó a funcionar un quiosco de cocaína que "contaba con protección policial". Pese al optimismo inicial por el megaoperativo realizado por gendarmes, prefectos y federales, que destruyó 13 casuchas ilegales, afirma que persiste la violencia y el tráfico de estupefacientes.
"Después de que vinieron los gendarmes a allanar la gente sintió alivio, pero se fueron y no quedó nadie. Después nos dijeron que iba a custodiar Prefectura, pero nunca llegaron", aseguró el vecino al diario La Nación.
La connivencia del narcotráfico con la policía local no deja lugar a sospechas. Los lugareños presentaron decenas de denuncias contra ese búnker, que está ubicado a menos de dos cuadras de la subcomisaría 24a. Pero los uniformados respondieron siempre que "no podían hacer nada". La misma actitud adoptó la seccional 12a, que está a cargo de la jurisdicción.
En el Ministerio de Seguridad provincial admiten que los búnkeres se reciclan en el mismo barrio donde operaban, indicó el matutino.
Otro de los quioscos está ubicado en Balcarce al 5900, a pocos metros del Casino de Rosario. Fue uno de los blancos de la Gendarmería. Sin embargo, debió ser allanado en otras dos oportunidades porque seguía activo.
En otros casos son los vecinos los que demuelen los puestos narco. Es lo que ocurrió en el que estaba en Uruguay al 8200, dos días después de que lo intervinieran gendarmes. Sin embargo, la tarea no pudo ser concretada por la instigación de los soldaditos. Finalmente, funcionarios del Ministerio de Seguridad lograron concluir el trabajo.
La policía destruyó anteayer otro búnker en avenida Travesía, a 100 metros de Sorrento, en la zona norte de Rosario. En tanto, en Avellaneda al 4800 se empezó a construir un local, cerca de otro que había sido demolido hace dos días. Para evitar que los narcos vuelvan a ocupar ese espacio, el gobierno provincial arrancó a acondicionar el terreno con la construcción de una cancha de fútbol y juegos para chicos.
"Los vecinos nos estamos organizando para ir a romperlo y echar a los pibes que hacen de soldaditos. Pero hay temor porque hay mucha violencia en esta zona", contó Juan Molina, quien vive en la misma cuadra donde está el búnker.
Valiente, el hombre aseguró que su vida se volvió un calvario desde hace dos años, cuando empezó a funcionar un quiosco de cocaína que "contaba con protección policial". Pese al optimismo inicial por el megaoperativo realizado por gendarmes, prefectos y federales, que destruyó 13 casuchas ilegales, afirma que persiste la violencia y el tráfico de estupefacientes.
"Después de que vinieron los gendarmes a allanar la gente sintió alivio, pero se fueron y no quedó nadie. Después nos dijeron que iba a custodiar Prefectura, pero nunca llegaron", aseguró el vecino al diario La Nación.
La connivencia del narcotráfico con la policía local no deja lugar a sospechas. Los lugareños presentaron decenas de denuncias contra ese búnker, que está ubicado a menos de dos cuadras de la subcomisaría 24a. Pero los uniformados respondieron siempre que "no podían hacer nada". La misma actitud adoptó la seccional 12a, que está a cargo de la jurisdicción.
En el Ministerio de Seguridad provincial admiten que los búnkeres se reciclan en el mismo barrio donde operaban, indicó el matutino.
Otro de los quioscos está ubicado en Balcarce al 5900, a pocos metros del Casino de Rosario. Fue uno de los blancos de la Gendarmería. Sin embargo, debió ser allanado en otras dos oportunidades porque seguía activo.
En otros casos son los vecinos los que demuelen los puestos narco. Es lo que ocurrió en el que estaba en Uruguay al 8200, dos días después de que lo intervinieran gendarmes. Sin embargo, la tarea no pudo ser concretada por la instigación de los soldaditos. Finalmente, funcionarios del Ministerio de Seguridad lograron concluir el trabajo.
La policía destruyó anteayer otro búnker en avenida Travesía, a 100 metros de Sorrento, en la zona norte de Rosario. En tanto, en Avellaneda al 4800 se empezó a construir un local, cerca de otro que había sido demolido hace dos días. Para evitar que los narcos vuelvan a ocupar ese espacio, el gobierno provincial arrancó a acondicionar el terreno con la construcción de una cancha de fútbol y juegos para chicos.
Con información de
infobae

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