Alberto Fernández dialogará con Macron por la crisis mundial del COVID-19, la situación en Venezuela y el acuerdo Mercosur-UE
Viernes 16 de
Octubre 2020
El Presidente y el jefe de Estado francés, de buena relación personal, mantendrán hoy una conversación entre Olivos y París para analizar la agenda global y las relaciones bilaterales entre ambos países.
Alberto Fernández dialogará con Emmanuel Macron jaqueado por idéntico fantasma sanitario y político: el COVID-19, que ya impuso el toque de queda en Francia a partir del 17 de octubre, y que ha golpeado la efectividad de la cuarentena ordenada por el Gobierno frente al millón de contagiados y a los más de 25.000 muertos que sufre la Argentina.
El Presidente y su colega francés tienen buena relación personal y llevan con diplomacia sus diferencias ideológicas. Alberto Fernández y Macron almorzaron juntos en París a principios de año y ya dialogaron por teléfono varias veces para analizar una agenda global que no da respiro ante las consecuencias sociales, económicas y sanitarias que causa la pandemia del coronavirus.
Alberto Fernández tiene interés en saber por qué Francia retrocedió en la lucha contra el COVID-19 y qué llevó a Macron a dictar desde mañana el toque de queda en la región de Île-de-France (París y alrededores) y las ciudades de Grenoble, Lille, Lyon, Aix-Marseille, Rouen, Toulouse, Montpellier.
Al momento de definir el toque de queda, que Macron pondrá a revisión del Parlamento, se informaban 20.000 casos de contagios por día. “El toque de queda durará hasta el 1° de diciembre. Seis semanas es el tiempo que creemos útil”, aseguró el presidente de Francia.
Además de la situación del COVID-19 que afecta a ambos países, Alberto Fernández y Macron tienen previsto abordar la situación de Venezuela. Argentina y Francia integran el denominado Grupo de Contacto, que propone una hoja de ruta distinta a las aspiraciones de la Casa Blanca que se ejecutan desde el Grupo de Lima.
Donald Trump considera que Nicolás Maduro no debe participar de la transición democrática y que el bloqueo comercial y financiero es efectivo para demoler al régimen populista, mientras que Alberto Fernández y Macron consideran que todos los protagonistas políticos de Venezuela deben participar en su reconstrucción institucional y que el bloqueo ordenado por Estados Unidos solo afecta a la vida cotidiana de los venezolanos.
“Vos cumplís un papel importante en Venezuela, y no te podés ir de allí”, le dijo Macron a Alberto Fernández cuando almorzaron en el Palacio del Eliseo. El Presidente argentino compartió la perspectiva de su colega francés, y por eso trata de mantener una posición equidistante entre las presiones del sector más duro del kirchnerismo y las sugerencias de la diplomacia del Departamento de Estado.
La agenda de la llamada bilateral que definió Alberto Fernández también incluye la compleja situación institucional del acuerdo Mercosur-Unión Europea, firmado durante la administración de Mauricio Macri. Macron siempre defendió el Tratado de París sobre Cambio Climático, una posición diplomática que es compartida por su colega argentino y rechazada por Jair Bolsonaro en coincidencia con Trump.
En este contexto, Francia se resiste a finiquitar los detalles burocráticos-legales y el tratamiento parlamentario hasta que Bolsonaro revea su posición. Además Macron enfrenta una fuerte oposición de los productores agropecuarios, y la postura de Brasil le permite sofocar una presión corporativa que lo puede afectar en los próximos comicios.
Alberto Fernández está de acuerdo en la construcción de una zona de intercambio comercial con Europa, pero considera que en las actuales condiciones económicas es imposible facilitar la apertura de los mercados de la Argentina. El Presidente apuesta primero a terminar con la crisis causada por el COVID-19, y después buscar los consensos necesarios -adentro y afuera del país- para poner en marcha un acuerdo bilateral que es clave para el Mercosur.
Entonces, sin desavenencias diplomáticas a la vista, la conversación terminará como se ordena en todos los manuales de política exterior: Alberto Fernández invitará a Macron para que visite la Argentina, y el presidente francés hará lo propio antes de cortar la comunicación.
Será una simple formalidad: el COVID-19 marca la agenda y los viajes de estado se suspendieron hasta nuevo aviso.
El Presidente y su colega francés tienen buena relación personal y llevan con diplomacia sus diferencias ideológicas. Alberto Fernández y Macron almorzaron juntos en París a principios de año y ya dialogaron por teléfono varias veces para analizar una agenda global que no da respiro ante las consecuencias sociales, económicas y sanitarias que causa la pandemia del coronavirus.
Alberto Fernández tiene interés en saber por qué Francia retrocedió en la lucha contra el COVID-19 y qué llevó a Macron a dictar desde mañana el toque de queda en la región de Île-de-France (París y alrededores) y las ciudades de Grenoble, Lille, Lyon, Aix-Marseille, Rouen, Toulouse, Montpellier.
