Debate picante en Diputados por la situación en Brasil y Venezuela
Jueves 01 de
Septiembre 2016

El pleno se apresta a aprobar dos documentos que “reiteran” los “principios” que deben regir en los regímenes democráticos de la región. Al Frente para la Victoria no le parecen “suficientes” por omitir el “golpe de Estado” tras la destitución de Dilma Rousseff y el que se quiere producir para derrocar a Nicolás Maduro.
Un día después de que el Senado de Brasil destituyera a Dilma Rousseff, y en medio de las protestas ciudadanas por la revocatoria del mandato del presidente venezolano Nicolás Maduro, la Cámara de Diputados se apresta a aprobar sendas declaraciones en la que reitera los “principios” que deben regir en los regímenes democráticos de la región.
Los documentos surgen de dos dictámenes de mayoría consensuados por varios bloques políticos en la reunión de la Comisión de Relaciones Exteriores de este miércoles, previo a la destitución de Rousseff y a las marchas que se realizan este jueves en Venezuela.
Pero no hay consenso absoluto: el Frente para la Victoria coincide con esta declaración de principios pero pretende agregarle referencias explícitas al “golpe de Estado” en Brasil y al intento de sectores venezolanos de hacer lo mismo con el gobierno de Maduro.
Eso sí, todos los bloques políticos lamentaron abiertamente la destitución de Rousseff. Aunque no se pusieron de acuerdo con la situación en Venezuela, donde algunos sectores denuncias que el orden democrático ya fue interrumpido por el chavismo.
“(Dilma fue) lamentablemente destituida”, aseguró la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, Elisa Carrió, en la apertura del debate. Pero blanqueó que piensa distinto respecto de la situación en Venezuela, donde llamó la atención por los “detenidos políticos” de la oposición y las “migraciones a Colombia por la falta de alimentos”.
En este sentido, la diputada oficialista instó a toda la Cámara a “propiciar” una reforma de la carta de principios democrático de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que los presidentes destituidos como Manuel Zelaya (Honduras), Fernando Lugo (Paraguay) o Dilma Rousseff, pero así también los presos detenidos -como aseguró lo es el venezolano Leopoldo López-, puedan pronunciarse en este Estado supra-nacional.
“Que sea la OEA la que no por cuestiones ideológicas que pueden dividir la región, sino por cuestiones de principios, derechos humanos, humanismo, paz, democracia y república, ordene preservar en el continente algo que le ha costado conseguir”, reclamó “Lilita”.
“Golpe”
En nombre del kirchnerismo, el diputado Guillermo Carmona reconoció que la declaración de principios consensuada por la mayoría “es aceptable en todos sus términos”. “Que tengamos un primer principio sobre la situación en Brasil es positivo”, reconoció el mendocino, aunque dejó en claro que para su bloques esto no es “suficiente”.
Cuestionó entonces que “el oficialismo se ha resistido a calificar lo ocurrido en el proceso de impeachment como un golpe de Estado”. “Nosotros creemos y sostenemos categóricamente que se trata de un golpe de Estado, un golpe parlamentario que resulta insuficiente de calificarlo como ‘blando’; se ha tratado de un golpe por cuotas durante meses, durante años, orquestado por medios de comunicación hegemónicos, la Justicia, en consonancia, en plena identificación” con ellos, denunció quien presidiera la Comisión de Relaciones Exteriores durante el último gobierno de Cristina Kirchner.
Carmona agregó que la misma situación se vive en Venezuela, con “un golpe de Estado en marcha”. Por eso, reclamó “un rechazo expreso al golpe de Estado”. “Queremos que se trate con claridad”, exigió, aunque el resto de la Cámara ya tenía decidido no hacerse eco de esta concepción.
