La vergüenza y la culpa: vecinas en el cerebro
Lunes 11 de
Agosto 2014

Normalmente es fácil comprender que la memoria o el razonamiento matemático son procesos que se llevan a cabo en el cerebro, pero con las emociones la cosa es un poco menos intuitiva… sobre todo porque usamos términos como ‘romper el corazón’ para hablar de la tristeza o ‘poner la cara colorada’ para referirnos a la vergüenza.
Y sin embargo, las emociones tienen un sustrato neural cerebral, que empieza a discernirse gracias al uso de las técnicas de neuroimagen.
En un nuevo estudio realizado por Petra Michl y varios colaboradores de la Universidad Ludwig-Maximilians de Munich, se han empleado las imágenes de resonancia magnética funcional para intentar localizar las redes cerebrales responsables de que nos sintamos culpables o avergonzados.
Al parecer, la vergüenza y la culpa serían vecinas de barrio ‘cerebral’ ya que se localizan en algunas áreas cercanas aunque también tienen particularidades anatómicas específicas. Cuando los participantes en el estudio se imaginaron sintiéndose culpables o avergonzados se activó el lóbulo temporal en ambos casos.
Dentro de las áreas temporales, la vergüenza activó el cíngulo anterior y el giro parahipocampal, mientras que la culpa se reflejó en una mayor actividad del giro fusiforme y del temporal medio. De forma específica, el sentirse avergonzado parece que activa también áreas del lóbulo frontal (giros frontales inferior y medio) mientras que el sentirse culpable se asociaría con la actividad de la amígdala y la ínsula, partes del sistema límbico.
Además, al comparar hombres y mujeres encontraron que en el caso de la culpa, ellas sólo mostraban activación de las áreas temporales mientras que ellos activaron también algunas zonas frontales, occipitales y la amígdala.
Los autores concluyen que las áreas temporales, frontales y límbicas del cerebro podrían tener un papel preponderante en la generación de los sentimientos morales.
En un nuevo estudio realizado por Petra Michl y varios colaboradores de la Universidad Ludwig-Maximilians de Munich, se han empleado las imágenes de resonancia magnética funcional para intentar localizar las redes cerebrales responsables de que nos sintamos culpables o avergonzados.
Al parecer, la vergüenza y la culpa serían vecinas de barrio ‘cerebral’ ya que se localizan en algunas áreas cercanas aunque también tienen particularidades anatómicas específicas. Cuando los participantes en el estudio se imaginaron sintiéndose culpables o avergonzados se activó el lóbulo temporal en ambos casos.
Dentro de las áreas temporales, la vergüenza activó el cíngulo anterior y el giro parahipocampal, mientras que la culpa se reflejó en una mayor actividad del giro fusiforme y del temporal medio. De forma específica, el sentirse avergonzado parece que activa también áreas del lóbulo frontal (giros frontales inferior y medio) mientras que el sentirse culpable se asociaría con la actividad de la amígdala y la ínsula, partes del sistema límbico.
Además, al comparar hombres y mujeres encontraron que en el caso de la culpa, ellas sólo mostraban activación de las áreas temporales mientras que ellos activaron también algunas zonas frontales, occipitales y la amígdala.
Los autores concluyen que las áreas temporales, frontales y límbicas del cerebro podrían tener un papel preponderante en la generación de los sentimientos morales.
Con información de
Muy Interesante
POLÍTICA
Goity: el músculo político baja… y el peso de las fotos también
Cuando un gobierno pierde volumen político, se nota… y bastante.
Senadores recibieron a Ministros para evaluar tres importantes proyectos de ley
Se trata de la prohibición de toda actividad relacionada al cuidado de vehículos en la vía pública; de la modificación del art.66 del del Código Procesal Penal Juvenil; y de la adhesión a la Ley Nacional 27786: Organizaciones criminales

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com
Conducen: Maxi Romero y Carlos Renna
LO MÁS VISTO
Goity: el músculo político baja… y el peso de las fotos también
Cuando un gobierno pierde volumen político, se nota… y bastante.
El ministro estaría perdiendo apoyo de dirigentes con los que llegó a la cartera. Además, existiría un clima laboral atravesado por diferencias políticas que acentúan la grieta interna.
¿Podemos preguntarlos qué similitudes y diferencias encontramos en la justicia terapéutica y la restaurativa?
¿Cuáles son los desafíos actuales de la justicia?




