Un muerto por los incidentes en las puertas del Mineirao

La Policía Militar de Minas Gerais utilizó bombas para dispersar a una minoría que trataron de tirar las vallas instaladas en uno de los accesos al estadio Mineirão.
La Comisión para Prevención de Violencia en Manifestaciones Populares había recomendado a Antonio Anastasia, gobernador de Minas Gerais, que cancele el juego. Pero la FIFA y la organización brasileña lo descartaron de raíz. El mismo presidente Joseph Blatter confirmó presencia en el estadio.
Marcio Lacerda, prefecto de Belo Horizonte, decretó feriado municipal para este miércoles cuando se juegue la semifinal de la Copa Confederaciones entre Brasil y Uruguay en el estadio Mineirao. A la hora del partido, se espera que unos 100.000 manifestantes salgan a reclamar por los gastos del Mundial, y el ejército saldrá a la calle para evitar desbordes.
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