Córdoba | Río Cuarto
Río Cuarto, pionera en mejorar la actividad de cirujas y carreros
Domingo 23 de
Noviembre 2014
Es la primera ciudad del país que cambió los carros tirados por caballos por motocargas. Remarcan la importancia del trabajo en territorio y de hacer participar a los carreros en la definición de las políticas públicas.
En el 2004, la ciudad de Río Cuarto (Córdoba) decidió encarar el problema del cirujeo y la tracción a sangre y, tras una década de trabajo sostenido, está viendo los resultados. En ese momento, 400 familias juntaban basura, de las cuales 130 lo hacían en carros tirados por caballos, según el primer relevamiento oficial. “Esto generaba muchísimos problemas, por lo que decidimos poner en marcha el Programa Recuperadores Urbanos, cuyo eje está en los recuperadores como sujetos de derechos y en mejorar sus condiciones de trabajo”, relató Gonzalo Parodi, subsecretario de Desarrollo Social de Río Cuarto.
Para ello, plantearon dos líneas de acción: formar cooperativas de trabajo para ocuparse de los espacios verdes de la ciudad; y ordenar la recolección informal de basura para mejorar las condiciones en el tránsito y de salubridad. “Fuimos el primer municipio de la Argentina en cambiar la tracción a sangre por los zootropos (como llaman a los vehículos especialmente diseñados para reemplazar los carros)”, contó Parodi.
Pero para llegar a este punto, fueron necesarios seis años de trabajo en territorio, el compromiso del Estado local y la participación activa de los carreros y de las protectoras de animales. En ese periplo, los cirujas hicieron cursos de educación vial y de mecánica, sacaron el carné de conducir y contrataron un seguro para la motocarga. Los que no sabían leer participaron de talleres de alfabetización.
Tanto esfuerzo está dando sus frutos. “Hoy, es un programa exitoso y tenemos una larga lista de espera: hay unas 50 familias interesadas en obtener la motocarga”, remarcó el funcionario.
Participación y cambio
El primer paso fue conocer la realidad de cada familia en su territorio, gracias a las trabajadoras sociales del municipio que se ganaron la confianza de los carreros. “Tuvimos que probarles que realmente queríamos cambiarles la vida y que esto no se trataba de sacarlos de circulación porque afeaban la ciudad o porque eran maltratadores”, señaló Parodi.
El municipio de Río Cuarto destinó parte de su presupuesto -y otro porcentaje proveniente de un fondo de multas de tránsito- para comprar las motocargas y, luego, financiárselas a los recolectores. “Son cuotas muy accesibles que se establecen de acuerdo con las posibilidades de cada familia. La idea es que tengan la noción de esfuerzo y de que van a tener algo propio”, detalló Parodi.
Ya adquirieron 30 motocargas, de las cuales 25 están en circulación y hay 5 en el municipio para reponer si alguna se descompone. Recién ahora, tras una década de trabajo, exigen como contrapartida la entrega del caballo. “Primero fue necesario que los recolectores comprobaran que con la motocarga podían realizar más viajes y en menos tiempo, y que el costo es similar al de mantener al animal”, indicó Parodi.
Cuando eso se logró, el municipio avanzó en la erradicación de los carros. El aliciente es que quien entregue el animal paga la mitad de la motocarga. Hasta ahora, 12 familias entregaron sus caballos, que pasan a manos de la ONG Basta de Tracción a Sangre (TAS) y descansan en algún campo. Algunas familias pueden quedarse con el equino, pero con el compromiso de que no vuelva a tirar de un carro. La ONG hace el seguimiento y si detecta que vuelve a trabajar, se lo retira.
Los funcionarios insisten en que para lograr un verdadero cambio de vida es necesario un trabajo permanente, de acompañamiento y seguimiento de otros problemas estructurales. “Detrás de cada familia hay muchas otras problemáticas, como adicciones, violencia, falta de escolarización o de acceso a la salud, sobre las que también tenemos que trabajar”, reconoció Parodi.
Parte del éxito del Programa Recuperadores Urbanos está garantizado por la participación directa de los carreros en las decisiones. “Nosotros, junto con los recolectores, hacemos evaluaciones cada tres meses para ver qué hay que mejorar”, indicó Cecilia Azocar, coordinadora del programa citado. Tras diez años de trabajo, los resultados positivos afianzan esta política y posibilitan su ampliación. “Gracias a que les va bien a los primeros zootroperos, hay otros interesados, que no solamente andan en carro con caballo, sino que también lo hacen con carritos de mano”, concluyó Azocar.
Para ello, plantearon dos líneas de acción: formar cooperativas de trabajo para ocuparse de los espacios verdes de la ciudad; y ordenar la recolección informal de basura para mejorar las condiciones en el tránsito y de salubridad. “Fuimos el primer municipio de la Argentina en cambiar la tracción a sangre por los zootropos (como llaman a los vehículos especialmente diseñados para reemplazar los carros)”, contó Parodi.
