Inyectarán carbono en la Amazonia para predecir su futuro
Jueves 15 de
Mayo 2014

Es un experimento en el que intentarán ver qué ocurre con los árboles en caso de que la concentración de CO2 aumente como se anticipa. Durante 13 años realizarán esta prueba que demandará una inversión de 78 millones de dólares.
Un experimento, que incluye torres que inyectarán CO2 en parcelas de densos bosques para predecir su futuro, se llevará a cabo en una región del norte de Manaos, en el estado brasileño de Amazonas.
Al respecto, un grupo de científicos de todo el mundo medirá el impacto sobre la Amazonia, la selva más grande del planeta, si llegara el momento en que la Tierra tenga un 30 por ciento más de dióxido de carbono (CO2) que en la actualidad, de acuerdo con un proyecto lanzado ayer.
Sensores y observaciones de campo evaluarán la reacción de los árboles cuando sean sometidos a una concentración de dióxido de carbono de 200 partes por millón (ppm) más que los actuales 400 ppm, que ya constituyen un máximo histórico.
El nivel de la concentración de CO2 dentro de 50 años podría llegar a 600 ppm, indican las predicciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por su sigla en inglés), según despacho de Europa Press.
Las selvas tropicales de todo el mundo resulta claves en el calentamiento global. Estas selvas acumulan miles de millones de toneladas de carbono y su potencial de seguir absorbiendo los gases que retienen calor de la atmósfera es fundamental para determinar cuánto podrían subir las temperaturas.
Hasta el momento poco se sabe acerca de cómo los bosques tropicales reaccionarán al incremento de los niveles de CO2.
"Es la primera vez que se realiza este tipo de experimento en una selva tropical", dijo Carlos Nobre, científico que encabeza la política de investigación del Ministerio de Ciencia de Brasil y es miembro del IPCC.
"Los resultados serán de gran importancia para otras selvas tropicales, el ciclo global de carbono y para entender cómo estas selvas se verán afectadas por el cambio climático a lo largo de este siglo", agregó.
Algunos expertos creen que una mayor cantidad de dióxido de carbono sería beneficiosa para los árboles, que a cambio podrían absorber mayores cantidades de carbono y ayudarían a desacelerar el aumento de las temperaturas.
Otros dicen que el cambio climático podría afectar negativamente a parte de las selvas, matando muchos árboles y reduciendo la capacidad de acumulación de carbono de los bosques tropicales.
El programa se extenderá durante 13 años y su costo total se estima en 78 millones de dólares.
El Gobierno brasileño y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financiarán la fase inicial del proyecto con 1,2 millones de dólares.
Luego se presentará una propuesta de financiamiento al Fondo Amazonia, un organismo administrado por el Banco de Desarrollo Económico de Brasil con recursos de países donantes, particularmente de Noruega.
Al respecto, un grupo de científicos de todo el mundo medirá el impacto sobre la Amazonia, la selva más grande del planeta, si llegara el momento en que la Tierra tenga un 30 por ciento más de dióxido de carbono (CO2) que en la actualidad, de acuerdo con un proyecto lanzado ayer.
Sensores y observaciones de campo evaluarán la reacción de los árboles cuando sean sometidos a una concentración de dióxido de carbono de 200 partes por millón (ppm) más que los actuales 400 ppm, que ya constituyen un máximo histórico.
El nivel de la concentración de CO2 dentro de 50 años podría llegar a 600 ppm, indican las predicciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por su sigla en inglés), según despacho de Europa Press.
Las selvas tropicales de todo el mundo resulta claves en el calentamiento global. Estas selvas acumulan miles de millones de toneladas de carbono y su potencial de seguir absorbiendo los gases que retienen calor de la atmósfera es fundamental para determinar cuánto podrían subir las temperaturas.
Hasta el momento poco se sabe acerca de cómo los bosques tropicales reaccionarán al incremento de los niveles de CO2.
"Es la primera vez que se realiza este tipo de experimento en una selva tropical", dijo Carlos Nobre, científico que encabeza la política de investigación del Ministerio de Ciencia de Brasil y es miembro del IPCC.
"Los resultados serán de gran importancia para otras selvas tropicales, el ciclo global de carbono y para entender cómo estas selvas se verán afectadas por el cambio climático a lo largo de este siglo", agregó.
Algunos expertos creen que una mayor cantidad de dióxido de carbono sería beneficiosa para los árboles, que a cambio podrían absorber mayores cantidades de carbono y ayudarían a desacelerar el aumento de las temperaturas.
Otros dicen que el cambio climático podría afectar negativamente a parte de las selvas, matando muchos árboles y reduciendo la capacidad de acumulación de carbono de los bosques tropicales.
El programa se extenderá durante 13 años y su costo total se estima en 78 millones de dólares.
El Gobierno brasileño y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financiarán la fase inicial del proyecto con 1,2 millones de dólares.
Luego se presentará una propuesta de financiamiento al Fondo Amazonia, un organismo administrado por el Banco de Desarrollo Económico de Brasil con recursos de países donantes, particularmente de Noruega.
Con información de
ellitoral

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