Córdoba
Dos mujeres dijeron que encontraron vidrios dentro de frascos de mermelada
Sábado 25 de
Octubre 2014
Expresaron su queja a la empresa. Y manifestaron su temor porque alguien pudiera consumir los restos. La firma no dio aún una respuesta a una consulta.
Dos mujeres se quejaron recientemente ante la empresa Arcor porque dijeron que encontraron vidrios dentro de frascos de mermelada, tras lo cual expresaron su temor de que fueran consumidos por alguien.
Irma Esther, docente de 69 años jubilada y escritora, dijo que vive en la localidad de Jesús María y manifestó a La Voz que encontró un pedazo de vidrio dentro de un frasco de mermelada de Arcor.
La mujer que vive con Paola, su hija adoptada de 25 años y con hidrocefalia, contó que esta semana cuando ya habían consumido la mitad del frasco al introducir la cuchara tocó en el fondo algo sólido y oyó un “ruidito a vidrio”.
Irma indicó que comprobó que el frasco no estaba roto en su interior ni exterior, por lo que consideró que el vidrio ya venía mezclado con la mermelada cuando se realiza el rellenado de fábrica.
Luego, el miércoles pasado expresó su queja en el muro de Arcor en Facebook y señaló que “esta situación” le “alteró el ánimo por varios días”, ya que le generó “una paranoia tal” que ahora va “a dudar de todos los envasados que parecían seguros”.
Martínez, quien también difundió el mismo mensaje en el Facebook de este diario, manifestó que “a quienes le habrán tocado el resto de los vidrios…” y dijo que no quería “ni pensar la tragedia” de que su hija “llegara a masticar ese trozo” de vidrio dentro del frasco de damasco.
“Son tan irresponsables estas empresas que no van a perder mercadería, y los operarios tendrán que callarse por temor a ser sancionados”, opinió.
Respuesta de Arcor
La empresa le respondió en su Facebook que Arcor lamentaba “sinceramente lo que pudo haber sucedido” y le pedía que enviara un E-mail con sus datos a la firma colocando en el asunto “Inconveniente con producto” o que se contactara con el Servicio de Atención al Consumidor al 0800-333-3033.
La autora del libro autobiográfico Todas las nueces son para mí (2009) se comunicó con el 0800, donde se le preguntó lo que había sucedido y que el martes próximo iban a ir a retirar el frasco. La operadora le comunicó que le iban a hacer llegar mercadería “para que pudiera degustar”, como polenta Presto Pronta y latas de arvejas.
No obstante, Irma le respondió que no quería esos productos y que no iba a comer nada enlatado así como tampoco golosinas, porque junto a su hija no consumen habitualmente, aunque sí aceptó que Arcor le enviara alfajores.
Sin embargo, la exdocente repensó su caso y se comunicó con un abogado, quien le aconsejó que se realice estudios médicos para ver si efectivamente ingirió algún fragmento de vidrio. Explicó que le acaban de extirpar las dos mamas, lo que es una “carga” para ella en este momento, sumado a la situación generada a partir del presunto vidrio que halló en el frasco, “un daño irreparable”, según consideró.
Anticipó, por otro lado, que el martes no entregará el frasco al personal del correo que irá a buscarlo como había pactado con la operadora del 0800 y, a manera de ironía, comentó: “Metí en la heladera una granada a punto de explotar”.
“Yo quiero que saquen todas las mermeladas de la góndola. Que se publicite esto. Que asuman los errores que tienen”, dijo en referencia a Arcor. Para la mujer, a otras personas le pasó lo mismo y opinó que “mucha gente que no quiere meterse porque es todo un problema”.
La mujer consideró que en otros países ve por televisión que se presta atención a casos como ella relató, que afirmó que “acá todo se tapa”.
Otro caso
Otra usuaria de Facebook, que aparece con el nombre de Silvia Aguirre en la misma red social, señaló que es de la ciudad de Mar del Plata y narró una situación similar a la de Irma.
“Quiero decirles que yo también encontré en una mermelada vidrios…”, dijo en el muro de Facebook de la compañía cordobesa a renglón seguido del testimonio de la docente jubilada.
Comentó que adquirió el frasco de mermelada “porque nunca dudaba de su calidad”, aunque “después de esto” dejó de comprar.
“Tengo una nieta y me aterra pensar que puede se pudo comer un vidrio...Realmente me sorprende una empresa como es Arcor que le sucedan estas cosas pero así van a perder varios consumidores...”, advirtió. “Deberían tener más atención en los productos que envasan!!!!”, expresó.
En este caso, Arcor le solicitó, como a la escritora, que se comunicara con el Servicio de Atención al Consumidor.
Por E-mail, La Voz consultó temprano este sábado a Arcor y luego, por Twitter, a Carla Goglia, del área de prensa de la compañia, para conocer si se había revisado o retirado la producción de mermelada. Goglia respondió que iba a averiguar, pero después de unas horas no se había dado una respuesta.
Sobre un alambre
El usario de Facebook Daniel Lozano comentó a este diario que unos cuatro años atrás él encontró alambres dentro de un turrón de almendras cuando compró en un aeropuerto. “Arcor dijo que fue porque las máquinas que ‘limpian’ las ollas donde se cuece todo podrían haber largado un alambre ya que son de ese material. Un ¡¡¡espanto!!!”