Pero para llegar a este punto, fueron necesarios seis años de trabajo en territorio, el compromiso del Estado local y la participación activa de los carreros y de las protectoras de animales. En ese periplo, los cirujas hicieron cursos de educación vial y de mecánica, sacaron el carné de conducir y contrataron un seguro para la motocarga. Los que no sabían leer participaron de talleres de alfabetización.
Tanto esfuerzo está dando sus frutos. “Hoy, es un programa exitoso y tenemos una larga lista de espera: hay unas 50 familias interesadas en obtener la motocarga”, remarcó el funcionario.
Participación y cambio
El primer paso fue conocer la realidad de cada familia en su territorio, gracias a las trabajadoras sociales del municipio que se ganaron la confianza de los carreros. “Tuvimos que probarles que realmente queríamos cambiarles la vida y que esto no se trataba de sacarlos de circulación porque afeaban la ciudad o porque eran maltratadores”, señaló Parodi.
El municipio de Río Cuarto destinó parte de su presupuesto -y otro porcentaje proveniente de un fondo de multas de tránsito- para comprar las motocargas y, luego, financiárselas a los recolectores. “Son cuotas muy accesibles que se establecen de acuerdo con las posibilidades de cada familia. La idea es que tengan la noción de esfuerzo y de que van a tener algo propio”, detalló Parodi.
Ya adquirieron 30 motocargas, de las cuales 25 están en circulación y hay 5 en el municipio para reponer si alguna se descompone. Recién ahora, tras una década de trabajo, exigen como contrapartida la entrega del caballo. “Primero fue necesario que los recolectores comprobaran que con la motocarga podían realizar más viajes y en menos tiempo, y que el costo es similar al de mantener al animal”, indicó Parodi.
Cuando eso se logró, el municipio avanzó en la erradicación de los carros. El aliciente es que quien entregue el animal paga la mitad de la motocarga. Hasta ahora, 12 familias entregaron sus caballos, que pasan a manos de la ONG Basta de Tracción a Sangre (TAS) y descansan en algún campo. Algunas familias pueden quedarse con el equino, pero con el compromiso de que no vuelva a tirar de un carro. La ONG hace el seguimiento y si detecta que vuelve a trabajar, se lo retira.
Los funcionarios insisten en que para lograr un verdadero cambio de vida es necesario un trabajo permanente, de acompañamiento y seguimiento de otros problemas estructurales. “Detrás de cada familia hay muchas otras problemáticas, como adicciones, violencia, falta de escolarización o de acceso a la salud, sobre las que también tenemos que trabajar”, reconoció Parodi.
Parte del éxito del Programa Recuperadores Urbanos está garantizado por la participación directa de los carreros en las decisiones. “Nosotros, junto con los recolectores, hacemos evaluaciones cada tres meses para ver qué hay que mejorar”, indicó Cecilia Azocar, coordinadora del programa citado. Tras diez años de trabajo, los resultados positivos afianzan esta política y posibilitan su ampliación. “Gracias a que les va bien a los primeros zootroperos, hay otros interesados, que no solamente andan en carro con caballo, sino que también lo hacen con carritos de mano”, concluyó Azocar.
Con información de
ellitoral
Sandra Pettovello desplazó a su jefe de Gabinete
Fue luego del escándalo de los créditos del Banco Nación.
La IA ya empezó a aplicarse en el sector público de varios países
200 casos reales de inteligencia artificial en el sector público advierten a la mayoría de los gobiernos indecisos sobre el riesgo de automatizar la ineficiencia.
Cuál es el último proyecto de ley para regular la Inteligencia Artificial en la Argentina y cuáles son sus pilares
El diputado nacional de UxP es el autor de una iniciativa basada en el modelo de la Unión Europea para proteger los datos personales, la seguridad y el derecho a la intimidad.

Suscribite!
Y recibí las noticias más importantes!
Y recibí las noticias más importantes!
Nota22.com
Conducen: Maxi Romero y Carlos Renna
LO MÁS VISTO
San Cristobal: abogado penalista criticó fuertemente al Gobierno de Pullaro
Marcos Barceló dialogó con NOTA22.COM sobre el dramático caso ocurrido en la ciudad de San Cristóbal y marcó profundas diferencias con el gobierno de Maximiliano Pullaro: “No estoy de acuerdo con la participación que el Gobierno tuvo en los medios”.
El intendente de Santa Fe atraviesa meses particularmente espinosos en la gestión y la arena política.
"Esencial es garantizar salarios dignos y condiciones adecuadas para el proceso educativo, y no restringir derechos colectivos que justamente buscan resguardar esas condiciones", sostuvo Sergio Romero, titular de UDA.
Se trata de un chico de primer año. Investigan cómo ingresó el arma al establecimiento.