En este marco, advirtió su “enorme preocupación por la posición del Gobierno argentino”, al que criticó porque rápidamente sostuviera que nuestro país “respeta los procedimientos actuados en Brasil”, lo que a su juicio representa un aval a “la situación de Gobierno de facto en Brasil”. Sobre el final, también cuestionó que a su juicio se esté “subordinando la política exterior a la candidatura de Susana Malcorra” a la ONU.
Completó el tiempo del Frente para la Victoria la diputada Carolina Gaillard, quien expresó su preocupación porque en Venezuela se realiza este jueves “una marcha contra el gobierno democrático de Nicolás Maduro, llamado ‘la toma de Caracas’”. Sostuvo que ese país “viene sufriendo un proceso de intento de golpe” que viene desde los tiempos de Hugo Chávez.
Luego se refirió al detenido Leopoldo López, de quien negó que fuera un “preso político”. “Es un político preso”, dijo, adjudicándole la responsabilidad por las muertes de lo que definió como un intento de golpe anterior.
A su juicio, todo lo que sucede en Venezuela es que ese país “no se subsume a los designios de Washington”. “No es casualidad lo que está sucediendo en Venezuela, forma parte de un plan regional”, aseguró la diputada kirchnerista entrerriana, convencida de que “pretenden volver a ser árbitros de nuestros conflictos y que volvamos a ser el patio trasero”.
El Frente Renovador, de “luto”
“Nos duele Brasil; habría que llevar luto”, confesó Felipe Solá. En primer lugar, dijo, porque “buena parte de los senadores que votaron (contra la destitución de Dilma) están altamente sospechados del entramado de corrupción. Ellos, los acusados, sacaron a una presidenta que justamente no puede estar acusada por hechos de corrupción porque justamente se deshizo de siete ministros acusados de corrupción”.
Aclaró no obstante que “Argentina está obligada a reconocer al gobierno” de Michel Temer. “No estamos aquí discutiendo un problema legal, sino discutiendo política. Y en la política ayer perdió Brasil”, afirmó y concluyó: “han echado a una persona honesta, que no estaba confabulada con los hechos de corrupción”.
Por el mismo bloque habló el diputado santafesino Alejandro Grandinetti, quien al preguntarse si hubo un golpe o no contra Rousseff, pidió hacer “una lectura política”. Tras calificar al Gobierno del PT como “un proceso superador”, aclaró que las causas que generaron finalmente el desplazamiento de la expresidenta brasileña no son por corrupción, sino por modificar el destino de partidas presupuestarias.
“No estamos para juzgar eso”, señaló, sugiriendo que la canciller Susana Malcorra concurriera al recinto de la Cámara de Diputados para explicar lo sucedido en la nación hermana. Y concluyó que no estaban en condiciones de calificar o no de “golpe” lo sucedido en ese país.
A su turno, el diputado cordobés Juan Brügge -también del interbloque UNA- se refirió al tema venezolano: abogó por “el entendimiento de las partes” y remarcó que lo que allí sucede “no es una situación de los últimos días, sino que viene arrastrándose desde hace años”.
Para Progresistas, “ilegítimo”
Por el interbloque Progresistas, Margarita Stolbizer (GEN) remarcó que “nuestra región viene sosteniendo la paz” a diferencia de otras regiones del mundo. Sin embargo, reconoció que “la persistencia de la violencia en nuestro territorio latinoamericano” es “una realidad, con el narcotráfico, el crimen organizado” y “la violencia institucional”.
Si bien consideró “dos casos distintos” los de Brasil y Venezuela, los enmarcó en ese paradigma. En ese último país, dijo, “la situación es muy difícil”; y consideró que “existe allí una situación de gravedad adicional”, criticando que en los próximos días en una cumbre internacional a realizarse en Venezuela haya sido invitado por Maduro el dictador de Sudán, que a su juicio tendría que estar detenido por graves crímenes producidos en su país.
