La Corte Suprema sólo usó el 53% de su presupuesto durante 2020

Por: Bernardo Vázquez
Lunes 25 de Enero 2021

Una cuestión que genera constante tirantez entre la Justicia y el Poder Ejecutivo, año tras año y más allá del signo político del Gobierno, es el envío de los fondos asignados en la ley de presupuesto, claves para pagar los sueldos judiciales, y para llevar adelante adelante los distintos programas previstos.
Ese problema debe ser atendido por el Consejo de la Magistratura, el órgano de administración del Poder Judicial que el año pasado debió pedir un millonario auxilio al Ejecutivo para poder cubrir sus gastos corrientes. Según el presupuesto 2021 votado en agosto por el organismo, este año la Justicia necesitará 70.829 millones de pesos, que en un 94% se destinará a la cobertura de sueldos y haberes.​
 
Mientras tanto, la Corte Suprema de Justicia, contó el año pasado con 14.898 millones de pesos en recursos de parte del Estado y por fuera de su histórico y controvertido fondo anticíclico. Sin embargo, en un contexto de endeudamiento que abarca a todo el Poder Judicial, el máximo tribunal apenas ejecutó $ 7.988 millones, el 53,6% de sus fondos en los primeros 11 meses de 2020, según consta del ejercicio, mes por mes, que figura en la página web del cuerpo.
 
Nueve programas específicos forman parte del plan de gastos de la Corte para cada año, según el presupuesto que elabora el Poder Ejecutivo a finales del período anterior. Todos ellos se encuentran subejecutados, de acuerdo al chequeo que hizo Clarín y que constató con fuentes cortesanas, aunque uno puntual no ha realizado movimientos en el período analizado.
 
​Los números que inclinan la balanza hacia abajo son los que arrojan las planillas correspondientes a "otras categorías presupuestarias", con fondos previstos en 5.707 millones de pesos, de los que no se utilizaron ni un centavo. Al menos según se advierte en el texto oficial, no fueron girados a otros programas, ya que el flujo de dinero de la partida en cuestión fue aumentando con el paso de los meses. 
 
Por ejemplo, la oficina de interceptación y captación de las escuchas telefónicas, denominada en la jerga judicial como "Ojota", y que en los últimos años alternó según el gobierno de turno​ entre la órbita de la Procuración y la Corte, tuvo fondos en 2020 por 900 millones de pesos. A noviembre, cuando resta el último ejercicio por computar, gastó poco más de $ 600 millones, el equivalente a un 66,7% del total.
 
Los fondos de la "Justicia de Máxima Instancia" son los más suculentos. Se presupuestaron $ 1.910 millones, que reasignación de partidas mediante, se convirtieron en $ 2.545 millones meses después. El gasto total terminó siendo $ 2.181 millones, el 85,4% del global, de los más altos de todos los programas, con la posibilidad de completarlo cuando se consignen los datos de diciembre.
 
Los gastos de "Administración General" resultan de los más trascendentes también, porque dentro de la planilla de "gastos de personal" se incluyen los salarios de buena parte del máximo tribunal. En total, tras 11 meses, suma $ 1.520 millones en fondos utilizados, cuando el global, también reasignaciones periódicas de por medio, es de $ 1.882 millones. Equivale al 80,7%, también de las de mayor ejecución.
 
El área denominada "mandamientos y notificaciones", por su parte, contó con un presupuesto total de $ 1.395 millones, de los cuales ya erogó $ 1.238 millones, el 88%. Es, también, una de las áreas que probablemente totalicen el 100% cuando se culmine el año. Números similares ofrece el apartado destinado al gasto en "dirección pericial".
 
​Para 2021, de acuerdo a lo que se desprende de Presupuesto Abierto, el Ministerio de Economía programó fondos para la Corte por 10.434 millones de pesos, que representan casi un 25% más de los fondos que gastó este año, pero casi un 50% menos de los que fueron proyectados en 2020, ya que no se contemplan, precisamente, esos $ 5.707 millones de "otras categorías presupuestarias", que no se utilizaron este año pero figuran en el registro oficial del máximo tribunal.
Con información de Clarín

NOTA22.COM


En Santa Fe, los salarios docentes no son prioridad para el Gobierno

La inflación de marzo alcanzó el 3,4%, según el índice publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y "dejó al salario docente otra vez por debajo de la inflación".

Trump endurece su postura: aseguró que no prorrogará el alto el fuego con Irán y exige un acuerdo inmediato

El mandatario estadounidense consideró que no será necesario extender la tregua

Milei en AmCham: dijo que no le gustó el dato de inflación, pero aseguró que no cambiará la política económica

En un foro empresario, el Presidente señaló que le "repugna" el 3,4% de marzo, aunque defendió el rumbo; respaldó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que estuvo en primera fila

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
NOTA22.COM TV

LO MÁS VISTO
"¿Y si Michlig se enoja?", la implosión de Unidos
Hace tiempo venimos señalando que el Gobierno de Santa Fe necesita cambios. Unidos, un frente con tensiones internas y al borde de la implosión. El PS, cercano al gobernador en lo mediático, pero distante en el territorio y en la militancia. La UCR, con dirigentes de fuerte peso político que no forman parte de la Casa Gris. Y un liderazgo en retroceso —de cara a nuevas elecciones— de Pullaro, expuesto por la falta de "acatamiento" de quienes dependen de su lapicera.
El plan oficial muestra una actividad que evoluciona de forma heterogénea. En ese panorama, la caída del consumo, la pérdida del poder de compra de los salarios y la baja en la recaudación preocupan al Ejecutivo. Qué puede pasar con los vencimientos de deuda.
Maitena R. era buscada por su familia desde el miércoles; la adolescente fue vista por última vez a la mañana cuando caminó hasta su escuela en el partido bonaerense y decidió no ingresar
La irregularidad del crédito en el sistema no financiero rozó el 30%, según un informe de 1816 en base a datos del BCRA. El deterioro en la capacidad de pago se da en un contexto de tasas de interés aún elevadas, pérdida de poder adquisitivo y un crecimiento económico que se concentra en sectores con bajo impacto en el empleo.

arrow_upward