“¿Es raro no? Que con la tecnología, por ejemplo, detectores metálicos, sumado a los láser, no detecten lo del vidrio de la señora ni lo del alambre”. El hombre dijo que, al hacer el reclamo, Arcor le envió "bombones vencidos".
Irma Esther, docente de 69 años jubilada y escritora, dijo que vive en la localidad de Jesús María y manifestó a La Voz que encontró un pedazo de vidrio dentro de un frasco de mermelada de Arcor.
La mujer que vive con Paola, su hija adoptada de 25 años y con hidrocefalia, contó que esta semana cuando ya habían consumido la mitad del frasco al introducir la cuchara tocó en el fondo algo sólido y oyó un “ruidito a vidrio”.
Irma indicó que comprobó que el frasco no estaba roto en su interior ni exterior, por lo que consideró que el vidrio ya venía mezclado con la mermelada cuando se realiza el rellenado de fábrica.
Luego, el miércoles pasado expresó su queja en el muro de Arcor en Facebook y señaló que “esta situación” le “alteró el ánimo por varios días”, ya que le generó “una paranoia tal” que ahora va “a dudar de todos los envasados que parecían seguros”.
Martínez, quien también difundió el mismo mensaje en el Facebook de este diario, manifestó que “a quienes le habrán tocado el resto de los vidrios…” y dijo que no quería “ni pensar la tragedia” de que su hija “llegara a masticar ese trozo” de vidrio dentro del frasco de damasco.
“Son tan irresponsables estas empresas que no van a perder mercadería, y los operarios tendrán que callarse por temor a ser sancionados”, opinió.
Respuesta de Arcor
La empresa le respondió en su Facebook que Arcor lamentaba “sinceramente lo que pudo haber sucedido” y le pedía que enviara un E-mail con sus datos a la firma colocando en el asunto “Inconveniente con producto” o que se contactara con el Servicio de Atención al Consumidor al 0800-333-3033.
La autora del libro autobiográfico Todas las nueces son para mí (2009) se comunicó con el 0800, donde se le preguntó lo que había sucedido y que el martes próximo iban a ir a retirar el frasco. La operadora le comunicó que le iban a hacer llegar mercadería “para que pudiera degustar”, como polenta Presto Pronta y latas de arvejas.
No obstante, Irma le respondió que no quería esos productos y que no iba a comer nada enlatado así como tampoco golosinas, porque junto a su hija no consumen habitualmente, aunque sí aceptó que Arcor le enviara alfajores.
Sin embargo, la exdocente repensó su caso y se comunicó con un abogado, quien le aconsejó que se realice estudios médicos para ver si efectivamente ingirió algún fragmento de vidrio. Explicó que le acaban de extirpar las dos mamas, lo que es una “carga” para ella en este momento, sumado a la situación generada a partir del presunto vidrio que halló en el frasco, “un daño irreparable”, según consideró.
Anticipó, por otro lado, que el martes no entregará el frasco al personal del correo que irá a buscarlo como había pactado con la operadora del 0800 y, a manera de ironía, comentó: “Metí en la heladera una granada a punto de explotar”.
“Yo quiero que saquen todas las mermeladas de la góndola. Que se publicite esto. Que asuman los errores que tienen”, dijo en referencia a Arcor. Para la mujer, a otras personas le pasó lo mismo y opinó que “mucha gente que no quiere meterse porque es todo un problema”.
La mujer consideró que en otros países ve por televisión que se presta atención a casos como ella relató, que afirmó que “acá todo se tapa”.
Otro caso
Otra usuaria de Facebook, que aparece con el nombre de Silvia Aguirre en la misma red social, señaló que es de la ciudad de Mar del Plata y narró una situación similar a la de Irma.
“Quiero decirles que yo también encontré en una mermelada vidrios…”, dijo en el muro de Facebook de la compañía cordobesa a renglón seguido del testimonio de la docente jubilada.
Comentó que adquirió el frasco de mermelada “porque nunca dudaba de su calidad”, aunque “después de esto” dejó de comprar.
“Tengo una nieta y me aterra pensar que puede se pudo comer un vidrio...Realmente me sorprende una empresa como es Arcor que le sucedan estas cosas pero así van a perder varios consumidores...”, advirtió. “Deberían tener más atención en los productos que envasan!!!!”, expresó.
En este caso, Arcor le solicitó, como a la escritora, que se comunicara con el Servicio de Atención al Consumidor.
Por E-mail, La Voz consultó temprano este sábado a Arcor y luego, por Twitter, a Carla Goglia, del área de prensa de la compañia, para conocer si se había revisado o retirado la producción de mermelada. Goglia respondió que iba a averiguar, pero después de unas horas no se había dado una respuesta.
Sobre un alambre
El usario de Facebook Daniel Lozano comentó a este diario que unos cuatro años atrás él encontró alambres dentro de un turrón de almendras cuando compró en un aeropuerto. “Arcor dijo que fue porque las máquinas que ‘limpian’ las ollas donde se cuece todo podrían haber largado un alambre ya que son de ese material. Un ¡¡¡espanto!!!”
“¿Es raro no? Que con la tecnología, por ejemplo, detectores metálicos, sumado a los láser, no detecten lo del vidrio de la señora ni lo del alambre”. El hombre dijo que, al hacer el reclamo, Arcor le envió "bombones vencidos".
Con información de
lavoz
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