Entre Ríos | Colón
Condenado a prisión por tener un kiosco de droga
Miércoles 13 de
Agosto 2014
Un hombre fue sentenciado tras aceptar cuatro años de cárcel en un juicio abreviado en el Tribunal Oral Federal de Paraná. Se probó que vendía droga en su casa y también a domicilio.
El celular de Pitu Fleitas no paraba de sonar: “Como andás ¿tenés una? soy Charly”; “Hola amigo ¿tenés algo? soy el Coki”; “Pitu soy Ale, ¿hay? voy a tu casa a buscar una”. Si había, él respondía algunos mensajes: “Emi conseguime un estéreo con pendrai que me robaron el mío anoche, hay verde para el negocio”; “100, te llevo”; “Sí Gringo, pero es otra, pedí prestada porque no viajé todavía, es bien potente esta”.
José Luis Fleitas, de 32 años, tenía un kiosco de drogas en la ciudad de Colón. Así lo reconoció en un juicio abreviado en el Tribunal Oral Federal de Paraná, y fue sentenciado a cuatro años de prisión efectiva. Comenzó a ser descubierto en 2012, cuando el personal de Toxicología de la Policía local supo de una pelea que mantuvo un sujeto conocido como Pitu Fleitas con un tal Zarza, en el barrio Tiro, por un problema relacionado a la venta de estupefacientes. Desde el Juzgado federal de Concepción del Uruguay se autorizó iniciar una investigación acerca de las actividades de Fleitas y de otro hombre, Carlos Biglieri: se realizaron vigilancias en sus viviendas, donde se pudo constatar el arribo de diferentes personas quienes, luego de intercambiar objetos, se retiraban rápidamente del lugar.
También e constató que en algunas ocasiones Fleitas hizo entregas a domicilio en su vehículo Fiat Duna, y en una ocasión observaron ingresar a la casa del sospechoso a dos sujetos, uno conocido como Jamaica, sindicados por la Policía como vendedores de estupefacientes al menudeo.
La investigación logró determinar que Jorge Ramón Valdez, alias Choco, era quien proveía de la droga a Fleitas. Por esto se inició otra causa contra este sujeto y otras cuatro personas por narcotráfico.
Finalmente, el 14 de diciembre de 2012 se realizaron los allanamientos en la casa de Fleitas, en calle Vieytes y Río Iguazú, y en la de Biglieri, en Bernard y Presbítero Cot. En la primera estaba el sospechoso junto a su pareja y su hermano. En diferentes espacios de la casa el personal policial halló 36,9 gramos de cocaína y 182,5 de marihuana. La cantidad era escasa, pero también había recortes de nailon, la droga estaba acondicionada en envoltorios y tenían dos armas de fuego. Las pericias a los celulares secuestrados incriminaron aún más a Fleitas, con mensajes de texto elocuentes.
Al allanar la vivienda de Biglieri, la misma estaba deshabitada y encontraron solo 10 envoltorios con restos de cocaína. Pero según declararon los policías, mientras llevaban adelante el procedimiento se acercó una persona quien les manifestó “que estaba buscando a Kelo Biglieri con intenciones de comprar merca o cocaína”. Del mismo modo, arribaron al lugar otras dos personas con el fin de comprar “pala” por un valor de 100 pesos.
El lunes 28 de julio fue la fecha para que ambos fueran sentados en el banquillo de los acusados para el juicio oral y público. Pero tanto Fleitas como Biglieri eligieron negociar con la Fiscalía. Así fue que ambos, asistidos por el defensor oficial Mario Franchi, acordaron con el fiscal general José Ignacio Candioti una pena atenuada respecto de la que les podría caber tras un debate: para Fleitas, cuatro años de prisión, por el delito de comercialización de estupefacientes, y para Biglieri tres años de prisión condicional, por tenencia simple de estupefacientes.
El Tribunal Oral Federal, integrado por Noemí Berros, Lilia Carnero y Roberto López Arango, aprobó el acuerdo del juicio abreviado en la sentencia.
José Luis Fleitas, de 32 años, tenía un kiosco de drogas en la ciudad de Colón. Así lo reconoció en un juicio abreviado en el Tribunal Oral Federal de Paraná, y fue sentenciado a cuatro años de prisión efectiva. Comenzó a ser descubierto en 2012, cuando el personal de Toxicología de la Policía local supo de una pelea que mantuvo un sujeto conocido como Pitu Fleitas con un tal Zarza, en el barrio Tiro, por un problema relacionado a la venta de estupefacientes. Desde el Juzgado federal de Concepción del Uruguay se autorizó iniciar una investigación acerca de las actividades de Fleitas y de otro hombre, Carlos Biglieri: se realizaron vigilancias en sus viviendas, donde se pudo constatar el arribo de diferentes personas quienes, luego de intercambiar objetos, se retiraban rápidamente del lugar.
También e constató que en algunas ocasiones Fleitas hizo entregas a domicilio en su vehículo Fiat Duna, y en una ocasión observaron ingresar a la casa del sospechoso a dos sujetos, uno conocido como Jamaica, sindicados por la Policía como vendedores de estupefacientes al menudeo.
La investigación logró determinar que Jorge Ramón Valdez, alias Choco, era quien proveía de la droga a Fleitas. Por esto se inició otra causa contra este sujeto y otras cuatro personas por narcotráfico.
Finalmente, el 14 de diciembre de 2012 se realizaron los allanamientos en la casa de Fleitas, en calle Vieytes y Río Iguazú, y en la de Biglieri, en Bernard y Presbítero Cot. En la primera estaba el sospechoso junto a su pareja y su hermano. En diferentes espacios de la casa el personal policial halló 36,9 gramos de cocaína y 182,5 de marihuana. La cantidad era escasa, pero también había recortes de nailon, la droga estaba acondicionada en envoltorios y tenían dos armas de fuego. Las pericias a los celulares secuestrados incriminaron aún más a Fleitas, con mensajes de texto elocuentes.
Al allanar la vivienda de Biglieri, la misma estaba deshabitada y encontraron solo 10 envoltorios con restos de cocaína. Pero según declararon los policías, mientras llevaban adelante el procedimiento se acercó una persona quien les manifestó “que estaba buscando a Kelo Biglieri con intenciones de comprar merca o cocaína”. Del mismo modo, arribaron al lugar otras dos personas con el fin de comprar “pala” por un valor de 100 pesos.
El lunes 28 de julio fue la fecha para que ambos fueran sentados en el banquillo de los acusados para el juicio oral y público. Pero tanto Fleitas como Biglieri eligieron negociar con la Fiscalía. Así fue que ambos, asistidos por el defensor oficial Mario Franchi, acordaron con el fiscal general José Ignacio Candioti una pena atenuada respecto de la que les podría caber tras un debate: para Fleitas, cuatro años de prisión, por el delito de comercialización de estupefacientes, y para Biglieri tres años de prisión condicional, por tenencia simple de estupefacientes.
El Tribunal Oral Federal, integrado por Noemí Berros, Lilia Carnero y Roberto López Arango, aprobó el acuerdo del juicio abreviado en la sentencia.
Con información de
unoentrerios
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