Por otro lado, Stolbizer cuestionó firmemente el desplazamiento de Rousseff. “Estamos obligados a decir que acompañamos con tristeza el proceso en Brasil, que es injusto”, dijo, y agregó que el impeachment fue “pseudo-institucional”, “forzó la letra de la Constitución” brasileña y es “ilegítima desde lo político”. En este sentido, manifestó su apoyo a la declaración impulsada por la mayoría, aunque reconoció sus “limitaciones”.
Por este mismo espacio, Victoria Donda sostuvo que “repudiamos el golpe en Brasil”, afirmando que “lo que se está haciendo en Brasil es ilegítimo porque se está violentando la voluntad popular”.
Pero no hay consenso absoluto: el Frente para la Victoria coincide con esta declaración de principios pero pretende agregarle referencias explícitas al “golpe de Estado” en Brasil y al intento de sectores venezolanos de hacer lo mismo con el gobierno de Maduro.
Eso sí, todos los bloques políticos lamentaron abiertamente la destitución de Rousseff. Aunque no se pusieron de acuerdo con la situación en Venezuela, donde algunos sectores denuncias que el orden democrático ya fue interrumpido por el chavismo.
“(Dilma fue) lamentablemente destituida”, aseguró la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, Elisa Carrió, en la apertura del debate. Pero blanqueó que piensa distinto respecto de la situación en Venezuela, donde llamó la atención por los “detenidos políticos” de la oposición y las “migraciones a Colombia por la falta de alimentos”.
En este sentido, la diputada oficialista instó a toda la Cámara a “propiciar” una reforma de la carta de principios democrático de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que los presidentes destituidos como Manuel Zelaya (Honduras), Fernando Lugo (Paraguay) o Dilma Rousseff, pero así también los presos detenidos -como aseguró lo es el venezolano Leopoldo López-, puedan pronunciarse en este Estado supra-nacional.
“Que sea la OEA la que no por cuestiones ideológicas que pueden dividir la región, sino por cuestiones de principios, derechos humanos, humanismo, paz, democracia y república, ordene preservar en el continente algo que le ha costado conseguir”, reclamó “Lilita”.
“Golpe”
En nombre del kirchnerismo, el diputado Guillermo Carmona reconoció que la declaración de principios consensuada por la mayoría “es aceptable en todos sus términos”. “Que tengamos un primer principio sobre la situación en Brasil es positivo”, reconoció el mendocino, aunque dejó en claro que para su bloques esto no es “suficiente”.
Cuestionó entonces que “el oficialismo se ha resistido a calificar lo ocurrido en el proceso de impeachment como un golpe de Estado”. “Nosotros creemos y sostenemos categóricamente que se trata de un golpe de Estado, un golpe parlamentario que resulta insuficiente de calificarlo como ‘blando’; se ha tratado de un golpe por cuotas durante meses, durante años, orquestado por medios de comunicación hegemónicos, la Justicia, en consonancia, en plena identificación” con ellos, denunció quien presidiera la Comisión de Relaciones Exteriores durante el último gobierno de Cristina Kirchner.
Carmona agregó que la misma situación se vive en Venezuela, con “un golpe de Estado en marcha”. Por eso, reclamó “un rechazo expreso al golpe de Estado”. “Queremos que se trate con claridad”, exigió, aunque el resto de la Cámara ya tenía decidido no hacerse eco de esta concepción.
En este marco, advirtió su “enorme preocupación por la posición del Gobierno argentino”, al que criticó porque rápidamente sostuviera que nuestro país “respeta los procedimientos actuados en Brasil”, lo que a su juicio representa un aval a “la situación de Gobierno de facto en Brasil”. Sobre el final, también cuestionó que a su juicio se esté “subordinando la política exterior a la candidatura de Susana Malcorra” a la ONU.
Completó el tiempo del Frente para la Victoria la diputada Carolina Gaillard, quien expresó su preocupación porque en Venezuela se realiza este jueves “una marcha contra el gobierno democrático de Nicolás Maduro, llamado ‘la toma de Caracas’”. Sostuvo que ese país “viene sufriendo un proceso de intento de golpe” que viene desde los tiempos de Hugo Chávez.