Al momento de definir el toque de queda, que Macron pondrá a revisión del Parlamento, se informaban 20.000 casos de contagios por día. “El toque de queda durará hasta el 1° de diciembre. Seis semanas es el tiempo que creemos útil”, aseguró el presidente de Francia.
Además de la situación del COVID-19 que afecta a ambos países, Alberto Fernández y Macron tienen previsto abordar la situación de Venezuela. Argentina y Francia integran el denominado Grupo de Contacto, que propone una hoja de ruta distinta a las aspiraciones de la Casa Blanca que se ejecutan desde el Grupo de Lima.
Donald Trump considera que Nicolás Maduro no debe participar de la transición democrática y que el bloqueo comercial y financiero es efectivo para demoler al régimen populista, mientras que Alberto Fernández y Macron consideran que todos los protagonistas políticos de Venezuela deben participar en su reconstrucción institucional y que el bloqueo ordenado por Estados Unidos solo afecta a la vida cotidiana de los venezolanos.
“Vos cumplís un papel importante en Venezuela, y no te podés ir de allí”, le dijo Macron a Alberto Fernández cuando almorzaron en el Palacio del Eliseo. El Presidente argentino compartió la perspectiva de su colega francés, y por eso trata de mantener una posición equidistante entre las presiones del sector más duro del kirchnerismo y las sugerencias de la diplomacia del Departamento de Estado.
La agenda de la llamada bilateral que definió Alberto Fernández también incluye la compleja situación institucional del acuerdo Mercosur-Unión Europea, firmado durante la administración de Mauricio Macri. Macron siempre defendió el Tratado de París sobre Cambio Climático, una posición diplomática que es compartida por su colega argentino y rechazada por Jair Bolsonaro en coincidencia con Trump.
En este contexto, Francia se resiste a finiquitar los detalles burocráticos-legales y el tratamiento parlamentario hasta que Bolsonaro revea su posición. Además Macron enfrenta una fuerte oposición de los productores agropecuarios, y la postura de Brasil le permite sofocar una presión corporativa que lo puede afectar en los próximos comicios.
Alberto Fernández está de acuerdo en la construcción de una zona de intercambio comercial con Europa, pero considera que en las actuales condiciones económicas es imposible facilitar la apertura de los mercados de la Argentina. El Presidente apuesta primero a terminar con la crisis causada por el COVID-19, y después buscar los consensos necesarios -adentro y afuera del país- para poner en marcha un acuerdo bilateral que es clave para el Mercosur.
Entonces, sin desavenencias diplomáticas a la vista, la conversación terminará como se ordena en todos los manuales de política exterior: Alberto Fernández invitará a Macron para que visite la Argentina, y el presidente francés hará lo propio antes de cortar la comunicación.
Será una simple formalidad: el COVID-19 marca la agenda y los viajes de estado se suspendieron hasta nuevo aviso.
Con información de
Infobae
Dólar, inflación y "motosierra": las nuevas proyecciones de los economistas para los próximos meses
Según los privados, el IPC recién caería por debajo del 2% en agosto, mientras que el PBI crecería alrededor del 3%.
El principio de confianza en la doctrina
El principio de confianza es una doctrina jurídica, clave en la imputación objetiva del derecho penal, que permite a una persona asumir que los demás actuarán conforme a las normas de cuidado y diligencia exigibles, eximiéndola de responsabilidad si ocurre un daño debido a la negligencia de un tercero. Se aplica en actividades compartidas y no funciona si hay indicios de conducta irregular.
Tensión global: el petróleo ronda los u$s110 y los mercados operan con cautela ante el nuevo ultimátum de Donald Trump
La escalada en el Estrecho de Ormuz mantiene en vilo a los inversores: sube el crudo, Wall Street arranca con prudencia y crecen las dudas sobre inflación y crecimiento global.

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com
Conducen: Maxi Romero y Carlos Renna
LO MÁS VISTO
San Cristobal: abogado penalista criticó fuertemente al Gobierno de Pullaro
Marcos Barceló dialogó con NOTA22.COM sobre el dramático caso ocurrido en la ciudad de San Cristóbal y marcó profundas diferencias con el gobierno de Maximiliano Pullaro: “No estoy de acuerdo con la participación que el Gobierno tuvo en los medios”.
El intendente de Santa Fe atraviesa meses particularmente espinosos en la gestión y la arena política.
"Esencial es garantizar salarios dignos y condiciones adecuadas para el proceso educativo, y no restringir derechos colectivos que justamente buscan resguardar esas condiciones", sostuvo Sergio Romero, titular de UDA.
Fabio, que trabaja en el sector de mantenimiento de la Escuela N°40 de San Cristóbal, dijo que el adolescente estaba "desorientado"; "No reconocía dónde estaba ni qué había hecho", remarcó