Luego se refirió al detenido Leopoldo López, de quien negó que fuera un “preso político”. “Es un político preso”, dijo, adjudicándole la responsabilidad por las muertes de lo que definió como un intento de golpe anterior.
A su juicio, todo lo que sucede en Venezuela es que ese país “no se subsume a los designios de Washington”. “No es casualidad lo que está sucediendo en Venezuela, forma parte de un plan regional”, aseguró la diputada kirchnerista entrerriana, convencida de que “pretenden volver a ser árbitros de nuestros conflictos y que volvamos a ser el patio trasero”.
El Frente Renovador, de “luto”
“Nos duele Brasil; habría que llevar luto”, confesó Felipe Solá. En primer lugar, dijo, porque “buena parte de los senadores que votaron (contra la destitución de Dilma) están altamente sospechados del entramado de corrupción. Ellos, los acusados, sacaron a una presidenta que justamente no puede estar acusada por hechos de corrupción porque justamente se deshizo de siete ministros acusados de corrupción”.
Aclaró no obstante que “Argentina está obligada a reconocer al gobierno” de Michel Temer. “No estamos aquí discutiendo un problema legal, sino discutiendo política. Y en la política ayer perdió Brasil”, afirmó y concluyó: “han echado a una persona honesta, que no estaba confabulada con los hechos de corrupción”.
Por el mismo bloque habló el diputado santafesino Alejandro Grandinetti, quien al preguntarse si hubo un golpe o no contra Rousseff, pidió hacer “una lectura política”. Tras calificar al Gobierno del PT como “un proceso superador”, aclaró que las causas que generaron finalmente el desplazamiento de la expresidenta brasileña no son por corrupción, sino por modificar el destino de partidas presupuestarias.
“No estamos para juzgar eso”, señaló, sugiriendo que la canciller Susana Malcorra concurriera al recinto de la Cámara de Diputados para explicar lo sucedido en la nación hermana. Y concluyó que no estaban en condiciones de calificar o no de “golpe” lo sucedido en ese país.
A su turno, el diputado cordobés Juan Brügge -también del interbloque UNA- se refirió al tema venezolano: abogó por “el entendimiento de las partes” y remarcó que lo que allí sucede “no es una situación de los últimos días, sino que viene arrastrándose desde hace años”.
Para Progresistas, “ilegítimo”
Por el interbloque Progresistas, Margarita Stolbizer (GEN) remarcó que “nuestra región viene sosteniendo la paz” a diferencia de otras regiones del mundo. Sin embargo, reconoció que “la persistencia de la violencia en nuestro territorio latinoamericano” es “una realidad, con el narcotráfico, el crimen organizado” y “la violencia institucional”.
Si bien consideró “dos casos distintos” los de Brasil y Venezuela, los enmarcó en ese paradigma. En ese último país, dijo, “la situación es muy difícil”; y consideró que “existe allí una situación de gravedad adicional”, criticando que en los próximos días en una cumbre internacional a realizarse en Venezuela haya sido invitado por Maduro el dictador de Sudán, que a su juicio tendría que estar detenido por graves crímenes producidos en su país.
Por otro lado, Stolbizer cuestionó firmemente el desplazamiento de Rousseff. “Estamos obligados a decir que acompañamos con tristeza el proceso en Brasil, que es injusto”, dijo, y agregó que el impeachment fue “pseudo-institucional”, “forzó la letra de la Constitución” brasileña y es “ilegítima desde lo político”. En este sentido, manifestó su apoyo a la declaración impulsada por la mayoría, aunque reconoció sus “limitaciones”.
Por este mismo espacio, Victoria Donda sostuvo que “repudiamos el golpe en Brasil”, afirmando que “lo que se está haciendo en Brasil es ilegítimo porque se está violentando la voluntad popular”.
Con información de
PARLAMENTARIO

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